Enria (BCE) critica que el impuesto a la banca no tenga en cuenta las provisiones

El presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria, estima que el gravamen solo considera los ingresos brutos y no las dotaciones que tendrán que afrontar los bancos por el aumento del riesgo

El presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria.
El presidente del Consejo de Supervisión del BCE, Andrea Enria.

El presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Andrea Enria, ha criticado que el impuesto temporal diseñado por el Gobierno solo tenga en cuenta los ingresos brutos y no las provisiones que tendrán que afrontar los bancos por el aumento del riesgo. En una entrevista publicada por el propio BCE , realizada en el marco de la reunión anual del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), Enria señala que este tipo de impuestos tal vez no tengan los incentivos correctos.

"Mi impresión es que a veces estos gravámenes apuntan a las cifras globales de ingresos por intereses y comisiones sin tener en cuenta las provisiones. Creo que en términos de incentivos, tal vez no sea del todo correcto. Ahora los bancos empezarán a reevaluar la necesidad de dotar mayores provisiones en su cartera. Entonces, pienso que poner un impuesto sobre los ingresos brutos podría ser un poco engañoso y tal vez un incentivo incorrecto", ha explicado.

El gravamen a la banca que ha diseñado el Ejecutivo prevé un tipo impositivo del 4,8% sobre el margen de los intereses y las comisiones que cobran las entidades financieras que en el año 2019 hubiesen ingresado más de 800 millones de euros, sumando estos dos conceptos. Con esta medida, el Gobierno pretende gravar lo que considera unos beneficios extraordinarios por la continua subida de tipos del BCE como medida para frenar la desbocada inflación en la UE.

Según los cálculos de este periódico, se verán afectados nueve de los diez grandes bancos españoles: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter, Unicaja, Ibercaja, Kutxabank y Cajamar. En total, la medida prevé recaudar 1.500 millones  para cada uno de los de los ejercicios en los que se aplicará esta tasa especial (2022 y 2023).

Está previsto que el BCE se pronuncie próximamente sobre esta tasa, aunque su valoración no es vinculante. De forma general, los representantes del supervisor europeo vienen recordando que la posición del BCE es que este tipo de medidas no dificulten la concesión de crédito ni endurezcan las condiciones de financiación y que tampoco perjudiquen la solvencia del sector.

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