Aerolineas

Iberia afronta dos años de cuesta con la devolución de la deuda anticovid

Amortizará entre 2023 y 2024 casi el 40% de los 800 millones de su crédito ICO

Cola de uno de los A350 de Iberia.
Cola de uno de los A350 de Iberia.

Los acontecimientos en Iberia se suceden a velocidad de vértigo desde que comenzó la temporada de verano. A la rápida reactivación de la producción, acompañada por la salida de miles de empleados de los ERTE, se suman el remate del plan de negocio y los próximos contactos con los distintos colectivos de la plantilla para cerrar nuevos convenios.

Pero la compañía no deja de avistar un futuro a corto plazo incierto para las operaciones (el fuel vuelve a subir y la inflación no da tregua) y de claro desafío en lo financiero. Y es este contexto el que va a marcar la estrategia. La empresa ha emplazado para el día 15 a sus tripulantes de cabina de pasajeros (TCP), que en este lunes vuelven a concentrarse ante la sede para reclamar la consolidación del 4,55% de subida en las tablas salariales que ya consiguieron los trabajadores de tierra y los pilotos.

La orden de IAG a Iberia, en este inicio de la recuperación, es que preste la máxima atención a la deuda contraída como escudo contra la pandemia. Y así se lo ha trasladado la dirección a los 16.000 empleados. También dice ser optimista, pero huye de la euforia.

De los 800 millones que avaló el ICO, 123 millones vencen el próximo año y 168, el siguiente

La aerolínea se endeudó entre 2020 y 2021 con la firma de créditos por 758 millones y 50 millones, respectivamente, de los que un 80% tiene aval del ICO. Pese a que esa financiación está firmada hasta 2026, la amortización de un 38% de la carga está a la vuelta de la esquina.

Una primera cuota fijada en el contrato con la banca alcanza los 123 millones y debe ser devuelta en 2023. Para 2024, el vencimiento es de 168 millones. Y los pagos serán de 206 millones en 2025 y de 311 millones de euros en 2026.

Iberia, que viene de desangrarse entre 2020 y 2021 con la pérdida de 1.800 millones, suma a este pasivo cerca de 220 millones pendientes de pago en concepto de reestructuración. Una cifra arrastrada por antiguos EREs que debe ser pagada de aquí a 2025. Y más a largo plazo, en 2027, vence la emisión de bonos de 2015, con un saldo vivo de 55 millones.

Esta es la losa de deuda que Iberia cree abordable. Ya desde el punto de vista operativo, la compañía soporta una factura superior a los 400 millones por el arrendamiento de aviones: fueron 430 millones en 2020, 449 millones en 2021 y la factura es de unos 440 millones por ejercicio en los próximos cuatro años.

La amortización de deuda es tan prioritaria como el crecimiento, según se ha marcado desde IAG

Todos estos compromisos, recopilados de distintos documentos públicos de la compañía, hacen que la aerolínea hable ante los suyos de la búsqueda de un equilibrio que permita firmar buenos convenios, aprovechar las oportunidades de crecimiento y pagar la deuda. Pese a este llamamiento, los TCP ven de absoluta justicia el reconocimiento de mejoras a las que ya han accedido sus colegas de Vueling (consolidación en tablas salariales del 6,5% del IPC marcado en diciembre de 2021) o elpersonal de tierra de British Airways (13% de subida salarial), ambas del grupo IAG.

Air Europa

En el tira y afloja con los trabajadores no deja de salir el empeño de Iberia en el proyecto de adquisición de Air Europa, valorada ahora en unos 500 millones y con 700 millones de deuda financiera. En el marco de la crisis sanitaria, el precio bajó a la mitad por el incremento del endeudamiento de la firma de Globalia, y ya se acordó un pago aplazado en el tiempo. Pero, además, Iberia insiste ante los representantes sindicales en que esa operación se pagaría con las sinergias generadas y con la propia caja de Air Europa, siempre que se consolide la mejoría del mercado.

La dirección también utiliza el argumento de que lanzó producción y complementó el mecanismo de los ERTE durante nueves meses, en la peor crisis que ha vivido el sector aéreo, para evitar en lo posible el impacto en el poder adquisitivo de sus empleados.

La factura por arrendamiento de aviones será de 440 millones anuales hasta 2025

La incertidumbre sobre el futuro de Iberia no fue cosa menor. EY, auditor de las cuentas de IB Opco, tenedora de las acciones de la aerolínea, llegó a manifestar al cierre de 2020 “una incertidumbre material sobre la capacidad del grupo para continuar como empresa en funcionamiento”. Pesaban en contra unas pérdidas nunca vistas y las dudas sobre el momento en que se produciría la reanimación del sector aéreo.

Tres acuerdos que urgen

Pilotos. La negociación del décimo convenio de los pilotos, con contactos preliminares antes del verano, viene marcada por un posible cambio al frente de la sección sindical del Sepla en Iberia. Las elecciones están previstas en noviembre y no sería de extrañar un acelerón en las conversaciones en las próximas semanas.

Tierra. El concurso de handling de rampa a terceros convocado por Aena pesa en el diálogo sobre el convenio de servicios en tierra. Iberia está en 29 aeropuertos españoles a través del área Airport Services y va a poner todo el empeño en mantener el liderazgo. Las candidatas deberán presentar ofertas, previsiblemente, antes de que concluya el año e Iberia ha de tener su marco laboral definido para saber con qué herramientas compite. La compañía prepara la transición de 1.692 contratos eventuales a indefinidos en esta división, lo que se suma a la mejora de 800 contratos ya en febrero.

TCP. Los contactos con los TCP vienen precedidos de protestas alentadas por Candidatura Independiente de TCP, Stavla y Sitcpla. Primero pidieron una fecha para la reanudación de las negociaciones, paralizadas en 2020 por el Covid, y después están demandando mejoras en los salarios previas a la confección del decimoctavo convenio.

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