Ignacio Garralda: “El coche era libertad y ahora para muchos es una carga”

Acaba de recibir el Premio CincoDías al directivo más innovador del año.

La clave de su liderazgo en los 14 años que lleva al frente del grupo asegurador pasa por la diversificación y digitalización del negocio, así como por la internacionalización

Ignacio Garralda, en un momento de la entrevista.
Ignacio Garralda, en un momento de la entrevista.

Asegura que, a pesar de que el teletrabajo está implementado en toda la compañía y de que en Mutua Madrileña hay una alta conciliación laboral, le gusta trabajar desde su despacho, con generosas vistas de la ciudad, y aunque reconoce las ventajas que proporciona la tecnología en el ahorro de desplazamientos, él prefiere el contacto físico para intercambiar ideas con su equipo. Ignacio Garralda (Madrid, 1951), presidente ejecutivo de Mutua Madrileña desde 2008, ha sido reconocido como uno de los directivos más innovadores del año en los XV Premios CincoDías a la Innovación Empresarial. El grupo cuenta con más de 13,7 millones de asegurados repartidos en diferentes ramos, unos ingresos por primas superiores a los 5.700 millones de euros y una plantilla de 10.000 personas.

¿Cuáles son los pilares sobre los que se sustenta la estrategia innovadora de Mutua Madrileña?

Uno de ellos es la diversificación, ya que nuestra actividad antes se basaba solo en el negocio tradicional de los seguros de autos. Hace 14 años impulsamos este proceso con el fin de no depender de un solo producto ni de una sola región geográfica, y lo hemos conseguido. Ahora, incluso, tenemos ya presencia internacional. No obstante, en autos seguimos siendo relevantes, ya que el 40% de los coches que circulan en la Comunidad de Madrid están asegurados con Mutua. Y hemos entrado también con fuerza en los ramos de salud, hogar y vida. Hemos abierto nuevos canales de distribución con la compra del 50% de SegurCaixa Adeslas y la alianza con El Corte Inglés, que nos permite llegar a los clientes del canal retail. Por tanto, llegamos a la mayor red de sucursales bancarias y de retail de España.

¿Cómo se innova en un sector como el de los seguros?

El sector seguros es profundamente innovador, en contra de lo que pudiera pensarse. Nos hemos adaptado tecnológicamente para ofrecer lo que demanda el cliente, hemos digitalizado todos los procesos aseguradores y financieros, las tarificaciones son ya personalizadas, nuestro un asistente virtual basado en la inteligencia artificial de Google acompaña al asegurado en cualquiera de sus operaciones, contamos con 50 robots que hacen las labores más recurrentes del back office y cualquier gestión se puede hacer ya online, desde pedir una grúa hasta hacer seguimiento con el móvil de todo el proceso.

¿Confiarlo todo a la tecnología es un riesgo?

La tecnología nos ayuda, pero no decide por nosotros. Las personas son esenciales para la organización y para los clientes. El contacto directo no lo perdemos. Por ello, nuestros call centers propios están en Madrid. Tienen una plantilla de 800 personas, con una media de edad de 42 años, formada y con las mejores condiciones de conciliación del mercado. Le damos mucha importancia a dar un buen servicio.

¿Qué retos innovadores tiene por delante?

Ahora tenemos que aplicarnos en todo lo relacionado con la movilidad. Los jóvenes tienen menos apetencia por comprar un coche. Antes era sinónimo de libertad e independencia y ahora muchos lo ven como una carga. Hay desapego por un bien que antes era valorado. En las grandes ciudades hay tensiones con el uso del coche. Esas dos tendencias nos preocupan. Por un lado, cada vez hay menos interés por tener un coche en propiedad, pero existe la necesidad de moverse, y por ello estamos participando en las nuevas formas de movilidad. Hemos comprado Centauro, una compañía de vehículos de alquiler, y las plataformas ElParking e Imbric para facilitar la movilidad. Participamos accionarialmente en Cabify y queremos lanzar próximamente un servicio de carsharing. Además, queremos seguir reforzándonos en todo lo relacionado con la gestión de activos.

¿Eso qué significa?

