Técnica de Fluidos, medio siglo facilitando el trasiego de líquidos en la industria
La empresa es un referente en soluciones de bombeo para el sector alimentario, químico y cosmético. Fundada en Barcelona en 1976, prevé facturar en 2026 más de 80 millones gracias al negocio exterior
En muchas ocasiones, el éxito de una compañía se cimenta en ofrecer un producto o servicio que pase casi inadvertido para la mayoría de la sociedad. Es el caso de Técnica de Fluidos (TDF), una empresa especializada en soluciones de bombeo para el trasiego de fluidos difíciles, que nació prácticamente de la nada y hoy es un referente a escala internacional.
Aurelio Maestre Losada fundó la compañía en 1976 al volver a España tras pasar 10 años en Alemania trabajando en diversas empresas de bombas. Estableció las primeras oficinas en la calle Xifré de Barcelona con solo tres empleados y muy pocos recursos. Sus inicios estuvieron marcados por viajes constantes por toda la Península para dar a conocer la empresa y captar clientes; entonces era en un mercado muy poco desarrollado, pero la industria comenzaba a crecer y a demandar soluciones más sofisticadas.
En 2000 se crea TDF Group, con el salto al exterior y el desarrollo de diversas empresas sinérgicas con el negocio ya existente en España. Su hijo, Alberto Maestre Hoffmann, empresario industrial, tomó el relevo cuatro años después como director general; su objetivo era continuar creciendo hasta alcanzar la posición en la que están, una de liderazgo en la distribución e instalación de bombas, sistemas, instrumentación, filtración, cierres mecánicos, intercambiadores de calor y cabezales de limpieza. “Desde el principio nos especializamos en bombas industriales capaces de operar en condiciones exigentes, donde la fiabilidad y la continuidad del proceso son fundamentales”, explica Maestre.
Demanda de sectores
El crecimiento de Técnica de Fluidos ha sido exponencial en los últimos años, pasando de los 38 millones de euros de 2020 de facturación a los 73 millones del pasado ejercicio, con una plantilla que supera los 300 empleados.
Sus productos y servicios alcanzan diversidad de sectores, destacando el químico, petroquímico, alimentación y cosmética, farmacia y laboratorios, tratamiento de aguas y el de la construcción. Tiene delegaciones en 14 países: España, Portugal, Francia, Alemania, Suiza, Polonia, Rumanía, República Checa, Eslovaquia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil, y gestiona proyectos en los cinco continentes. Europa representa el 75% de la facturación y Latinoamérica, el 25%.
Maestre reafirma que “el desarrollo y consolidación de la estrategia del grupo pasa por la internacionalización y la entrada en mercados de productos y servicios adyacentes”. La red internacional desplegada permite a la compañía “participar en proyectos industriales de gran escala, adaptando las soluciones a normativas, procesos y necesidades muy diversas, sin perder la esencia de nuestro compromiso técnico y humano”, añade el directivo.
Servicio integral con sistemas llave en mano
Profesionalidad. A raíz de la creciente demanda, la compañía empieza a “suministrar sistemas completos llave en mano”. Los técnicos de TDF Systems son capaces de diseñar, fabricar, instalar y poner en marcha soluciones innovadoras para el trasiego, la filtración y dosificación de cualquier fluido. En paralelo, se encuentra el servicio de asistencia técnica, especializado en el mantenimiento, reparación y puesta en marcha.
Formación. El grupo destaca la profesionalidad de su equipo, y su gran experiencia y alta cualificación gracias a “la apuesta por la formación continua que también ofrecemos a nuestros clientes a través de servicio de reparación y mantenimiento más completo del mercado”, comenta el director general, Alberto Maestre.
TDF celebra este año medio siglo de historia con éxitos y metas alcanzadas. Pero también ha habido periodos de incertidumbre. “A lo largo de nuestra trayectoria hemos navegado por tres momentos críticos: la crisis posolímpica de 1993, la financiera e inmobiliaria y la originada por la pandemia. El grupo logró superar estos escenarios y salió reforzado gracias a dos pilares fundamentales, que son la solidez financiera y la enorme estabilidad de nuestro equipo humano y directivo”, asegura.
