Medio ambiente

Las cinco claves que deja la cumbre del clima COP27

La financiación de pérdidas y daños ha sido el eje central de la negociación

Un guardia de seguridad cerca del plenario de la COP27, en Sharm el-Sheikh, Egipto.
Un guardia de seguridad cerca del plenario de la COP27, en Sharm el-Sheikh, Egipto. REUTERS

La cumbre del clima COP27 ha tenido muchos claroscuros, donde la palabra implementación ha sido una clave repetida, y la lucha contra el cambio climático no parece haber encontrado la salida correcta de la "autopista al infierno" en la que, según el secretario general de la ONU, António Guterres, estamos encarrilados.

En Sharm el Sheij (Egipto) ha habido presencias, pero también ausencias de líderes, como los de Rusia y China. No obstante, la imagen que ha quedado es la de la creación de un fondo para lo países más vulnerables afectados por el cambio climático, aunque la ambición climática se ha dejado de lado. Por ello, las conversaciones sobre los puntos clave para luchar contra el cambio climático viajarán en avión rumbo a Dubái, sede de la COP28, que está prevista para finales de noviembre de 2023. Estos son las cinco claves que se han vivido en la COP27:

1. Pérdidas y daños. La financiación de las pérdidas y daños ha sido central durante las negociaciones: la presidencia egipcia incluyó en la agenda, por primera vez en la historia de una cumbre climática, el punto de cómo financiar las compensaciones a los países más vulnerables por los efectos del cambio climático por parte de los países desarrollados, considerados responsables históricos de las emisiones.

Este pilar ha sido el mayor quebradero de cabeza para las partes en la convención de las Naciones Unidas. Un nuevo fondo o hacer uso de las instituciones existentes, "mosaicos" de medidas, quiénes deberían aportar y quiénes beneficiarse fueron los temas en litigio. Al final se ha optado por la propuesta de la UE, con la llamada a bancos de desarrollo y otras instituciones, lo que abre la puerta a países como China o Arabia Saudí, para que sean ellos también quienes aporten dinero para el nuevo fondo.

2. Brasil ha vuelto. La intervención del presidente electo brasileño, Lula da Silva, levantó expectación, al anunciar al mundo que "Brasil está de vuelta" en la lucha global contra el cambio climático. Su país, el mayor custodio de la selva amazónica, regresaba tras cuatro años de un "gobierno desastroso" que sumió al país en el "negacionismo climático", según el líder brasileño, que propuso que la cumbre de 2025 se celebre en la Amazonía brasileña.

3. La pérdida de confianza entre Norte y Sur. La confianza entre ambos bandos se ha resquebrajado, hace referencia a "las economías desarrolladas y las emergentes", dado que estas últimas han requerido más acción y responsabilidad a los ricos para que paguen las consecuencias del cambio climático.

4. Derechos Humanos. "Sin derechos humanos no hay justicia climática", se repitió en la cumbre, con un especial recuerdo al activista egipcio-británico prodemocracia Alaa Abdelfatah. La COP27 ha recibido duras críticas por "el lavado de cara verde" al celebrarse en Egipto donde decenas de miles de personas, según las ONG, están encarcelados por expresar sus opiniones políticas.

5. No hay dinero. El telón de fondo de esta cumbre ha sido una crisis energética, provocada por la invasión a Ucrania, que ha derivado en un periodo de inflación y que puede desembocar en una recesión en los próximos meses.

El descontento de las ONG ante el resultado

La coalición internacional de ONG aglutinada en el movimiento 350.org ha denunciado que los resultados de la cumbre del clima “allanan el camino para la expansión continua de los combustibles fósiles y el aumento de los impactos climáticos”, lo que amenaza los resultados del fondo para pérdidas y daños. Para este colectivo iba a ser la COP de la implementación, pero las fuertes influencias de la industria de los combustibles fósiles, y de algunos países “no se ha logrado cumplir”.

Normas
Entra en El País para participar