Fondos de inversión

¿Quién gestiona el dinero de la Iglesia? Tres gestoras se disputan este nicho

Compiten entre sí iCapital, Altum Faithful y Portocolom. CaixaBank, A&G Banca Privada y Santander tienen especialistas

¿Quién gestiona el dinero de la Iglesia? Tres gestoras se disputan este nicho

Los agustinos, los jesuitas y los maristas no van a las sucursales bancarias convencionales para gestionar su patrimonio. Estas órdenes religiosas pueden recurrir a banqueros privados y gestoras de fondos especializadas para administrar sus activos financieros. En los últimos años han surgido hasta tres firmas que están muy enfocadas en atender a este tipo de clientes: iCapital, Altum Faithful y Portocolom.

La Iglesia católica genera en España cada año una riqueza de 32.500 millones de euros, de acuerdo con un informe elaborado por KPMG para la Conferencia Episcopal. Esa cifra recoge desde los ingresos por la gestión de catedrales hasta el dinero que genera la celebración de la Semana Santa.

La mayor parte del patrimonio de la Iglesia y de las órdenes religiosas está en activos inmobiliarios, pero también tienen empresas: universidades, colegios, hospitales...; y activos financieros como depósitos o fondos de inversión.

La banca lleva décadas prestando un trato especial a los responsables financieros de las instituciones religiosas, los ecónomos. Santander o CaixaBank cuentan con expertos que conocen a fondo el funcionamiento de las órdenes religiosas. Incluso hay fichajes estrella, como cuando el banco presidido por Ana Botín fichó a Eduardo Pomares, procedente de Banco Popular y quien era conocido como “monseñor” por sus buenas relaciones con las altas jerarquías eclesiásticas.

Iker Barrón, fundador de la firma Portocolom, explica que más de la mitad de los 1.000 millones de activos financieros que asesoran pertenecen a órdenes religiosas. “Hay algunas que tienen dos millones en patrimonio financiero, pero en otros casos superan los 50 millones”, apunta.

En cierta medida, las órdenes religiosas no son tan distintas de una empresa, con sus activos, sus pasivos, su personal y sus diferentes fuentes de ingresos. “Una de las grandes preocupaciones de estas órdenes es el sostenimiento de la propia institución, y cubrir las necesidades de los frailes y monjas, que normalmente no han cotizado nada, por lo que no perciben pensiones públicas”, explican desde A&G Banca Privada, que tiene un departamento específico para atender a estos colectivos.

Hay órdenes religiosas que poseen más de 50 millones en activos financieros

¿Y qué tipo de productos financieros suelen tener? Casi como cualquier cliente de banca privada: mayoritariamente fondos de inversión, depósitos y cuentas corrientes. “Son clientes conservadores y no les gustan los productos complejos”, subrayan en A&G.

Pablo Martínez-Arrarás, socio fundador de iCapital, explica que el patrimonio de la Iglesia no pertenece a una persona física concreta que pueda tomar decisiones sobre ellos a su voluntad, con lo que “deben contar con un modelo de gobierno, de toma de decisiones, que sea coherente con esta realidad, involucrando a distintas personas y órganos de gobierno, con unas directrices y limitaciones claramente definidas”. Normalmente, hay un ecónomo que se encarga de estas inversiones, que a veces tiene que reportar a una comisión económica.

Criterios de inversión de la Santa Sede

Una de las dificultades de invertir el patrimonio de las órdenes religiosas es cumplir con los criterios del Vaticano para la gestión de inversiones. La Santa Sede publicó en 2017 el Economicae et pecuniariae quaestiones, una serie de consideraciones para un discernimiento ético sobre algunos aspectos del actual sistema económico y financiero. Las instituciones religiosas deben seguir esta guía para gestionar su patrimonio. En el caso de la empresa de asesoramiento financiero Altum Faithful, dejan muy claro que todas sus recomendaciones “cumplen en todo momento el magisterio de la Iglesia católica”. Eso les hace evitar a compañías que fomentan en alguna medida el matrimonio de personas del mismo sexo o los bonos de países donde está permitido el aborto.

Normas
Entra en El País para participar