Los Reyes inaugurarán ‘su’ farmacia en Menorca el jueves

El empresario Juan Ignacio Balada Llabrés nombró herederos de su fortuna a Felipe VI, su esposa, sus hijas y sus sobrinos

Los Reyes, durante una visita a Menorca en 2020.
Los Reyes, durante una visita a Menorca en 2020. GETTY

Los Reyes tienen previsto este jueves un viaje a Menorca, durante el cual inaugurarán, en Ciutadella, una antigua farmacia que heredaron en 2009. En ese año falleció el empresario Juan Ignacio Balada Llabrés, que decidió que la mitad de su herencia, que ascendía a unos 10 millones de euros tras pagar gastos y deudas, fuera para los por entonces Príncipes de Asturias y a los ocho nietos de los ahora reyes eméritos. La mitad restante la legó a una fundación que debían crean Felipe VI y su esposa.

Dicha fundación, que lleva por nombre Hesperia y cuyos presidentes de honor son los monarcas, ha sido la encargada, junto al Consell Insular de Menorca, de rehabilitar la Farmacia Llabrés, que también formaba parte de la herencia. El edificio “es el principal referente y uno de los pocos testimonios que quedan del modernismo en Menorca. Los vitrales del antiguo laboratorio son la pieza más valiosa de un conjunto de muebles y elementos decorativos catalogados por su valor patrimonial”, según señala Casa Real en la agenda pública de los monarcas, en la que no se hace referencia alguna a la herencia. Tras su inauguración el jueves, el edificio se destinará “a las actividades y talleres propios” de la fundación y “a las visitas de la ciudadanía”, añade Zarzuela. En Menorca, los Reyes también visitarán la Isla del Rey, que se encuentra entre el puerto de Mahón y Es Castell, y que se ha convertido en uno de los tesoros culturales de la región.

El rey Felipe aseguró en 2011 que no conocía a Balada y que por ello “fue toda una sorpresa” cuando le informaron de la decisión del empresario. El por entonces Príncipe de Asturias afirmó que “lo habitual” hubiera sido renunciar a la herencia, pero que no lo hizo porque los bienes hubiesen pasado “a las arcas públicas del Estado de otro país”, ya que Balada dejó por escrito que, en caso de no aceptar la familia real, su fortuna la heredaría Israel. “Nos pareció que esa no era la manera más directa o mejor de asegurar que los españoles se beneficiaran de su patrimonio”, añadió el monarca en un acto, celebrado en Menorca en 2011, en el que él y doña Letizia entregaron 140.000 euros de la herencia para crear empleo para jóvenes, ayudar a discapacitados y contribuir a la investigación de enfermedades raras.

Los Reyes concluyeron el reparto de la herencia en 2105. Destinaron 368.050 euros a fines sociales y pagaron 682.544 euros en Impuestos de Sucesiones en Baleares por los bienes recibidos, según informaron fuentes de Zarzuela. Los inmuebles que correspondieron a Felipe VI y su esposa fueron donados a la Fundación Hesperia, y uno de ellos fue vendido en 2017 para inyectar liquidez en la institución. Sigue sin venderse el palacete Balada, que pertenece a las hijas de los Reyes y al resto de nietos de Juan Carlos I. El Ayuntamiento de Ciutadella solicitó a Casa Real, en 2021, que le cediera el edificio, a lo que Zarzuela contestó con una negativa alegando que mientras todos los herederos no alcancen la mayoría de edad, el proceso de trasmisión es complicado ya que requería de consentimiento de sus padres y una autorización judicial. Por lo que sería más oportuno esperar a que los nietos de los reyes eméritos cumplieran los 18 años y decidieran por ellos mismos.

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