La empresa fue fundada con el poco dinero que tenía ahorrado su padre y hoy cuenta con una estructura financiera sólida que ha ido creándose a base de una reinversión constante del beneficio. “Esta política ha creado un grupo muy sólido y en su mayor parte autofinanciado”, resalta Maestre.
La diferencia que marca TDF frente a otras empresas del sector radica en que “es de un tamaño mediano con una visión a largo plazo, que cuenta con las más actuales tecnologías y los más amplios stocks de Europa al disponer de cuatro almacenes a nivel nacional, lo que permite hacer las entregas con la máxima rapidez y eficacia”, afirma el directivo. “La amplia gama de productos y la experiencia de nuestros técnicos nos permiten seleccionar siempre la solución más adecuada para los clientes”, explica su director general.
La sostenibilidad ha sido otro de los ejes, ganando peso en los últimos años. De hecho, cuentan con un plan que detalla las estrategias, objetivos y acciones concretas dirigidas a “minimizar su impacto ambiental y promover prácticas comerciales éticas y responsables, y fomentar la sostenibilidad en las comunidades en las que opera”.
TDF ofrece soluciones y componentes para plantas de tratamiento de aguas y para energía solar y cogeneración. “No solo suministramos artículos –como bombas, válvulas o filtros–, sino que también diseñamos sistemas completos, que se realizan en Barcelona y el ensamblaje en las instalaciones de Madrid. Son soluciones integrales dirigidas a sectores como depuración de aguas o renovables”, detalla Maestre. También fabrica bombas con características de ahorro energético y distribuye equipos innovadores que permiten obtener eficiencias en el consumo.
Con respecto al futuro, la empresa sigue alineada a las tendencias. “El sector avanza hacia procesos más eficientes, automatizados y sostenibles, y el objetivo es seguir apoyando esa evolución con productos y servicios que aporten valor, rendimiento y seguridad”, apunta.
Este año prevé superar los 80 millones de facturación. “Las últimas inversiones en Brasil y Alemania están dando sus frutos y esperamos un crecimiento importante. También, nuestras nuevas divisiones de instrumentación y alquiler de bombas crecen a buen ritmo. Y a pesar de la incertidumbre económica, continuaremos invirtiendo en Europa y Latinoamérica”, detalla Maestre.
La compañía aspira a afianzar su liderazgo, y continuar aprovechando las sinergias que generan los distintos productos y servicios del grupo, así como exprimir las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías como la IA. “Celebrar 50 años no solo es recordar un camino recorrido con esfuerzo y dedicación, sino también renovar nuestro compromiso para seguir creciendo junto a la industria en las próximas décadas”, resume Maestre Hoffman.
Innovación e IA para optimizar el rendimiento y la eficiencia
La digitalización se ha convertido en una palanca estructural para transformar la industria de procesos. Más allá de la adopción tecnológica, el foco se sitúa en la capacidad de convertir datos en decisiones operativas que mejoren la eficiencia y la productividad. Así lo contempla TDF Group, que tiene un enfoque relacionado con la innovación basado en “la integración de sistemas completos que combinan instrumentación avanzada, sensores y monitorización en continuo”. Este modelo ofrece una gran ventaja a las empresas, ya que “permite disponer de una visibilidad total sobre sus procesos industriales y optimizar su rendimiento en tiempo real”, detalla Alberto Maestre, director de Técnicas de Fluidos.
Asimismo, el responsable añade que “el uso de tecnologías como la analítica avanzada y la inteligencia artificial están abriendo nuevas oportunidades en ámbitos como la predicción de fallos, el mantenimiento predictivo y la optimización de operaciones. A ello se suma el avance en conectividad y trazabilidad, factores especialmente relevante en sectores como el químico, farmacéutico o el tratamiento de aguas, donde el control del proceso es crítico”.