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El Santander ofrece las condiciones de su último ERE en un nuevo plan de prejubilaciones

El banco ha iniciado las conversaciones con los sindicatos este martes

Una oficina del Banco Santander.DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)

El Banco Santander ha iniciado este martes las negociaciones con los sindicatos de un nuevo plan de prejubilaciones en la entidad financiera. Tras cerca de seis años sin acometer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), la compañía ha planteado un plan de reducción de plantilla que no cuenta por ahora con un posible número de afectados. De momento, en esta primera reunión, la entidad ha propuesto a los trabajadores unas condiciones de salida similares a las de su último proceso de despidos y la oferta ya ha sido rechazada por los sindicatos, si bien se dan de margen para continuar con unas negociaciones que solo acaban de arrancar.

En este primer acercamiento, el Santander ofrece para los empleados de entre 55 y 57 años el 74% del salario bruto hasta los 63 años. Para los mayores de 58 años, propone el 76% hasta esa misma edad de retiro total. En cualquier caso, sería un plan de salidas voluntario y se realizará tanto en oficinas como en servicios centrales.

Para los representantes de los trabajadores es una propuesta insuficiente. Reclaman una mejora de las condiciones, aplicando la inflación y el incremento en el coste de la vida desde 2020. También ponen el acento en los beneficios históricos que encadena el banco en los últimos trimestres, con un beneficio anual de más de 14.000 millones

No obstante, las partes aún cuentan con margen de negociación y se emplazan a próximas reuniones, si bien la idea de la entidad es dejar esta cuestión cerrada durante la primera parte del mes de julio.

El Banco Santander vira así su política de recursos humanos de los últimos tiempos. En lugar de optar por hacer despidos colectivos, su alternativa han sido las salidas con acuerdos individuales, frecuentemente de prejubilación. De acuerdo a sus cuentas anuales, redujo su plantilla global el año pasado un 4%, su ritmo más alto en más de dos décadas al pasar de 206.753 trabajadores a 198.403 (8.350 menos). Encadenó así un segundo año de recortes laborales que lleva la resta encadenada a más de 14.000 trabajadores.

Por geografías, Reino Unido ha sido el que país que ha concentrado un mayor recorte laboral, de cerca del 12% de la plantilla. De hecho, en marzo del año pasado, anunció el cierre de 95 sucursales en ese país y el despido de hasta 750 trabajadores, un proceso que ha amplificado por la adquisición de TSB, la filial británica del Sabadell en los últimos meses. Por detrás, en Brasil ha reducido la plantilla en ese mismo tiempo cerca del 8% por un 4% en Chile, Argentina y México y un 3,5% en Estados Unidos.

En España, en cambio, ha sido el mercado donde menos trabajadores salieron el año pasado, el 2,3%. Ha pasado de unos 34.940 trabajadores a 34.412, lo que supone la salida de unas 800 personas.

Para encontrar los últimos procesos de recorte de plantilla del banco hay que remontarse a cuando se firmó su último ERE en el año 2020. Tuvo como afectados a 3.572 trabajadores, en pleno Covid-19 y por el impacto de la pandemia en las cuentas de la entidad. Antes de eso, ya había recortado con otros procesos de 1.100 personas en 2017 y de 3.223 en 2019.

Por encima de todos ellos, y ampliando el foco a todo el sector bancario nacional, destaca el ERE que planteó CaixaBank en 2021, tras la fusión con Bankia y acentuado por los estragos de la pandemia, y que conllevó la salida de 6.452 empleados, el mayor proceso de este tipo de España. Otros competidores como el BBVA o el Sabadell también decidieron medidas de este tipo entonces y en este año también han abierto la posibilidad a sus trabajadores de salidas pactadas del estilo de las que plantea ahora el Santander.

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