Queremos impulsar el crecimiento de nuestro negocio de asesoramiento financiero y la gestión de patrimonios. Vamos a reforzar el liderazgo de Mutuactivos, cuyo patrimonio al cierre del mes de septiembre ascendía a 8.746 millones de euros. Si tenemos en cuenta, además, al resto de las sociedades participadas por nuestra área de gestión patrimonial (Alantra Wealth Management, EDM y Orienta Capital), habría que sumar otros 8.518 millones de euros a nuestros activos gestionados. Somos la primera gestora independiente por activos gestionados y estamos en el noveno puesto en el ranking de fondos de inversión. Y vamos a seguir potenciando nuestra actividad de salud a través de Adeslas. La preocupación de las familias por la salud y el gasto correspondiente sigue creciendo. Es algo imparable.

¿Cómo se transmite la cultura innovadora al resto de la organización?

Es muy importante inculcar a toda la organización que prestar un servicio excelente y atender de la mejor forma posible las demandas de los clientes es crítico para nosotros. Tenemos que adelantarnos a la competencia y eso pasa por tener una cultura innovadora y aplicarla en todo lo que hacemos. Nuestro mercado es maduro y tienes que ser el mejor. Tenemos un sistema de innovación abierto, de colaboración con equipos. La dinámica de innovación interna está presente en el día a día de todos los equipos, pero también la canalizamos a través de un programa de intra emprendimiento, puesto en marcha hace casi diez años, en el que ya han participado cerca de 500 empleados. Forman grupos transversales, con representantes de diferentes áreas de negocio o de soporte, y juntos elaboran, presentan y defienden sus propuestas innovadoras. Al mismo tiempo, en Mutua también favorecemos la innovación abierta. A través de Mutua Venture destinamos 30 millones de euros a tomar participaciones en startups relacionadas con el mundo del seguro y de la gestión de activos. Con ellas colaboramos en el desarrollo de diferentes proyectos en común.

Otra de sus apuestas en el patrocinio deportivo, ¿qué beneficios aporta a Mutua su compromiso con el deporte?

 La visibilidad y el reconocimiento que ofrece el Mutua Madrid Open a nuestra marca es máxima, pero también la vinculación que compartimos a los valores de este deporte: el esfuerzo, el afán de superación, o el respeto a las reglas. Por eso acabamos de renovar por cinco años más nuestro patrocinio del Mutua Madrid Open, que además este año pasa de 10 a 14 días de duración. Creo que apoyar este torneo ha sido un gran acierto porque sigue siendo una referencia nacional e internacional y porque nos ha dado muchas alegrías a todos los aficionados a través de los triunfos de Rafa Nadal y, ahora, también de Carlos Alcaraz. El hecho de que el número uno y el dos de ranking mundial puedan participar en Mutua Madrid Open es una gran satisfacción y será un privilegio para Madrid y para los aficionados al tenis. En 2025, además, habrá una segunda pista con una capacidad de entre 8000 y 10.000 personas que se sumará a las 12.000 con que cuenta la pista Manolo Santana, que es la principal.

Recientemente, la Fundación Mutua Madrileña ha financiado un proyecto de investigación que ha hecho posible que la pequeña Emma haya salido adelante gracias a un trasplante de intestino que por primera vez se realizaba en el mundo. ¿Estás son de las mayores satisfacciones que puede tener un directivo?

Sin duda, es una enorme satisfacción. Llevamos casi 20 años apoyando proyectos de investigación médica a través de la Fundación Mutua Madrileña. Hemos destinado a esta línea de acción, en este tiempo, más de 60 millones de euros que han permitido el desarrollo de más de un millar de proyectos de investigación médica en España, y esto es algo que pocas fundaciones han hecho. Nuestra convocatoria anual de ayudas a la investigación recibe cada año más de un centenar de proyectos y elegimos alrededor de una quincena para ser financiados. Algunos tienen éxito y otros no, pero todos sirven para mejorar el conocimiento de las enfermedades y avanzar en sus tratamientos. El caso de Emma visibiliza muy bien la importancia de la investigación y la innovación en salud, y por qué hay que apoyarla.

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