El Santander lanza una ofensiva en créditos al consumo de hasta 100.000 euros al 5% anual para clientes VIP
La entidad que preside Ana Botín realiza ofertas a determinados clientes en función de su perfil y vinculación

Ana Botín acelera la venta de créditos al consumo entre sus mejores clientes españoles. No aparecen en los escaparates del banco ni son parte de ninguna campaña masiva, pero los préstamos personales se han convertido en un arma ideal para fidelizar a personas solventes que ya disponen de otros productos en la entidad. El Santander ofrece hasta 100.000 euros a un plazo de siete años con una Tasa Anual Equivalente (TAE) a partir del 4,84%.
El retrato robot del cliente susceptible de ser la diana de una propuesta para que firme un crédito al consumo tras ser convenientemente informado por parte de un director, o un subdirector, de una de las más de 1.600 sucursales del Santander en España es aquel con una nómina domiciliada por encima de la media, que además cuenta con otros productos, como planes y fondos de pensiones, tarjetas de crédito o una hipoteca. Y un requisito indispensable: que tenga un historial impecable. Es decir, que siempre haya honrado sus deudas en tiempo y forma.
Así lo relata un cliente de la entidad: “Fui a hacer una gestión habitual y, en ese momento, fui invitado a entrar en el despacho de la directora de la sucursal, que me propuso un crédito personal extra a un precio muy por debajo del mercado. Nunca me había ocurrido”. En su caso, le ofrecieron 24.000 euros a siete años con una TAE del 4,94%.
Ese crédito se ofreció sin que hubiera mediado solicitud previa alguna, lo que revela que estaba preconcedido. Estos préstamos se tramitan muy rápido —casi de forma instantánea—, puesto que el banco ha efectuado un estudio previo de la capacidad económica del cliente y pone a su disposición un importe máximo que considera viable.
Una portavoz del banco matiza por correo electrónico que “no hay ninguna campaña general, aunque sí puede haber ofertas concretas para algunos clientes, en función de su perfil y vinculación con el banco”.
Lo cierto es que el tipo de interés ofrecido en ese ejemplo, y a cuya documentación ha accedido CincoDías, es muy inferior a la media española. A un plazo superior a cinco años, el tipo medio de las nuevas operaciones de préstamos al consumo se sitúa en el 7,51%, según los últimos datos disponibles del Banco de España correspondientes al pasado diciembre. Con todo, el precio que ofrece el banco que preside Ana Botín no es, ni mucho menos, para todos sus clientes.
El simulador del Santander para préstamos personales advierte de que la “TAE variará por el cobro de una comisión de apertura porcentual [que es potestativo] y en función del plazo de amortización elegido”. En el caso más extremo, el préstamo personal puede llegar a un coste de 12,4% TAE, casi el doble del coste medio que revela el supervisor que gobierna José Luis Escrivá.
El tipo de interés de esta financiación es, salvo raras excepciones, superior al de los préstamos hipotecarios, ya que estos últimos cuentan con la garantía del inmueble, que sirve de prenda para la entidad financiera en caso de impago. Así, el tipo de interés del crédito hipotecario en enero se situó en el 2,46%, y eso a pesar del repunte del euríbor a 12 meses, referencia directa para las hipotecas variables e indirecta para las fijas y que ha ido subiendo desde el mínimo del 2,022% del pasado abril hasta el 2,236% marcado este lunes.
La mayor rentabilidad de los préstamos personales tiene el lado oscuro de una mayor tasa de morosidad, que en el conjunto del crédito se situó el pasado noviembre, el último dato disponible, en el 2,78%. Es el menor porcentaje desde septiembre de 2008, según las estadísticas del Banco de España, pero está en relación a todo el dinero prestado por las entidades financieras, de 1,23 billones de euros. De este importe, apenas 202.000 millones se calificaban como crédito al consumo y otros fines.
A inicios de año, el Consejo de Ministros aprobó un anteproyecto de ley que transpone las directivas europeas de crédito al consumo y que introduce, por primera vez en España, límites a los intereses que se pueden cobrar a la hora de pedir un préstamo. La principal novedad del texto es el límite al coste de los préstamos.
La TAE no podrá superar un determinado nivel máximo, en función del tipo medio del crédito al consumo publicado por el Banco de España, al que se añadirá un margen en función del importe. De entrada, la ley establece un límite máximo transitorio del 22% para las nuevas operaciones.
Es más, según el anteproyecto de ley, que todavía tiene que validarse en el Congreso, el Banco de España podrá adoptar medidas preventivas o sancionadoras cuando considere que un crédito o una práctica comercial supone un peligro significativo para los consumidores o afecta al buen funcionamiento del mercado. Estas medidas pueden suponer la suspensión temporal de la concesión de crédito o la prohibición de ofrecer determinados productos y se aplicarán siempre con criterios de “proporcionalidad” y evaluando la gravedad del riesgo.