Kristina Hooper (Man Group): “La rampante desigualdad de EE UU puede ser un freno para la economía”
La estratega jefe de la firma británica defiende la inversión en compañías europeas


Kristina Hooper (1970, Mount Kisco, Nueva York), estratega jefe de mercados de Man Group —una firma británica con más de 200.000 millones de euros de activos bajo gestión—, cree que los inversores están caminando por una línea fina: la que separa el potencial transformador de la inteligencia artificial (IA) de unas valoraciones cada vez más exigentes. En su opinión, el mercado ya descuenta gran parte del optimismo.
En esta conversación, la estratega advierte de señales de “exuberancia irracional” en tecnología, defiende reforzar la diversificación y apunta a Europa como una de las áreas con más recorrido. También alerta de riesgos macroeconómicos en EE UU, desde la política fiscal hasta el aumento de la desigualdad, que pueden condicionar el ciclo.
Pregunta. ¿Cómo describiría su papel como estratega jefe de mercados?
Respuesta. Es un rol muy transversal. Hay que seguir de cerca los datos económicos, la política monetaria, la geopolítica y entender cómo todo eso interactúa. El objetivo es ayudar a los inversores a interpretar lo que ocurre y pensar en las implicaciones para las distintas clases de activos, tanto a corto como a largo plazo.
P. ¿Hay una desconexión entre la economía real y los mercados financieros?
R. Sí. Se ha abierto una brecha creciente. La Bolsa estadounidense está muy impulsada por la tecnología y puede ir bien incluso si la economía real muestra debilidad. Pero también es cierto que las valoraciones se han vuelto exigentes, sobre todo en tecnología. Eso implica que el margen de error es pequeño.
P. ¿Estamos ante una burbuja en la inteligencia artificial?
R. No lo llamaría burbuja, pero sí hay cierta exuberancia irracional. La IA será transformadora, como lo fue internet, pero eso no impide que los inversores se adelanten demasiado. Estamos viendo subidas generalizadas en compañías vinculadas a la IA, sin una diferenciación clara basada en los fundamentales.
P. ¿Puede repetirse un escenario como el de la burbuja puntocom?
R. No creo que termine igual, porque muchas empresas hoy son más maduras y tienen ingresos. Pero sí puede haber una corrección en las valoraciones. Es clave distinguir entre ganadores y perdedores dentro de la cadena de valor de la IA.
P. ¿Le preocupa la enorme inversión de los gigantes tecnológicos en IA?
R. Empieza a haber más escrutinio por parte de los inversores. Es algo normal en cualquier revolución tecnológica: primero llega la euforia y luego el análisis más frío. Ya ocurrió con las telecomunicaciones en los 90, donde hubo sobreinversión. La cuestión es quién asumirá el riesgo y quién acabará beneficiándose. Además, hay ciertos riesgos en las cadenas de suministro. Por ejemplo, el helio es esencial para fabricar semiconductores y a la vez muy vulnerable a tensiones geopolíticas. Más de un 30% se produce en Catar y ha habido restricciones en su aprovisionamiento.
P. ¿Qué lectura hace de la salida a Bolsa de Space X?
R. Refleja el enorme entusiasmo que hay por la innovación y la tecnología. Pero ver a un conglomerado de empresas cotizar con prima respecto al valor de sus partes es algo totalmente inusual y dice mucho del momento. Por eso es importante mantener la prudencia y no concentrar demasiado riesgo.
P. ¿Qué espera de la Reserva Federal en los próximos meses?
R. El banco central está en una posición complicada. Le gustaría bajar tipos, pero los datos de inflación lo dificultan. Es probable que mantenga una postura de espera. Además, a corto plazo la IA puede ser inflacionaria porque aumenta la demanda de recursos.
P. ¿El auge bursátil está generando un efecto riqueza que impulsa la inflación?
R. No necesariamente. El problema es la rampante desigualdad. Una pequeña parte de la población concentra gran parte del gasto. Eso limita el impacto inflacionario y también genera vulnerabilidades si los mercados corrigen.
P. ¿Hasta qué punto la desigualdad puede convertirse en un problema para la economía de EE UU?
R. Es un factor clave y puede frenar el crecimiento. Lo que estamos viendo es que la riqueza se concentra cada vez más en una pequeña parte de la población. El 10% de los hogares concentra la mitad del gasto. Esto puede sostener la economía en el corto plazo, pero la hace mucho más vulnerable. Si ese grupo reduce su consumo, el impacto es inmediato. Además, es una economía menos saludable porque una gran parte de la población queda al margen.
P. El economista Thomas Piketty ha teorizado mucho sobre esta cuestión...
R. Así es. Piketty defiende que el capitalismo tiende a generar desigualdad de forma natural y que las políticas pueden amplificarla, y eso es exactamente lo que hemos visto en EE UU en los últimos años. El problema es que los hogares con más renta tienen una menor propensión a gastar, por lo que el crecimiento que se genera es más débil. A corto plazo puede no parecer crítico, pero a medio plazo limita el potencial de la economía y aumenta su fragilidad ante cualquier shock.

P. ¿Existe riesgo de recesión en EE UU?
R. Sí, especialmente si se intensifican ciertos impactos, como el cierre del estrecho de Ormuz. Pero también hay factores internos: la incertidumbre por los aranceles, la política migratoria o el sesgo de la política fiscal, que puede tener un efecto neto negativo.
P. ¿Dónde ve oportunidades de inversión ahora?
R. La Bolsa de Europa me parece atractiva. Sus cotizadas tienen valoraciones más bajas, buenos dividendos y catalizadores como el gasto en defensa e infraestructuras. No está tan cara como EE UU y puede sorprender al alza. También en China, especialmente en tecnología, en áreas como vehículos eléctricos o robótica. Es un buen diversificador. Su enfoque en IA es distinto y más eficiente en coste, aunque el nivel tecnológico aún es inferior al de EE UU.
P. ¿Qué papel deben jugar los activos alternativos?
R. Son fundamentales para diversificar. Los fondos enfocados en la neutralidad del mercado y los vehículos multiestrategia pueden ayudar a reducir la volatilidad. En un entorno incierto, la diversificación es más importante que nunca.
P. ¿Le preocupan los mercados privados? ¿Y la deuda pública?
R. No creo que haya un problema generalizado, pero sí exige mucha selección. En crédito privado, por ejemplo, los grandes fondos pueden tener más dificultades por falta de agilidad. Hay oportunidades, pero hay que ser muy selectivo. En cuanto a la deuda pública, es un riesgo clave. Niveles elevados de deuda suelen traducirse en mayores tipos y presión sobre las Bolsas. Los inversores van a ser cada vez más exigentes con la disciplina fiscal de los países. Así se está viendo en España, que se financia más barato que Francia.