La resistencia de Easyjet hasta aceptar una opa de Castlelake dispara un 75% su valor
La gestora de fondos se atreve con el difícil escenario del sector aéreo y lleva su primera oferta de 5,6 libras por acción hasta los 6,9 en su quinta propuesta, desde una cotización previa al acercamiento de 3,94 libras


La quinta oferta de la gestora estadounidense de fondos Castlelake para hacerse con el 100% de la aerolínea británica Easyjet, en una operación compartida con su matriz Brookfield e inversores comunitarios, ha convencido al mercado de que la opa necesaria para el cambio de manos de la low cost tiene visos de salir adelante. La acción se benefició ayer lunes de una revalorización del 9,28%, hasta las 6,1 libras.
El precio de 6,90 libras por título o 5.200 millones de libras por el 100% (6.075 millones de euros) que Castlelake está dispuesta a pagar mejora un 23% el de 5,6 libras de la primera propuesta, lanzada el 29 de mayo y que el consejo de la aerolínea tachó de “oportunista”. A esa puja inicial le siguieron subidas hasta las 6 libras en la segunda tentativa, 6,25 en la tercera y 6,50 libras en el cuarto intento, que aún fue tumbado por “subestimar a la compañía y sus perspectivas”. Ha sido un mes de resistencia hasta que la oferta de 6,9 libras ha movido al consejo de administración desde una posición de rechazo a recomendar acudir a la opa si esta se presenta de aquí al 3 de agosto, plazo con que cuenta Castlelake para dar el paso o retirarse. El fondo no tiene exclusividad alguna en caso de que se acercara un nuevo interesado por Easyjet, según el Código de Adquisiciones y Fusiones de Reino Unido.
El órgano de decisión de la aerolínea británica se ha mantenido fuerte ante un acercamiento que no fue solicitado, lo que ha dado lugar a un salto del 75% en la valoración de la compañía en pocas semanas. Su cotización era de 3,942 libras el 28 de mayo, una jornada antes de desvelarse el interés de Castlelake, que pone ahora 6,9 libras sobre la mesa. La que es una de las mayores compañías aéreas europeas, estratégica para la conectividad de Reino Unido, no rondaba las 7 libras de cotización desde septiembre de 2021. El valor de la posible opa está muy lejos de su máximo histórico, ligeramente por encima de las 19 libras, que fue marcado en marzo de 2015.
Las buenas expectativas sobre la presentación de una oferta en efectivo de aquí al 3 de agosto, por un total de unos 6.100 millones de euros, reside en el anuncio de un principio de acuerdo entre Castlelake y el consejo de Easyjet sobre los principales términos financieros. El inversor ha podido llegar hasta este punto después de tener acceso, desde el pasado 25 de junio, a información comercial reservada. Fue gracias a la cuarta puja, de 6,50 libras, que Castlelake prometió mejorar y sitúa ahora en las 6,9 libras por acción.
Necesidad de socios
Como actor extracomunitario del mercado, Castlelake debe configurar un consorcio en el que inversores de la UE tengan un peso del 51% para respetar la normativa europea de propiedad y control de las aerolíneas con certificado de operaciones en la UE. La estadounidense ya avanzó que se haría acompañar por su casa matriz Brookfield y dos figuras relevantes del sector aéreo, los irlandeses Peter Bellow y Mark Breen. El primero tiene pasado como director de operaciones de Ryanair y consejero delegado de Malaysia Airlines. Incluso pasó por Easyjet como director de operaciones y ha participado más recientemente en el lanzamiento de Riyadh Air. En cuanto a Breen, es consejero delegado de la consultora Oneiros Aerospace y está especializado en la transformación de aerolíneas. Durante 25 años de carrera ha ocupado cargos de responsabilidad en Oman Air, Arajet o Flyadeal.
Es más que probable que Castlelake precise compañeros de viaje adicionales, con interés manifestado públicamente por Air France-KLM y coincidiendo con un fuerte apetito inversor de IAG. El consejero delegado de esta última, Luis Gallego, ya ha hablado en público de las barreras, desde el punto de vista de la regulación de Competencia, que tendría su empresa para entrar en la operación a la vista de que controla el gigante británico British Airways. En todo caso, para IAG es vital defender su posición en Reino Unido frente a los otros dos grandes grupos europeos, la citada Air France-KLM y Lufthansa.
Castlelake desafía al difícil contexto del sector aéreo, en el que confluyen las necesidades de modernización de las flotas, la fuerte volatilidad de los precios del combustible por conflictos bélicos, la creciente presión impositiva y los hitos marcados por la UE hacia la descarbonización. Antes de la posible opa por Easyjet, deprimida en Bolsa desde la pandemia, en el sector aéreo se han sucedido la pugna por entrar en el capital de Air Europa, con Turkish como vencedora, y ahora el enfrentamiento entre Air France-KLM y Lufthansa por comprar la portuguesa TAP.
En su proyecto, Castlelake ha mostrado flexibilidad para allanar la operación ante las autorizaciones regulatorias. Antes se ha ganado el favor del consejo de la low cost mostrando intención de apoyar el crecimiento de la compañía, lo que conlleva asumir el programa de modernización de la flota. Easyjet tiene en marcha pedidos de aviones por más de 300 unidades, con un último encargo confirmado en diciembre de 2023 de 157 aviones de la familia A320 neo de Airbus. Son 56 aeronaves A320 neo y 101 unidades del modelo A321 neo, cuyas entregas están previstas entre los ejercicios fiscales 2029 y 2034. A ello se suman un centenar de derechos de compra pactados con el fabricante. El objetivo es ir sacando del servicio a los A319 y casi la mitad de los A320 ceo en operación con la intención de rebajar la factura por el combustible.
Antes de esta compra, la aerolínea tenía en marcha otra operación de 158 aeronaves A320 neo que entran hasta 2029, con lo que su libro de pedidos de flota destaca entre los más voluminosos de Europa. La aerolínea opera con 359 aviones de Airbus entre distintos modelos de la familia A320, mientras que su principal rival, Ryanair, vuela con 647 aparatos. La irlandesa tiene un pedido de 300 B737 MAX 10 que Boeing debe poner en sus manos hasta 2034.
El inversor interesado en Easyjet coincide con el consejo en que el plan de renovación de flota es imprescindible para alcanzar las metas de competitividad y eficiencia que la compañía se ha fijado a largo plazo. Antes de formalizar una oferta, Castlelake va a estudiar al detalle las cuentas y balance de Easyjet a través de una due diligence, reservándose la posibilidad de rebajar su propuesta si la empresa se abre a pagar dividendos.