Los precios del gas y el petróleo acentúan su caída en el comienzo de la semana

Las cotizaciones se mantienen a la espera del plan técnico que Bruselas hará público el miércoles.

Nueva terminal de GNL en Grecia.
Nueva terminal de GNL en Grecia. Reuters

Los futuros de referencia del gas en Países Bajos comienzan la jornada con un descenso de más del 7%, lo que devuelve al valor a precios de julio. La caída continúa en los últimos dos meses no impide una alta volatilidad durante las jornadas, mientras todos los ojos están puestos en Bruselas. La Comisión Europea revelará el miércoles su propuesta técnica para hacer frente a la crisis energética que vive el bloque.

El petróleo Brent acompaña la misma tendencia y ha perforado a primera hora de la jornada la barrera de los 85 dólares el barril hasta tocar los 84,53 dólares. Esta nueva bajada acentúa la caída de las últimas cuatro semanas de cierres a la baja.

Distintas voces del mercado han aprovechado el fin de semana para poner paños fríos sobre esta caída de los precios. En el caso del petróleo, los analistas relevados por la agencia de noticias Bloomberg prevén que los precios retomen el alza en el último trimestre de este año. Goldman Sachs estima que el barril podría alcanzar los 125 dólares, lo que representa un salto del 47%. JP Morgan y Morgan Stanley limitan la subida hasta los 101 y 95 dólares, respectivamente.

Martjin Rats, analista global de Morgan Stanley, advierte que el encarecimiento del petróleo puede darse de manera intempestiva y acelerada. “Por ahora, la demanda ha dado un paso atrás, pero el panorama de la oferta no ha cambiado tanto, el techo de la oferta no está tan lejos”, advierte Rats.

El mercado realizó alertas similares sobre el precio del gas, mientras los países de la Unión Europea buscan reemplazar el suministro ruso por otros proveedores más confiables. El corte de envíos el pasado 31 de agosto a través de Nord Stream, el gasoducto más grande desde Rusia hasta Europa, aceleró esta búsqueda. Sin embargo, el CEO de TotalEnergíes, Patrick Pouyanné, advirtió este domingo que este nerviosismo no es gratis. “Si Europa quiere cierta seguridad de suministro, tiene un costo”, aseguró.

El apetito europeo por el gas natural licuado (GNL) también ha dado señales de preocupación. La visita a Medio Oriente del canciller alemán, Olaf Scholz, este fin de semana supuso la firma de escasos compromisos respecto a los envíos de este hidrocarburo desde los países árabes. La visita a Emiratos Árabes Unidos concluyó con el compromiso de un solo envío de este combustible para la nueva terminal flotante en Brunsbuettel, en las cercanías de Hamburgo.

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