Guerra de Ucrania

La Agencia Internacional de la Energía alerta de que el próximo invierno será más complicado

Las políticas puestas en marcha acelerarán la transición, según su director, Fatih Birol

Fatih Birol, Director ejecutivo de la AIE.
Fatih Birol, Director ejecutivo de la AIE.

 El director general de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha alertado hoy que el próximo invierno puede "ser aún más complicado" si continúa la guerra en Ucrania ya que en 2022 el tiempo y la baja demanda de China, factores que no controla Europa, ayudaron a solucionar los problemas con la demanda de gas natural y eso puede cambiar el próximo invierno ya que "nadie puede garantizar que sea suave".

Así lo ha asegurado hoy Birol durante el acto de presentación en Madrid del World Energy Outlook de 2022 (WEO 2022) de la AIE, un evento organizado por el Club Español de la Energía (Enerclub) en el que ha participado la vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico,
Teresa Ribera. En el acto, Birol ha presentado las principales conclusiones de este informe y ha indicado que en esta edición se ha tratado de dar respuesta a dos cuestiones de actualidad: por un lado, si la crisis energética mundial derivada de la invasión rusa de Ucrania está acelerando o ralentizando la transición a las energías limpias; y, por otro, cuáles son las medidas necesarias para construir un sistema energético más seguro, más limpio y más asequible.

Respecto a la primera cuestión, Birol considera que las políticas puestas en marcha por los gobiernos están acelerando la transición con un aumento sin precedentes en las tecnologías limpias. En concreto, el WEO 2022 estima que la inversión global en energías limpias podría superar los dos billones de dólares anuales en 2030, lo que supone un aumento de más del 50% respecto a los niveles actuales.

Según el director de a AIE, "los mercados y las políticas energéticas están experimentando profundos cambios derivados de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Estos cambios no son temporales, y se mantendrán en las próximas décadas. Esto supone un punto de inflexión histórico y definitivo hacia un sistema energético más limpio, asequible y seguro".

El WEO 2022 se centra en Rusia, el mayor exportador mundial de combustibles fósiles, con la Unión Europea como uno de sus principales clientes. La respuesta europea al conflicto ha
ido reduciendo paulatinamente las importaciones de estos combustibles procedentes de Rusia, y ha supuesto una reorientación del comercio mundial de la energía. Para la Agencia, Rusia está debilitando su posición en los mercados, y es difícil que pueda compensarla y encontrar nuevos clientes, porque se necesita tiempo y dinero.

Como reflejan los distintos escenarios de este estudio, Rusia se ha dirigido hacia los mercados asiáticos, especialmente con el gas natural, pero no se estima que las exportaciones rusas de combustibles fósiles vuelvan a alcanzar los niveles de 2021. La presencia rusa en el comercio internacional de energía, que se situó cerca del 20% en 2021, caerá al 13% en 2030, como indica el escenario de políticas declaradas, y crece la aportación de Estados Unidos y Oriente Medio.

Esta publicación también dedica una parte importante a analizar el gas natural, y pronostica que como consecuencia del conflicto se puede estar acercando el final de la época dorada de este combustible. En el escenario de políticas declaradas, la demanda global de este combustible
aumentará por debajo del 5% entre 2021 y 2030, y permanecerá estable hasta 2050. En las economías en desarrollo, el crecimiento del gas se ha ralentizado, especialmente en el Sur y Sudeste de Asia, reduciendo su posición como combustible de transición.

Por su parte, el presidente de Enerclub y consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, señaló en su intervención que uno de los principales hitos de este informe es la confirmación de que se está acelerando la transición energética a nivel global, lo que podría significar un punto de inflexión hacia un modelo energético más seguro y sostenible.

Asimismo, destacó la importancia que tiene en este contexto el que España vaya a ocupar la presidencia de la Unión Europea en un momento crucial para dar respuesta a los retos presentes y futuros. "Necesitaremos políticas y regulaciones que incentiven las inversiones; desarrollo
tecnológico e innovación; apoyo financiero, y que la transición sea social y justa. Todo esto unido al diseño de un plan industrial que contemple posibles vulnerabilidades relacionadas con las materias primas, los minerales críticos o la digitalización". Ruiz-Tagle añadió que debe ser el año de las "soluciones estructurales", y de apostar por la integración en el campo de la energía (compras conjuntas, redes integradas, interconexiones), junto a un  mayor esfuerzo colectivo (instituciones, gobiernos, empresas, ciudadanos).

Para la consejera delegada de EDP, Ana Paula Marques, en la próxima década se producirá una enorme transformación hacia las tecnologías limpias. Así lo indican los paquetes legislativos de Europa con el Fit for 55, el RePowerEU, y el Green Deal Industrial Plan, propuesta recientemente anunciada por la presidenta Von der Leyen en Davos; el Inflation Reduction Act de Estados Unidos o el Green Transformation Programme de Japón.

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