Los cuentos, un recurso terapéutico frente a la hospitalización infantil
Los hospitales buscan cada vez más humanizar la asistencia sanitaria y recurren a la literatura y la pedagogía para explicar una patología o hacer pruebas en áreas pediátricas


Miki, un caballo, tiene una pata enferma y requiere hospitalización. “En su proceso de recuperación empieza a conocer nuevos amigos. Y a través de la amistad va reponiéndose tanto emocionalmente como físicamente”, cuenta por videollamada Mar Somoza, directora de marketing, comunicación y contenidos de la ONG Coloria. “Es un momento en el que el niño rompe con sus hábitos y la familia tiene que hacer un cambio completo de vida para atenderlo, y lo abordamos desde la metáfora”, explica.
Esta organización centrada en la infancia y UNIE Universidad, con la colaboración del Aula Hospitalaria del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, lanzaron en mayo el libro El camino de Miki para los infantes que ingresan en un centro por estancias medias y largas. “Hay que aclararles cosas baladíes pero que son importantes para ellos, como el hecho de estar siempre en pijama o de comer en un centro sanitario, y los relatos les ayudan a comprender su situación”, añade Sonia Escorial, responsable de la Unidad de Diversidad e Inclusión (UDI) y Vida Universitaria de UNIE.
Los hospitales buscan cada vez más humanizar la asistencia sanitaria y recurren a la literatura y la pedagogía para explicar patologías o pruebas en áreas pediátricas. Para la creación de dicho libro de 12 páginas, por ejemplo, se contó también con la participación de los estudiantes del Grado de Psicología y del Máster de Psicología General Sanitaria, entre otros, de UNIE. “No queríamos que fuese una visión edulcorada de la realidad. Buscábamos salirnos del tú puedes, te vas a salvar, eres un campeón”, apunta.

Historias personalizadas con IA
La aplicación española MiniTales saltó al ámbito sanitario precisamente para ayudar con sus relatos personalizados a gestionar el miedo o la ansiedad que provoca un hospital en los menores. O simplemente, para hacer la espera en urgencias más llevadera. Gracias al uso de la inteligencia artificial (IA), la app puede crear en 20 o 30 segundos una historia con ilustración adaptada a la edad y a las particularidades de cada paciente.
La compañía, que cuenta con 100.000 usuarios y espera facturar este año 250.000 euros, acaba de firmar un convenio con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) para desplegar de forma gratuita su plataforma en los 26 hospitales con asistencia pediátrica de esta comunidad. “Los siguientes serán Baleares, Canarias y la Comunidad de Madrid”, avanza por teléfono David Pena, CEO y fundador junto a Irene Núñez. Después, Cantabria, Castilla y León, La Rioja y Andalucía, agrega este padre de tres hijos que evoca sus visitas nocturnas al servicio de urgencias del Niño Jesús, centro al que propuso primero su idea, aunque se materializó primero con el Sescam.
“Cuando hablamos con la responsable de humanización del Hospital de Parapléjicos de Toledo, nos dijo: ‘No sabéis lo bien que nos viene. Por aquí pasan muchos niños víctimas de accidentes de tráfico y los cuentos son la herramienta a través de la cual les explicamos cómo va a ser su vida a partir de ahora: cómo tienen que ir al cuarto de baño, cómo se tienen que vestir, duchar, comer, si la silla de ruedas les va a molestar”, recuerda.

Alberto Jara Sánchez, director gerente del Sescam, plasma en un comunicado, a raíz del acuerdo, su visión de la humanización de la asistencia sanitaria. “No es solo una cuestión de espacios e infraestructuras, sino también de cómo acompañamos a los pacientes, especialmente a los más pequeños”.
La aplicación, disponible en español, inglés, catalán, euskera y gallego, se descarga mediante un QR. Es gratuita durante 30 días y se prorroga si el paciente sigue hospitalizado. Aun así, su coste es de apenas 1,99 euros al mes. Incluso, solo por descargarla, la plataforma regala una historia. “Su funcionamiento genera impacto social. Estamos alineados con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, Educación de calidad, de la ONU”, presume el directivo de esta empresa con siete empleados, que aspira a llegar al millón de usuarios y cuyos fundadores controlan el 85% del capital y el 15% restante está en manos de los fondos First Drop e Impact Angels. La firma prepara su salto al exterior (EE UU, Canadá, Reino Unido, Sudáfrica, Australia) y el lanzamiento de videocuentos.
La historia de Miki, sin embargo, no tiene final. El relato se interrumpe para que cada niño escriba e ilustre el suyo. “Esa es la magia: es uno, pero son miles”, dice Somoza, al ofrecer la oportunidad de que los más pequeños expresen sus emociones. El libro, del que se ha hecho también un cortometraje con la voz de Jordi Cruz, el presentador del mítico programa infantil Art Attack, incluye una guía para médicos, profesores y padres para ayudar a preparar su vuelta a casa.
Además, la intención es impartir talleres en todos los hospitales españoles con aula hospitalaria o área pediátrica, para lo cual Coloria busca el apoyo financiero del sector privado. La ONG quiere publicar también otra edición con el final creado por los niños.

Menos ansiedad en resonancias magnéticas
Iniciativa. Hace cinco años Philips y Disney se unieron para reducir el miedo y la ansiedad que genera una resonancia magnética, sobre todo en la población infantil. El resultado es Ambient Experience, que transforma el entorno clínico en una atmósfera acogedora con iluminación dinámica, sonido, vídeo y contenido visual envolvente, y que en España se utiliza en el Hospital Sant Joan de Déu y el Vall d’Hebron de Barcelona.
“Surge de la necesidad de mejorar la experiencia de pacientes y profesionales en entornos diagnósticos de alta tecnología. Este tipo de pruebas puede resultar intimidante por el ruido, el espacio cerrado y el requerimiento de permanecer inmóvil”, señala Jimena Lapuerta, responsable de diagnóstico por imagen de Philips Ibérica. El impacto es aún mayor en el ámbito pediátrico. “Un niño nervioso y asustado eleva el riesgo de movimiento durante la exploración, lo que puede comprometer la calidad de la imagen, obligar a repetir la prueba y usar, en algunos casos, sedación y anestesia”, ilustra.