Entrevista

Andrew Lake (Mirabaud AM): “Hemos reforzado en deuda la calidad y las duraciones cortas”

El director de renta fija de la gestora combina bonos firmas cíclicas, como bancos y aerolíneas, con otras de perfil más conservador, como las telecomunicaciones

Andrew Lake, responsable de renta fija de Mirabaud Asset Management
Andrew Lake, responsable de renta fija de Mirabaud Asset Management

Licenciado en Historia por la Universidad de York y con un máster en Administración de Empresas por la Booth School of Business de la Universidad de Chicago, Andrew Lake desembarcó en Mirabaud Asset Management en 2013. Antes de ocupar el cargo de responsable de renta fija en la firma, se encargó de la gestión fondos de alto rendimiento en Merrill Lynch Investment Managers. En un entorno de fuerte volatilidad en el que la inflación y las expectativas de tipos acaparan la atención de los inversores, el experto redobla la apuesta por las duraciones cortas y las empresas de grado de inversión.

En un ejercicio en el que las caídas de los mercados han sido generalizadas, ¿cuáles serán las claves de la renta fija en 2023?

Esperamos que la renta fija tenga un mejor comportamiento. Este año ha girado en torno a las expectativas de los tipos de interés y la idea de una inflación permanente. Para el próximo año los fundamentales acapararán la atención. La calidad crediticia subyacente de las empresas va a depender en gran medida de lo rápido que caiga la inflación. Esperamos que sea un año más volátil en el que se pondrá en valor los beneficios de la gestión activa.

¿Qué previsiones de inflación manejan?

Uno de los escenarios con el que trabajamos pasa por que la inflación en EE UU siga bajando a medida que las subidas de los tipos de interés empiecen a surtir efecto. Los fuertes ascensos registrados meses atrás no empezarán a afectar a la economía hasta mediados del próximo año. La inflación debería terminar el año que viene en el 3%-4%. Ahora que se ha dado un paso atrás en la globalización, el objetivo del 2% es poco realista. La idea de una recesión se aplaza a la segunda mitad de 2023, una situación que de producirse será corta y que obligaría a la Reserva Federal a bajar las tasas. En Europa, que probablemente ya está en recesión, los tipos de interés seguirán subiendo al menos durante las próximas dos reuniones del BCE. A pesar de todo, la inflación empieza poco a poco a caer.

¿Hay valor en la deuda soberana?

El extremo más corto de la curva de deuda tanto en Europa como en EE UU es muy interesante porque las expectativas de los tipos de interés siguen siendo muy altas y la curva se está invirtiendo. Es decir, los vencimientos cortos pagan más que los largos. Los plazos cortos son muy interesantes y casi se podría argumentar que los bonos de mayor duración también, pero antes necesitamos ver exactamente cuáles son los comentarios de los bancos centrales en los próximos dos meses.

En el escenario actual, ¿cómo posicionan la cartera?

Hemos aumentado calidad y por calidad me refiero a la apuesta por empresas con grado de inversión. También hemos incrementado el peso de las duraciones cortas en la cartera porque ofrecen rendimientos atractivos y un menor riesgo. Muchos inversores están contentos con esta estrategia dado que hasta hace unos meses el efectivo ni siquiera era una clase de activo debido a los rendimientos negativos que existían en Europa. A medida que la economía empiece a ralentizarse, empezaremos a ver revisiones a la baja de los beneficios, algo que todavía no se ha puesto en precio. Desde nuestra perspectiva, el grado de inversión tiene más sentido en este momento porque estás obteniendo rendimientos históricamente altos para básicamente ningún riesgo de incumplimiento.

¿Cuáles son sus sectores preferidos?

En este momento estamos buscando sectores no cíclicos, como por ejemplo las telecomunicaciones. Dentro de los cíclicos nos gustan los bancos. Aunque siguen existiendo riesgos en torno al aumento de los impagos de préstamos y los problemas con las hipotecas, seguimos pensando que las entidades están bien capitalizadas. Por tipo de deuda bancaria nos gustan los bonos más subordinados. También nos siguen gustando algunos negocios dentro del consumo discrecional. Con la vista puesta en EE UU y la recuperación de la movilidad vemos atractiva la deuda de las aerolíneas. Tratamos de evitar los sectores y negocios de corte más cíclico, que se verán penalizados a medida que avance la recesión. Dentro de este grupo se incluiría el consumo minorista. También hemos reducido el peso de compañías vinculadas a las materias primas, que seguirán estando bajo presión en el corto plazo. En definitiva, todo lo que tiene un elemento de demanda de los consumidores, a excepción del sector de los viajes, que seguirá teniendo fuerza.

Junto a las duraciones cortas, el grado de inversión y la deuda de las empresas no cíclicas, ¿alguna alternativa para los inversores que quieren lograr un extra de rentabilidad?

Estamos observando una mayor demanda hacia los productos de vencimiento fijo que mira los rendimientos para los próximos dos, tres, cuatro o cinco años y que es una opción interesante para los inversores más reacios al riesgo. También contamos con una cartera de bonos flexibles, que nos permite movernos dentro del espectro de duración y riesgo crediticio. Con este fondo aumentamos el riesgo de duración y ello permite a los inversores no tener que cronometrar el mercado. Para aquellos con una mayor tolerancia al riesgo disponemos de un fondo de alto rendimiento.

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