Brufau defiende un mercado único energético europeo

Francisco Reynés pide transparencia en los costes de las diferentes fuentes de energía

Brufau defiende un mercado único energético europeo

España ha hecho los deberes frente al resto de Europa en materia de energía. Así lo cree el presidente de Repsol, Antonio Brufau, durante su participación en el XXI Congreso Directivos CEDE, organizado en Baracaldo (Vizcaya), donde intervino en una mesa redonda sobre mitos y realidades de la transición energética, y desde donde reclamó, para que exista una transición energética un mercado único europeo de energía. Europa ha focalizado la sostenibilidad, por encima del acceso y del coste. Pero los tres ejes están interconectados, aseguró, a la vez que añadió que cuando se habla de seguridad de suministro, "desde hace 30 años España paga una prima para garantizar la energía", dado que ha apostado por la diversidad de suministro, y ese no es el caso de Europa, que se ha volcado en una fuente única. 

Al focalizar la sostenibilidad por encima de otras variables, prosiguió Brufau, se ha marcado qué sectores se pueden financiar y a quien no se debe financiar, cuando "el mundo necesita energía de todo tipo".

También se mostró crítico con la aportación de emisiones, que Europa ha reducido, pero también ha aportado al planeta. En el objetivo de llegar a 2050 libres de emisiones, el presidente de Repsol recalcó que "España está bien posicionada, aunque no debemos bajar la expectativa de bajar las emisiones porque se lo debemos a las generaciones futuras". Y se preguntó por qué hay que renunciar, por ejemplo, a producir el gas natural que se produce en el País Vasco, a la vez que animó a continuar con las renovables, "un vector de crecimiento, que tiene un coste de producción y de consumo", al final llegará a costes irrelevantes, pero que ahora "el ciudadano tiene que entender que hay una prima verde para ser verdes", y por los combustibles sintéticos, "con un coste superior al del gas natural".

Por su parte, Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, señaló que el sector energético necesita realismo, así como establecer objetivos alcanzables para que sean transferidos a la sociedad, además de una transparencia en los costes. Y abogó también por la diversidad energética, dado que el gas natural, por ejemplo, está siendo relevante en la transición energética.

"No se puede denostar las fuentes de energía, está claro que hay que apostar por energías renovables, pero son dependientes de los recursos naturales, y para ello es necesario un back up", manifestó Reynés, que intervino en el congreso por videoconferencia. Y animó a seguir investigando los gases de origen renovable, que permitan sustituir las fuentes actuales. "Tenemos que descarbonizarnos, pero de una manera realista, siendo transparentes en los precios y costes"

En este sentido, apuntó que está bien poner el foco en 2050, para lo que habrá que seguir invirtiendo e innovando mucho, pero hay que revisitar los planes, incorporando realismo en los  planes a corto, de aquí a 2030.

Sobre esto también ahondó Brufau, escéptico sobre lo que ocurrirá en 2050: "El error es creer que la electrificación es igual a la descarbonización, porque esto no llega a todos los sectores". Defendió la energía solar y explicó que las regulaciones deben hacerse de manera ordenada, "no prohibiendo, sino regulando".

 Durante su intervención, alguna de las recetas que enumeró Isidro Fainé, presidente de Fundación La Caixa y presidente de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), citó una fiscalidad equitativa para toda España.

“Necesitamos un sistema tributario estimulante, eficiente equitativo y eficiente en toda España, y no solo en algunas comunidades autónomas”, explicó el directivo, que añadió que como país “necesitamos políticas públicas acertadas, ambiciosas y decididas en todos los niveles de la Administración, de manera que las empresas redoblen su compromiso con la creación de empleo y el crecimiento de la riqueza”.

Y apeló a una colaboración entre el sector público y privado que vaya mucho más allá de proyectos de inversión concretos, como los del programa europeo Next Generation. Una colaboración basada en el diálogo, que abarque ámbitos como el dialogo social y un pacto de rentas para lograr un clima de estabilidad social y laboral en todo el país, así como el diálogo sobre los marcos regulatorios sectoriales que ofrezcan seguridad jurídica para atraer inversiones.

También se refirió Fainé a la actuación de los bancos centrales, que se están enfrentando a un desafío "inesperado como es doblegar la inflación y evitar una recesión". Sobre el papel de estas instituciones agregó que "no podemos estar seguros de si la Reserva Federal y el BCE lo conseguirán, pero si podemos constatar que la medicina monetaria está siendo la correcta: subir los tipos de interés, parar las compras de bonos, aceptar que la economía se resentirá y transmitir confianza".

 

 

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