La inversión hotelera se disparó en 2025 un 28% hasta los 4.275 millones, el segundo mayor registro de la historia
El pasado ejercicio se cerró el desembolso récord por un activo, con 430 millones por el complejo Mare Nostrum en Tenerife


El apetito inversor por los hoteles en España se reactivó con fuerza en 2025, coincidiendo con el récord histórico de turistas extranjeros. El pasado ejercicio se cerró con un volumen de inversión hotelera de 4.275 millones de euros, lo que supuso un incremento del 28% respecto a las cifras de 2024, y el segundo registro más elevado de la serie histórica, solo superado por los 4.810 millones de 2018, según el informe de inversión hecho público esta mañana por la consultora Colliers.
La principal diferencia respecto a 2018, fecha en la que coincidieron varias compras de carteras hoteleras multimillonarias, como la adquisición de NH por parte de la tailandesa Minor o la creación de la socimi Atom por parte de Bankinter con la incorporación de siete hoteles, es que el elevado volumen registrado en 2025, se ha debido a la compra de activos individuales, protagonizados fundamentalmente por cadenas hoteleras. El 83% de la inversión (3.986 millones de euros) se centró en 159 transacciones de hoteles ya existentes, con un protagonismo destacado para la compra del complejo Mare Nostrum por parte de la cadena Spring Hoteles por 430 millones, lo que constituyó la operación más costosa de un activo individual.
Por destinos, Canarias volvió a liderar por tercer año consecutivo la inversión, con 17 operaciones por valor de 1.039 millones de euros, lo que supuso un 24% del total. Baleares también cerró 18 operaciones, pero de una cuantía menor al no haber operaciones de cartera, con lo que el volumen atraído se redujo a menos de la mitad (464 millones de euros). En el caso de los destinos urbanos, Barcelona, con 20 transacciones y un volumen de 712 millones de euros, duplicó el volumen de fondos recibidos por parte de Madrid, con 376 millones en 24 operaciones, algo que el informe achaca a la escasez de activos de gran volumen en venta y no a una falta de interés inversor. “El capital no solo busca destinos consolidados, sino que selecciona las ubicaciones dentro de cada mercado, atendiendo a factores como la presión de precios, la disponibilidad de producto y el potencial de crecimiento a medio plazo. Esta aproximación contribuye a explicar la diversidad de operaciones registradas a lo largo del año en las distintas plazas”, recalca Laura Hernando, directora general de Hoteles en Colliers.
Pese al contexto geopolítico complejo generado en 2025, con el inicio de una guerra comercial en EE UU o la invasión israelí en Gaza, y el que se ha creado a principios de 2026, con la invasión estadounidense en Venezuela, Colliers augura un buen desempeño de la inversión hotelera para este ejercicio. “El sector ha demostrado una notable capacidad para sostener su desempeño operativo, incluso en contextos macroeconómicos complejos, apoyado en una demanda turística sólida y cada vez más diversificada, y en una oferta que continúa creciendo de forma contenida”. Hernando considera que el escenario financiero favorecerá la llegada de capital al sector hotelero: “Las mejores condiciones de financiación y una rentabilidad más atractivas frente a otras alternativas es por lo que esperamos que 2026 mantenga un tono positivo en la actividad inversora. Nuestro mercado hotelero ha madurado demostrando su liquidez y continua liderando la inversión inmobiliaria apoyado en dinámicas que van más allá de lo coyuntural”.
Expertos de once entidades financieras, consultoras y agentes inmobiliarios consultados a final de este año por este periódico, entre los que se encontraban BNP Paribas Real Estate, Catella, CBRE, Colliers, Cushman & Wakefield, Deloitte, EY, Knight Frank, KPMG, PwC o Savills, señalaron a las residencias de estudiantes como el activo de inversión más atractivos para este año, desbancando a los hoteles, que sí ocuparon la primera posición en 2025. Las residencias de estudiantes siempre se habían considerado como un activo alternativo, pero han perdido esa consideración tras la creación de grandes carteras de inmuebles en los últimos años va ganando espacio. En segundo lugar figuran los hoteles, seguidos del negocio de la promoción de vivienda, como consecuencia del recalentamiento del mercado de compraventa de la vivienda, con elevada demanda y escasez de oferta. Entre lo más demandado también aparecen otro tipo de inmuebles como centros de datos, flex-living (apartahoteles), parques comerciales y vivienda en alquiler.