El juez de Nueva York rechaza dar protección como periodista a Gotham en su guerra con Grifols
El magistrado también autoriza a la farmacéutica española a recabar pruebas para demostrar que el bajista actuó con malicia con el informe que le hizo caer en Bolsa


El juez de Nueva York que tramita la demanda por difamación que Grifols interpuso contra Gotham City Research echa por tierra parte de la estrategia del fondo norteamericano. El magistrado Gabriel W. Gorenstein ha rechazado que la firma liderada por Daniel Yu pueda acogerse a la protección legal pensada para proteger la libertad de protección de periodistas con el objetivo de blindarse en este proceso judicial.
El tribunal federal afirma que el bajista no puede ser considerado como “periodista profesional” porque sus ingresos no proceden de la actividad informativa que llevan a cabo con los informes que elaboran sobre las compañías en la que tienen inversiones, como ocurrió con el difundido el 9 de enero de 2024 que hizo que la compañía española se desplomara en Bolsa. Asimismo, abre la puerta a que la farmacéutica española recabe un amplio volumen de pruebas que demuestren que Gotham actuó con “malicia real”.
El fondo norteamericano y la compañía vinculada General Industrial Partners ―que también están siendo investigados en España, en la Audiencia Nacional, por manipulación del mercado― invocaron la llamada Shield Law de Nueva York, una norma que protege a los periodistas frente a la obligación de revelar fuentes y materiales. El proceso judicial, que se sigue solo por una de las afirmaciones que Gotham hizo en su informe sobre que la empresa española no reveló un préstamo de 95 millones de dólares a Scranton Enterprises (empresa vinculada a la familia Grífols) cuando sí lo hizo, se encuentra en plena fase de discovery, que consiste en el intercambio de información para la preparación del juicio, previsto que se celebre en 2027 con un jurado.
En este contexto, Grifols solicitó numerosa documentación como “contactos, dirección e información financiera personalmente identificable”, así como comunicaciones con periodistas o con organismos gubernamentales, registros de operaciones financieras, borradores de publicaciones y documentos organizativos y contables, incluidos 65.000 documentos que los demandados dijeron haber entregado al regulador estadounidense SEC (Securities and Exchange Commission).
Las firmas pilotadas por los socios Daniel Yu y Cyrus de Weck consideraron que toda esta batería de documentación era excesiva y que la compañía española no había justificado una “necesidad particularizada” para acceder a todos esos archivos. Así, para evitar su entrega, solicitó el juez estadounidense que aplicara el escudo legal al que se acogen los periodistas en causas por difamación o denuncias abusivas. La defensa alegó que el informe sobre Grifols está amparado por la normativa de Protección de Fuentes y de Derechos Civiles de Nueva York porque cumple la misma función que otras investigaciones periodísticas que destaparon escándalos corporativos.
El tribunal ha resuelto dicha petición en una resolución dictada el 19 de mayo, en la que señala que no cuestiona que el análisis sobre las prácticas contables de la cotizada española pueda ser considerada como una noticia, por su interés público. Sin embargo, esto no es suficiente para otorgar la protección. El magistrado Gabriel W. Gorenstein entiende que no se cumple uno de los principales requisitos que marca la ley neoyorquina, que exige que el periodista obtenga su “ganancia o sustento” de la actividad informativa.
De hecho, apunta que, de acuerdo a las alegaciones de Yu y De Weck, el beneficio económico que obtienen de sus informes depende de una cadena de acontecimientos “ajenos al ejercicio del periodismo”, como es la reacción del mercado a sus análisis y la evolución del precio de las acciones sobre las que operan en corto. En la causa de la Audiencia Nacional, el juez afirmó en el auto por el que admitió a trámite la querella de la Fiscalía Anticorrupción contra Gotham y General Industrial Partners, así como sus socios, que las firmas lograron una plusvalía de 9,4 millones de euros con su estrategia bajista con la caída en Bolsa de Grifols.
Una vez resuelta la cuestión de la protección, el juez de Nueva York ha dictado una segunda resolución para autorizar a la empresa de hemoderivados que amplíe el perímetro de recopilación de pruebas para intentar demostrar la parte central del procedimiento: si Gotham actuó con “malicia real”, es decir, si publicaron determinada información sabiendo que era falsa.
En este sentido, el tribunal permite a Grifols acceder no solo a los documentos que hagan referencia directa a la operación con Scranton, sino también a otras evidencias que “esclarezcan la intención de los demandados” en dicho caso. No obstante, el tribunal limita el marco temporal de la investigación de materiales para demostrar la presunta intención de difamar. Así, considera “razonable” que los archivos incorporados a la causa no excedan del año posterior a la presentación de la demanda.