La crisis de abastecimiento de Philips acecha a la temporada de resultados

El 'profit warning' de la firma de equipos médicos por la falta de chips es un aviso para la automoción y la industria

Sede de Philips, en Ámsterdam.
Sede de Philips, en Ámsterdam. reuters

El profit warning de Koninklijke Philips de este miércoles es una señal de alarma para el mercado en general. Las acciones del fabricante holandés de equipos médicos caían un 7% después de afirmar que la escasez de chips frenó las ventas. En vísperas de la temporada de resultados, recuerda a los inversores del motor y la industria que los problemas de suministro pueden persistir.

El grupo ha tenido unos 18 meses intensos, con problemas para enviar a los hospitales productos como escáneres de resonancia magnética, porque no podía conseguir componentes como los chips. Además, se ha visto obligado a retirar algunos aparatos respiratorios y ventiladores por la preo­cupación de que una pieza de espuma se degradara y se volviera tóxica. Philips hizo ayer un cargo por deterioro de 1.300 millones contra la división correspondiente. Su valor de mercado ha caído por debajo de los 13.000 millones, frente a los 46.000 millones de la primavera.

La principal tarea del nuevo CEO, Roy Jakobs, que debutará formalmente el sábado, será arreglar los cuellos de botella. Philips puede conseguir la mayoría de los componentes para la mayoría de los productos, según una fuente cercana. Pero los problemas de suministro no se solucionan hasta que se resuelven de verdad: por ejemplo, Philips no puede vender un dispositivo de monitorización de pacientes sin una pieza clave. Los problemas más persistentes están relacionados sobre todo con componentes esenciales como los semiconductores.

Ello preocupará a otros grandes usuarios de chips, como los principales fabricantes de automóviles. Siemens, el titán alemán de la fabricación, también ha hablado de escasez de componentes electrónicos. El peor elemento del profit warning de Philips es su previsión de reducción de las ventas en el cuarto trimestre, causada por “las prolongadas interrupciones de la cadena de suministro y el empeoramiento del entorno macro”. Ello aumenta el riesgo de una tormenta perfecta para los fabricantes, que luchan por encontrar los componentes para los pedidos existentes justo cuando se enfrentan a una menor demanda de otros nuevos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías