Navantia se alía con el gigante alemán ThyssenKrupp para estudiar la producción conjunta de submarinos en España
Ambas compañías han firmado un memorando de entendimiento “para explorar una cooperación estratégica en proyectos navales en Europa, la OTAN y en todo el mundo”


Navantia ha sellado este miércoles una alianza histórica con el fabricante de buques de guerra y submarinos alemán TKMS. Ambas compañías han firmado un memorando de entendimiento para “explorar una cooperación estratégica en proyectos navales en Europa, la OTAN y en todo el mundo“. El acuerdo conllevará “la posible” producción de diseños de ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS), especialmente submarinos, en los astilleros de Navantia en España (cuenta con instalaciones en Cádiz, Ferrol y Cartagena). TKMS, filial de ThyssenKrupp, es una empresa cotizada que emplea a unas 9.100 personas —frente a las más de 6.000 de la española— con astilleros en las localidades alemanas de Kiel y Wismar, además de en Itajaí (Brasil).
“La firma de este memorando es una señal importante para la defensa marítima europea. En un momento en el que aumentan los requerimientos de seguridad de nuestros clientes y la capacidad de fabricación es limitada, resulta crucial que las empresas industriales europeas colaboren de forma más estrecha. TKMS y Navantia cuentan conjuntamente con la experiencia, la infraestructura y el recorrido necesarios para superar estos retos compartidos y reforzar la capacidad de suministro a las fuerzas armadas de nuestros países socios”, ha celebrado el consejero delegado de TKMS, Oliver Burkhard, en un comunicado conjunto.
Ambas compañías han explicado que en la actualidad “existen considerables cuellos de botella en la capacidad” de los astilleros y en los recursos tecnológicos en Europa. Navantia y TKMS aspiran a que una colaboración “más estrecha” pueda ayudar a ejecutar proyectos de manera más eficiente, rápida y sostenible. “Las partes han acordado iniciar conversaciones a nivel directivo basadas en la confianza mutua y en pleno cumplimiento de todas las normativas en materia de competencia y control de exportaciones”, han añadido.
En el campo de los submarinos, Navantia está inmersa en el desarrollo y producción en los astilleros de Cartagena de los submarinos no nucleares S-80. La compañía pública lleva entregadas dos unidades de esta serie: la primera de ellas, con una década de retraso y un sobrecoste millonario; mientras que la segunda, el S-82 ‘Narciso Monturiol’, se entregó en octubre. Estos submarinos, que cuentan con 80,8 metros de eslora, un diámetro de 7,3 y un peso de 3.000 toneladas, son uno de los proyectos más importantes de la industria nacional, con un coste estimado de 4.339 millones para las arcas públicas entre 2018 y 2032 para la fabricación de cuatro unidades. Los próximos dos submarinos de este tipo serán los ‘Cosme García’ y ‘Mateo García de los Reyes’.
La alianza con TKMS apunta a mejorar las capacidades de la compañía española que también trabaja en otros importantes proyectos como la fabricación de las fragatas F-110 —en septiembre entregó la primera en los astilleros de Ferrol— o la modernización de las F-100. “Hoy damos un paso significativo hacia nuestro objetivo compartido de reforzar la autonomía estratégica y la soberanía de Europa en materia de defensa. Esta colaboración aportará capacidades de vanguardia a nuestras Fuerzas Armadas, al tiempo que aprovechará todo el potencial de la inversión europea en defensa. Como actores líderes en el ámbito naval y de defensa, Navantia y TKMS se comprometen a contribuir activamente a este esfuerzo europeo común”, ha señalado, por su parte, el presidente ejecutivo de Navantia, Ricardo Domínguez.
El memorando firmado este miércoles estrecha aún más los lazos entre las industrias alemana y española de defensa en el contexto del rearme del Viejo Continente. Recientemente, en el campo de los vehículos militares terrestres, Indra firmó un acuerdo similar con la germana Rheinmetall con el objetivo de participar en una licitación del Ejército de Tierra español para la compra de 3.000 camiones militares. Además, aspiran a una licitación de vehículos tácticos blindados y analizan la construcción conjunta de tanques.
“Las empresas europeas de defensa comparten la responsabilidad de responder con determinación a los retos actuales. Europa necesita una industria capaz de proporcionar no solo tecnologías de última generación, sino también de garantizar entregas rápidas y fiables y un sostenimiento a largo plazo, al tiempo que se refuerza el ecosistema industrial europeo y se apoya a sus pymes”, ha sentenciado Gonzalo Mateo-Guerrero, director de operaciones de Navantia.