Amancio Ortega sale de la lusa REN y mantiene otros 3.560 millones invertidos en sectores estratégicos
Pontegadea vende por 325 millones debido al interés del Gobierno portugués en entrar en el capital del operador de gas y electricidad


El multimillonario Amancio Ortega ha realizado su primera desinversión de sus participaciones empresariales en sectores estratégicos, donde ha ido invirtiendo desde hace más de un lustro. A petición del Gobierno portugués, el fundador de Zara se desprendió este viernes del 13,7% en REN, el operador luso de gas y electricidad, por 325 millones de euros y dando paso a la empresa estatal Parpública. No obstante, las inversiones en lo que se consideran sectores estratégicos de este empresario, a través de su family office Pontegadea, alcanzan los 3.560 millones de euros, según los cálculos realizados por CincoDías.
Fuera de los sectores estratégicos, Ortega mantiene su mayor inversión en Inditex, grupo del que controla el 60% del capital a través de Pontegadea y Partler. Su segunda mayor apuesta son los activos inmobiliarios, con una cartera que superaba en 2025 los 21.000 millones de euros de valor. Pero en los últimos años, a través de su family office ha decidido diversificar en lo que Roberto Cibeira, consejero delegado de Pontegadea, ha explicado en diversos foros como sectores estratégicos. El empresario leonés afincado en A Coruña es una de las personas más ricas del mundo, con una fortuna de 146.300 millones de dólares -126.330 millones de euros, a cambio actual-, según calcula Forbes.
El objetivo de Pontegadea es invertir en empresas de sectores como infraestructuras, telecomunicaciones o energía en donde tome una participación menor, apostando por un socio de relevancia que gestione la empresa.
Esa es la visión que Ortega ha tenido recientemente con la australiana Qube Holdings, una multinacional de puertos y logística, ya que la semana pasada cerró la operación para hacerse con un 15% del capital -valorado en alrededor de 1.070 millones a precio de mercado- en una opa liderada por el fondo de infraestructuras Macquarie y junto al fondo de pensiones Unisuper. En Qube, Ortega desembolsará alrededor de 700 millones de capital, a la que suma el resto en deuda.
En el caso de REN (Redes Energéticas Nacionais) -gestor de las redes de electricidad y gas en Portugal, a semejanza de Redeia y Enagás en España-, Ortega vende su participación ante la oferta del Estado portugués, que buscaba volver a entrar en una sociedad que había sido privatizada en dos tandas, en 2012 y 2014, en un contexto de la crisis de la deuda que asoló a varios países de la UE y por presiones de la troika comunitaria.
Sin embargo, Luis Montenegro, primer ministro portugués (PSD, centroderecha), había comentado públicamente la necesidad de que Lisboa estuviera dentro del capital de REN. Tras el acuerdo anunciado el viernes con Pontegadea, Montenegro aseguró que su intención no es renacionalizar REN. “Lo hacemos para estar ahí, para estar dentro, para proteger el interés estratégico de Portugal en su infraestructura eléctrica. Estamos ahí para participar en las decisiones de inversión, en las decisiones estratégicas, para que las personas puedan beneficiarse de nuestra capacidad productiva y para que podamos bajar el precio de la energía”, recoge Efe. “Es una cuestión de estrategia, es una cuestión de seguridad”, agregó el mandatario.
No se conoce el precio acordado por el país vecino con Ortega, pero a precio de mercado el 13,7% se acerca a los 325 millones. Pontegadea había entrado en REN en 2021, cuando desembolsó 188 millones, por lo que la plusvalía aproximada para el magnate español es de alrededor de 137 millones. Actualmente, el mayor accionista de esa sociedad lusa es SGCC (State Grid Corporation of China), con el 25% del capital.
Cuáles son las participaciones
Tras Qube, la empresa donde mantiene una mayor participación es PD Ports, el operador portuario británico. En esta sociedad entró en 2025 con una participación del 49%, valorada entonces en 506 millones. En esta compañía, el socio mayoritario es la gestora canadiense de fondos Brookfield, uno de los gigantes de la inversión mundial.
En el sector estratégico que más ha invertido Ortega es en energía. En España está presente en la cotizada Redeia -gestor de redes de electricidad- con un 5% valorado actualmente a precio de mercado en alrededor de 410 millones. En esta empresa, en la que la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) controla el 20%, entró en 2021.
En el caso de Enagás fue una de sus inversiones iniciales, en 2019, cuando se hizo con el 5%, un porcentaje que actualmente tiene un valor bursátil de alrededor de 220 millones. En esta empresa, está acompañada en el capital también por la SEPI y BlackRock.
Otro de sus socios en energía, renovables en este caso, es Repsol. Hasta en tres ocasiones ha invertido en proyectos de la multinacional española. En 2023 adquirió una participación minoritaria en una cartera renovable, de 618 MW (megavatios), por alrededor de 360 millones, en el conocido como Proyecto Ebro. Dos años antes había firmado su primera alianza, el Delta de parques eólicos por 245 millones, y en 2022 fue el denominado como Kappa, de fotovoltaica, por 27 millones.
A mediados de marzo se conoció que Pontegadea y su socio Telefónica han puesto a la venta el proveedor de infraestructuras y cable submarino Telxius, al haber encargado a financieras Guggenheim y JP Morgan la búsqueda de un comprador por alrededor de 1.200 millones, lo que otorga una valoración de 360 millones al 30% que posee. En este caso, Ortega había adquirido la participación en 2018.
En el apartado de infraestructuras y concesiones, el family office se hizo en 2024 con el 20% de la empresa europea de aparcamiento Q-Parks, valorada en 360 millones, donde cuenta con KKR -coloso estadounidense del capital riesgo- e Interogo.
“No buscamos retornos enormes; buscamos inversiones que nos protejan, que produzcan un flujo de caja constante y que mantengan el valor del capital”, aseguró Cibeira, el consejero delegado de Pontegadea, sobre este tipo de participaciones empresariales en una entrevista hace un par de años con Financial Times. “También buscamos inversiones que eviten un conflicto de interés con Inditex, eso significa mantener un perfil bajo“, agregó.
Ortega utiliza los beneficios crecientes de Inditex para invertir en este tipo de sectores y en ladrillo. Este año, por ejemplo, ha recibido un récord de 3.234 millones en dividendos. Esos recursos le han permitido crear su gran cartera inmobiliaria. Entre las operaciones de 2026 se encuentra la reciente del Capital 8 de París, por alrededor de 800 millones, al adquirir un bloque de oficinas a Invesco, en una operación que bate sus máximos en Europa. Además, en lo que va de ejercicio ha adquirido vivienda de lujo para alquiler en Boston por 205 millones, un edificio de oficinas en Chicago por 440 millones, o sendas naves logísticas operadas por Amazon y Lactalis en Canadá por 215 millones.