Sareb engorda un 10% sus pérdidas en el primer semestre y prevé un peor año en 2023

La entidad mantiene una deuda de 33.644 millones, un 3,6% menos

Sareb engorda un 10% sus pérdidas en el primer semestre y prevé un peor año en 2023

Sareb ha engordado un 10% sus pérdidas en el primer semestre del año, hasta los 715 millones de euros, según las cuentas presentadas este miércoles por la empresa pública. Esos números rojos sitúan los fondos propios de la sociedad en 1.755 millones negativos.

Respecto a la actividad, la empresa controlada por el Ministerio de Asuntos Económicos a través del FROB informa que ha ingresado un 2% menos, hasta quedarse en 1.067 millones.

El negocio de Sareb consiste en la venta de propiedades procedentes de activos con problemas que adquirió a las entidades bancarias rescatadas tras la gran crisis financiera y del ladrillo iniciada en 2008. Se constituyó en 2012 y tiene de vida hasta 2027 para deshacerse de los préstamos fallidos y sus activos entregados como colateral.

Como consecuencia de esa compra, nació con una deuda avalada por el Estado de 50.781 millones. Según las cuentas hasta junio, la redujo un 3,6% interanual, hasta los 33.644 millones. En la actualidad, los activos y préstamos en manos del banco malo tienen un valor de 27.716 millones, de los que 16.007 millones son propiedades inmobiliarias y el resto son non performing loans (NPL).

A pesar de las pérdidas acumuladas, según los decretos de 2020 y 2022, la entidad se encuentra habilitada para poder operar con fondos propios negativos, según recuerda en el informe semestral la entidad. La empresa puede vender a pérdidas desde 2020 (si en su balance tienen un importe mayor de lo que realmente valen a precio de mercado), por lo que la entidad tiene que apuntarse esas minusvalías como números rojos.

"Tras estos cambios, Sareb continúa ejecutando su estrategia desinversora como hasta ahora, poniendo un mayor foco en la actividad de vivienda social y tratando de maximizar tanto el valor económico como el social de sus activos", se apunta en el informe.

El FROB pasó a controlar la entidad en abril, por lo que se considera una empresa pública y está poniendo más el foco en la vivienda social. Por esa toma de control, Sareb no ha aprobado la revisión anual de su plan de negocio, que ha decido posponer hasta 2023, según publica Cinco Días este miércoles.

La entidad explica que en términos de actividad, el primer semestre ha estado marcado por el cambio de tendencia iniciado en 2021 tras un 2020 marcado por la pandemia de Covid-19, con un buen comportamiento generalizado del mercado inmobiliario, lo cual se ha confirmado en el incremento del número de transacciones registradas en el mercado. "Sareb ha sabido acompañar la inercia del mercado y ha registrado un incremento del 8% de sus ingresos -sin considerar el impacto por el devengo de intereses-, y en concreto un 19% de los ingresos provenientes de la venta de sus activos inmobiliarios, que es la principal fuente de ingresos de la compañía", se recoge en el documento de resultados.

La entidad reconoce que la inestabilidad geopolítica, por la invasión rusa de Ucrania, y el incremento de los tipos de interés e inflación han provocado un aumento de la incertidumbre en cuanto a la posible evolución negativa macro en el segundo semestre y en 2023. "Esta situación tendrá su impacto negativo, aunque aún incierto en cuanto a su intensidad, en las principales variables del mercado inmobiliario y, por tanto, en la actividad de Sareb", confirma en el informe.

Sareb vendió hasta junio 9.883 inmuebles, un 22% más, lo que se traduce en unos ingresos de 808,9 millones (19% más) en este capítulo. "Merece destacarse la actividad en la venta de viviendas, donde en este periodo se han vendido 4.486 viviendas con un precio medio de venta de 97.500 euros, en su práctica totalidad a compradores minoristas", se explica. La compañía opera desde junio en la venta de activos a través de los servicers Hipogés (del fondo KKR) y de Aliseda/Anticipa (Blackstone).

Respecto a su promotora residencial Árqura Homes -el Fondo de Activos Bancarios (FAB) constituido conjuntamente con Värde para promover vivienda nueva- ingresó 47 millones y ya cuenta en su haber con 1.001 viviendas entregadas desde su creación en 2019. Actualmente, tiene en cartera 132 promociones activas que contemplan la construcción de 7.577 viviendas y de las que ya se encuentran en fase de comercialización 5.549 viviendas.

Respecto a la plantilla de Sareb, está compuesta por un total de 343 personas, lo que supone un descenso interanual del 6%. La compañía ha recibido una oleada de demandas de sus directivos por la reducción unilateral del sueldo y ha provisionado 13 millones tras judicializarse su decisión de no recortar el plan de fidelización para los empleados.

En vivienda social, la compañía firmó en 2021 un acuerdo con el Gobierno para ampliar el parque de viviendas a ceder a las Administraciones hasta un total de 15.000 viviendas, de las que las administraciones públicas han solicitado hasta la fecha cerca de 3.300 viviendas.

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