OHLA negociará su deuda tras el verano para liberarse del corsé operativo y el veto al dividendo
La compañía tanteará una migración a deuda bancaria para rebajar el coste de los 327 millones en bonos con vencimiento a final de 2029


La dirección de OHLA tiene prevista una operación clave a la vuelta del verano para el definitivo relanzamiento de la compañía: refinanciar la deuda nominada en bonos, con 327 millones de saldo vivo, que fue firmada en febrero de 2025 en el marco de una reestructuración de deuda y capital de emergencia. Fuentes financieras explican que en agosto se abre la ventana para negociar con los bonistas y que se buscará liberar a la empresa de las restricciones operativas que fueron pactadas entonces. En OHLA también esperan liberarse del veto al reparto de dividendos.
El grupo constructor volvió a beneficios en 2025, con 1,7 millones; ha tenido un arranque de 2026 en positivo (7,8 millones de resultado neto en el primer trimestre), y sostiene un margen de ebitda superior al 6% por su actividad como constructora. Además, ejecuta una cartera más saneada y diversificada (en tamaño de los contratos y geografías), por encima de los 10.000 millones y creciendo, con una relación entre la nueva contratación y los ingresos de 1,3 veces. Por último, OHLA ha superado la incertidumbre de varios litigios que arrastraba del pasado; ha quedado sofocado el choque en el accionariado entre los primeros accionistas, los hermanos Amodio, y el inversor José Elías, y la senda en Bolsa ofrece una revalorización del 32,4% en lo que va de ejercicio.
La dirección que lidera el consejero delegado Tomás Ruiz se ha desprendido de la tensión, que sí tuvo al cierre de 2024, para negociar con los inversores e incluso levantar una nueva estructura financiera que aligere el coste.
La prioridad para OHLA es recuperar plena autonomía operativa en construcción y dirigir la inversión hacia el mercado concesional. El presidente Luis Amodio reiteró en un reciente encuentro con medios en Ciudad de México que el dividendo podría restaurarse a corto plazo, quizás con cargo al ejercicio 2027, pero antes debe realizarse la esperada refinanciación de deuda. Los bonos pagan un cupón del 4,65% hasta enero del próximo año y se encarecen al 6,15% hasta enero de 2028, subiendo posteriormente al 8,95% hasta el vencimiento a finales de 2029. Además de condicionar la propia actividad de la empresa, el coste financiero de los bonos se puede mejorar optando por el crédito sindicado. Una opción, que las fuentes consultadas afirman que se va a explorar, lo que también simplificaría la gestión de la propia deuda.
Si se prioriza la atención al negocio concesional por encima de la restauración del dividendo, o viceversa, será una cuestión que será tratada por el consejo de administración. La empresa realizó el último pago a los accionistas en mayo de 2018. Hasta el momento, impera el plan de dedicar todos los esfuerzos a mejorar el rendimiento de la compañía, incrementar el peso de los negocios principales (construcción y concesiones) y recortar deuda. Todo ello con el fin de obtener un retorno para el accionista a través de la revalorización de la cotización.
Desinversiones
Antes de tantear el mercado financiero, OHLA tiene tres negocios en rampa de desinversión. La empresa espera para final de año ofertas vinculantes por el área de Servicios (Ingesan), tratándose del proceso con visos de completarse en primer lugar. El traspaso de esta división, que llegó a estar apalabrado con Serveo entre 2023 y 2024, fue parado ante una oferta que no satisfizo las expectativas de la vendedora de obtener unos 100 millones. Entonces se inició un proceso de racionalización de la estructura y mejora de la eficiencia en busca de una mejor posición para la venta. Ingesan obtuvo ingresos en 2025 por 573 millones, un 9% más que en el 2024, y su resultado de explotación, de 4,2 millones, dobló el del año anterior.
El segundo de los activos que se prepara para hacer caja es la galería comercial Canalejas, en el centro de Madrid. OHLA ha cerrado en mayo la segregación del proyecto Canalejas, dejando en manos del grupo inversor Mohari el hotel Four Seasons y quedándose con el espacio comercial y el aparcamiento principal, con cerca de medio millar de plazas. Como sucede con la firma de servicios Ingesan, la empresa busca maximizar el valor del inmueble antes de ofrecerlo en el mercado, para lo que se ultima un acuerdo con la española Aire Ancient Baths para ocupar la planta -1 (anteriormente dedicada a la restauración) con un centro de bienestar (wellness center). Una vez instalado el spa, la Galería Comercial con reconocidas referencias del segmento de lujo, tendrá una alta complementariedad con el hotel Four Seasons de Mohari.
OHLA está dispuesta a escuchar ofertas, por último, por la filial de prefabricados de hormigón Pacadar, recibida a finales de 2020 de manos de Grupo Villar Mir como parte del pago de una deuda que entonces ascendía a 129 millones de euros. Sin ser considerada como parte estratégica del negocio, Pacadar es la que mejor encaja de las tres con la actividad constructora de OHLA.