Optiak, fundada por emprendedores españoles, levanta cuatro millones para su plataforma de gestión de IA para empresas
Market One Capital, Next Tier Ventures, EA Ventures Plug and Play EMEA Fund y Mission lideran la operación. La ‘start-up’ cuenta con antiguos miembros de Google Deepmind, Stripe y Amazon


Optiak, start-up fundada por emprendedores españoles que ha creado una plataforma de inteligencia artificial (IA) empresarial, ha cerrado una primera ronda pre-seed de cuatro millones de euros (cerca de 4,7 millones de dólares) liderada por Next Tier Ventures, Market One Capital, EA Ventures Plug and Play EMEA Fund y Mission. La operación ha contado también con el respaldo de inversores vinculados a grupos como SpaceX, Stripe, Crowdstrike, Amazon o Epic Games.
La empresa, con sede en Estados Unidos y operaciones iniciales en España, señala que cuenta con un equipo de expertos en inteligencia artificial con experiencia en compañías como Amazon, Stripe y Google. La empresa está liderada por los co-CEOs Daniel Arenas e Ignacio Gamoneda, junto con Borja Balle, CTO de la compañía, todos ellos con una trayectoria previa en el desarrollo de productos y sistemas de IA a gran escala “en entornos de alta complejidad tecnológica”.
La start-up, fundada en 2025 con foco en la Unión Europea, ha desarrollado un sistema operativo modular diseñado para que las grandes empresas “integren la inteligencia artificial en el núcleo de sus actividades de forma simple, inteligente y segura”. Según la empresa, la plataforma permite gestionar de manera centralizada tanto aplicaciones de terceros como herramientas propias basadas en modelos de lenguaje (LLMs), permitiendo a las empresas adaptarse al entorno cambiante de la IA de manera segura y controlada.
Así, la start-up señala que, a diferencia de los proveedores tradicionales que simplemente entregan un software cerrado, Optiak apuesta por la co-creación en esta etapa. Coincidiendo con la ronda de financiación, la compañía ha anunciado el lanzamiento de su Design Partner Program, un programa de desarrollo conjunto enfocado en un grupo reducido de empresas avanzadas que buscan un socio estratégico para co-diseñar y validar casos de uso de IA a gran escala con soporte directo del equipo fundador.
“La primera ola de adopción de IA se basó en soluciones aisladas. Ahora, las empresas necesitan que la gobernanza, la gestión inteligente, la seguridad y la observación funcionen como un sistema unificado. Nuestra misión es facilitar esa transición y pasar de una IA fragmentada a una inteligencia verdaderamente integrada en el núcleo de la compañía”, señala Daniel Arenas.
En este caso, Optiak señala que su lanzamiento llega en un momento de máxima presión para los comités de dirección de las empresas, obligados a desplegar la IA a gran escala sin perder el control operativo ni comprometer la seguridad. En este contexto, según la firma, muchas empresas caen en dos errores habituales. Por un lado, la llamada IA en la sombra, cuando los equipos utilizan herramientas por su cuenta sin supervisión del departamento de TI, lo que ya ha provocado fugas de datos internos del 46% de las empresas y supone el 20% de las brechas de seguridad relacionadas con la IA generativa, según datos de Cisco e IBM. Por otro, la apuesta por una centralización rígida, ya sea limitándose a un único gran proveedor o desarrollando plataformas internas propias, lo que reduce la flexibilidad y puede resultar muy costoso, con gastos de mantenimiento anual de entre el 15% y el 30% del coste de desarrollo inicial, como señala RiseUp Labs.
Optiak aborda esta tensión mediante una capa operativa centralizada que actúa como intermediaria entre cualquier aplicación de IA como chatbots, agentes o flujos de trabajo y los modelos e integraciones que lo sustentan. De esta forma, a través de un único punto de conexión, toda la lógica de seguridad, gobernanza, memoria y cumplimiento se configuran una sola vez. Según la start-up, uno de sus principales puntos diferenciales es su capacidad para entender todo el contexto relevante de la compañía antes incluso de interactuar con un modelo de IA, lo que le permite optimizar cada interacción individual en función de las necesidades de la organización, desde garantizar el cumplimiento de las normativas de seguridad del dato hasta la selección del mejor modelo a nivel de rendimiento o coste. De este modo, la empresa explica que los resultados por ahora demuestran la capacidad de generar grandes sinergias a nivel de coste al mismo tiempo que se asegura que el output sea seguro y controlado.
“En mis anteriores puestos en Google DeepMind y Amazon, no dejaba de observar el mismo patrón: el verdadero rendimiento de la IA nunca proviene de optimizar un modelo o una herramienta de forma aislada; proviene de la arquitectura y el ecosistema que los rodea. En Optiak ponemos en práctica precisamente este principio. Al conectar todo un ecosistema corporativo en una capa operativa compartida, cada mejora en latencia, coste, precisión, memoria, seguridad o gobernanza deja de ser local y empieza a acumularse. La inteligencia del sistema se acumula y se escala a nivel global, en lugar de reconstruirse aplicación por aplicación”, señala Borja Balle.