La irrupción de los fondos apalancados amplifica la volatilidad de la Bolsa
Los ETF que multiplican por tres o por cinco la evolución de una acción aumentan la inercia del mercado


A los gestores más veteranos les subleva que se compare la Bolsa con un casino. Prefieren hablar de inversiones productivas o de “poner a trabajar” el capital. Pero los mercados financieros están mutando a ojos vista y hay nuevos productos que difícilmente pueden quitarse el sanbenito de ser especulativos. La última irrupción son los fondos cotizados (ETF, en inglés) apalancados —también denominados turbo fondos—.
Se trata de una tipología de vehículos que permite multiplicar por tres, por cinco o por 10 la evolución de una acción o un índice. Los ETF apalancados vinculados a la inteligencia artificial suman más de 270.000 millones de dólares en todo el mundo. Cada vez son más las voces que alertan de que este tipo de vehículos disparan la volatilidad del mercado y aumentan su inercia. Tanto que en Corea del Sur ya buscan cómo parar esta tendencia.
Los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) nacieron hace 55 años con un propósito muy distinto. Son un híbrido entre una acción bursátil y un fondo de inversión. Comprando un solo título, el cliente puede tomar una participación en una selección de valores que replica un índice como el S&P 500, el Nasdaq o el Ibex 35. Este vehículo tiene la ventaja de las acciones —se pueden comprar y vender en mercados abiertos, de forma instantánea y con una valoración constante—, junto con la gran ventaja de los fondos: la diversificación.
Con los años, los ETF han ido creciendo más y más, hasta suponer el 60% del dinero que hay en fondos de Bolsa de EE UU. Y también se han ido sofisticando, con fondos cotizados por países, fondos temáticos, fondos de renta fija o fondos que replican la evolución de un activo, como es el precio del oro, el petróleo o el bitcoin.
La última vuelta de tuerca de los ETF ha sido la aparición de fondos apalancados y fondos inversos. Los primeros generan el rendimiento de un índice, pero amplificado. Es decir, un ETF del Nasdaq x 5, cuando el índice tecnológico sube un 10%, permite a sus clientes lograr un 50% de rentabilidad. Según este ejemplo, si un inversor metiera 1.000 dólares en este vehículo ganaría 500, pero perdería 500 dólares si el índice bajara un 10%. Los inversos ofrecen por su parte un rendimiento inversamente proporcional. En un ETF del Nasdaq x -5, cuando el índice pierde un 5% el fondo sube un 25%. Siguiendo con el ejemplo anterior, el inversor ganaría dólares sobre una inversión de 1.000 (o perdería esa misma cuantía si el índice cae un 5%).
El crecimiento de los ETF apalancados altera el comportamiento de los mercados. Las gestoras de estos productos están obligadas a comprar cuando los precios suben y vender cuando bajan, lo que intensifica las tendencias existentes. Este efecto puede generar mayor volatilidad y reforzar los movimientos extremos.
Lale Akoner, analista de mercados de eToro, advierte que “si bien estos productos aún representan una porción relativamente pequeña del universo de ETF, su impacto en la actividad del mercado es mucho mayor de lo que cabría esperar”. Los ETF apalancados representan el 1% del total de activos de ETF, pero generan cerca del 17% del volumen de negociación.
Infraestructura
El funcionamiento de los fondos apalancados depende de una compleja red de bancos, fondos de cobertura (hedge funds, en la jerga) y creadores de mercado que utilizan swaps, futuros, opciones y otros derivados financieros para proporcionar el apalancamiento prometido. Sin embargo, el rápido crecimiento del producto está generando tensiones. Algunas entidades financieras están limitando la exposición que ofrecen, aumentando costes y endureciendo condiciones. Asimismo, los derivados utilizados para cubrir riesgos se han encarecido significativamente.
En el caso de Corea del Sur, la situación se ha desmadrado. El caso más paradigmático es un ETF apalancado que amplifica la evolución de SK Hynix —un poderoso fabricante de microchips, principal proveedor de Nvidia—. El ETF lanzado por CSOP en Hong Kong hace nueve meses ya ha alcanzado unos 13.000 millones de dólares en activos, convirtiéndose en el mayor ETF apalancado sobre una sola acción del mundo.
El crecimiento del fondo ha coincidido con el espectacular auge bursátil de SK Hynix. El tamaño del ETF ha generado un efecto de retroalimentación: cuando la acción sube, el fondo debe comprar más títulos para mantener su exposición apalancada; cuando baja, debe vender. Según varios analistas, este mecanismo ya no se limita a seguir el precio de la acción, sino que contribuye a moverlo.
La importancia sistémica de este fenómeno es elevada porque SK Hynix representa alrededor del 28% del índice bursátil de Corea, el Kospi, mientras que Samsung Electronics supone otro 29%. Así que los movimientos en SK Hynix afectan no solo al mercado coreano sino también a índices internacionales.
Los legisladores surcoreanos están mostrando una creciente preocupación por este fenómeno. Ahn Cheol-soo, diputado del Partido del Poder Popular y excandidato presidencial, pidió incluso la exclusión de estos productos de cotización, calificándolos como un “fracaso total de política pública” y afirmando que han convertido al mercado bursátil coreano en un “casino”. Otros responsables políticos, incluido el Banco de Corea, han advertido que estos instrumentos podrían aumentar aún más la concentración del mercado en Samsung y SK Hynix.