Ir al contenido
_
_
_
_

Movements: un espacio para suscribirse y ayudar a la financiación de causas sociales

El empresario y expolítico Francisco Polo lanza una ‘start-up’ que permite al activismo digital captar fondos y construir una comunidad al margen de los algoritmos

Francisco Polo, Alto Comisionado para España Nación Emprendedora.

Toda injusticia empieza a combatirse cuando se hace visible. Sin embargo, transformar esa conciencia colectiva en una reforma tangible exige un recorrido más largo. En ese camino, donde el respaldo social debe mantenerse en el tiempo, muchas causas cargadas de buenas intenciones mueren antes de alcanzar su meta. Su desaparición prematura se debe, en no pocas ocasiones, a su incapacidad de mantener viva la llama del cambio que encendieron inicialmente la indignación o el compromiso ciudadano.

De esa realidad tomó nota Francisco Polo durante su etapa como director de expansión global en Change.org, la conocida plataforma estadounidense que permite recabar apoyos a través de la recogida de firmas. “Se activó mi cerebro emprendedor que siempre piensa: problema, solución”, manifiesta. La solución lanzada por este valenciano de 44 años es la start-up Movements, un espacio en el que el activismo digital puede articular modelos de suscripción para financiar sus causas y dotarlas de estabilidad en el tiempo.

“Queremos dar lugar a una nueva generación de emprendedores sociales para que no tengan que distinguir entre hacer el bien y ganarse la vida”, declara el empresario en un encuentro con periodistas celebrado en el local para eventos corporativos Impact Hub en Madrid. Allí mismo, y por la tarde, presentó su proyecto ante más de cien activistas y emprendedores. Entre estos últimos, ha cerrado una primera ronda de financiación de 150.000 euros.

Pero el proyecto no se limita a que los activistas recauden dinero. La idea de Polo es que la plataforma, operativa desde diciembre de 2025 y con 80 movimientos inscritos, aglutine todas las herramientas que necesita cualquier persona que decida poner en marcha un movimiento social. En primer lugar, explica, permite lanzar peticiones ciudadanas, como las que popularizó Change.org y, un poco antes, la española Actuable.

Fundada por el propio Polo en 2010, Actuable fue la primera compañía en impulsar la recogida de firmas online para causas sociales. “Alcanzamos los 2,5 millones de usuarios en 18 meses y eso nos convirtió en la start-up de crecimiento más rápido en la historia de España”, recuerda. Aquel éxito llamó la atención de Change.org, que adquirió la empresa y asumió el modelo de las firmas en línea. El emprendedor pasó a formar parte de la firma compradora con una doble misión: dirigirla en España y expandirla por todo el planeta. Y lo hizo, pero después de unos años se dio cuenta de sus limitaciones.

Una de las principales ventajas de Movements sobre Change.org, sostiene Polo, reside en el acceso a los datos de apoyo. La nueva plataforma permite a los activistas conocer y comunicarse directamente con las personas que respaldan sus iniciativas. Polo explica que muchos movimientos recurren a las redes sociales, pero se encuentran con una limitación clave: “Sus perfiles están sometidos al algoritmo y los seguidores no son suyos, son de Instagram”. “Nosotros rompemos el algoritmo”, sentencia.

Movements permite crear publicaciones que se envían por correo electrónico a la base social del movimiento, convierte esos contenidos en una página web con dominio propio y facilita la organización de eventos. Todo ello para “construir una comunidad”, afirma Polo. La start-up pretende que los activistas tengan toda la información posible en su mano: la tasa de apertura de sus emails, la cantidad de gente que firma sus peticiones e incluso cuántos estarían dispuestos a pagar en el caso de abrir las suscripciones de pago, una opción voluntaria en la plataforma. En caso de hacerlo, entraría en juego el modelo de negocio de la start-up, que se quedaría con el 15% de la cantidad donada por los usuarios. Todo lo anterior es gratis, señala.

Polo es una figura conocida en el ecosistema del emprendimiento español, tanto por su trayectoria empresarial como por su posterior paso por la política. En 2017 abandonó Change.org para incorporarse a la vida pública de la mano del PSOE. Su etapa institucional, que concluyó en 2023, estuvo marcada por su participación en el diseño y la aprobación de la Ley de Startups, con la que el Gobierno buscaba convertir a España en un polo de emprendimiento.

—¿Has pensado que tu pasado como político se te pueda volver en contra a la hora de emprender el proyecto?

—He decidido no tener en cuenta eso. Esto lo hago porque creo que esta herramienta es necesaria. Estamos en un momento de cambio donde la gente va a necesitar conectarse para defender una serie de valores democráticos. Segundo, yo estoy lanzando una plataforma global. Generalmente estas herramientas han venido de Estados Unidos. Estamos en otro momento, donde precisamente Estados Unidos es un país que nos crea muchas dudas y esta puede ser una contribución de España y de Europa al mundo. Eso son los términos en los que estoy los estoy pensando.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
_