Meliá reinaugura en Cancún su hotel más rentable de todo el mundo en plena temporada alta en México
Ha invertido 50 millones de euros en la reforma completa del inmueble, que aporta el 3,5% de sus ingresos y de su resultado bruto de explotación (ebitda)


Meliá se dispone a cerrar este año superando los máximos históricos alcanzados en los resultados de 2025, en el que los ingresos llegaron a 2.077 millones de euros y el resultado bruto de explotación (ebitda) ascendió a 565 millones de euros. Algo que parecería sencillo en un ejercicio en el que el movimiento de viajeros en el mundo superará por primera vez los 1.500 millones y en el que la cuenta de resultados de las empresas hoteleras nacionales ha engordado gracias al trasvase de viajeros desde los destinos de Oriente Próximo durante el pasado verano por el conflicto bélico en Irán.
En mitad de un ejercicio histórico, la compañía de la familia Escarrer ha sufrido un golpe sin precedentes en sus resultados y en su cartera hotelera, con la rescisión de los 34 hoteles que gestionaba en Cuba, como consecuencia del endurecimiento del embargo estadounidense, que amenazó con sanciones millonarias para las empresas que “traficaran” con activos hoteleros confiscados por el régimen castrista en el conglomerado militar Gaesa. En un abrir y cerrar de ojos perdió las 14.053 habitaciones que operaba y tuvo que realizar una provisión contable de 79,4 millones de euros por la totalidad de saldos perdidos en ese país, reduciendo el beneficio desde los 83,5 millones en el primer semestre del año a un beneficio neto de 4,1 millones de euros.
Ahora, la principal razón del optimismo de Meliá se basa en las buenas previsiones que maneja para el mercado mexicano, donde arranca a principios de noviembre la temporada alta y que se ha convertido en el segundo mercado por volumen de ingresos y empleados, con 18 hoteles repartidos entre Cancún y en el Caribe Mexicano (5 en cada uno de ellos); Los Cabos, Playa del Carmen y Riviera Maya (2 en cada uno de ellos) y en México DF (uno). La hotelera inauguró oficialmente el pasado domingo por la noche (la reapertura tuvo lugar el pasado 1 de junio) el Paradisus Cancún, el hotel más rentable de los 375 que tiene en todo el mundo, tras una reforma faraónica en la que se han invertido 50 millones de euros durante ocho meses en el que el establecimiento no ha estado operativo.
Solo en los últimos años, la compañía ha invertido 1.000 millones de euros en el reposicionamiento de 90 de sus activos. Paradisus Cancún aporta el 3,5% de los ingresos de Meliá (72 de los 2.077 millones de facturación global) y el 3,5% del beneficio bruto de explotación (ebitda), con 19 de los 565 millones obtenidos al cierre de 2025.
En una reciente entrevista con este periódico, con motivo de la última cumbre del Consejo Mundial de Viajes y turismo (WTTC por sus siglas en inglés), el presidente y consejero delegado de Meliá ya vaticinó, no obstante, que no será un año fácil en México. “Se han producido varias adversidades al mismo tiempo: problemas de seguridad, la irrupción del sargazo [un alga marina que desprende un mal olor similar al azufre y que se acumula por toneladas en la costa mexicana] o la apreciación del peso mexicano frente al dólar”, apuntó Escarerr.
En el mismo foro, el consejero delegado de Barceló, Simón Pedro Barceló, confirmó en otra entrevista con este periódico que el grupo ganará un 25% menos este año como consecuencia del desplome de la llegada de turistas estadounidenses a México y de la devaluación del dólar frente al peso mexicano. Tras encadenar cinco años consecutivos de crecimiento y alcanzar un máximo histórico en 2025, con 330 millones de euros, la compañía, compuesta por la división hotelera y la división de viajes (Ávoris), verá como el resultado retrocederá este año un 25% hasta los 250 millones de euros. “Rompemos una tendencia de ir mejorando nuestros resultados todos los años que empezamos en 2021. Pero seguimos con un nivel de resultados extraordinariamente positivos. De hecho serán los terceros mejores de nuestros 95 años de historia”, remachó.