Antonio Muñoz: “España necesita una tasa turística”

Promociona el turismo a través de la red de ciudades conectadas por el tren de alta velocidad y defiende que la red ferroviaria es el futuro de la movilidad debido a su sostenibilidad

Antonio Muñoz: “España necesita una tasa turística”

Es alcalde socialista de Sevilla y presidente de la Red de Ciudades AVE. Antonio Muñoz (La Rinconada, Sevilla, 1959) forma parte de la corporación municipal desde 2011. Previamente a ser regidor, gestionó durante seis años las áreas de Turismo, Cultura y Urbanismo como teniente de alcalde de la ciudad. Es licenciado en Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga y MBA por el Instituto Internacional San Telmo de Sevilla, además de experto en desarrollo local por la Organización Internacional del Trabajo y las Naciones Unidas.

¿Cuál es el propósito de Ciudades AVE?

El tren de alta velocidad en España es un legado de la Expo de Sevilla, que conectó Madrid con Sevilla y viceversa. A partir de ahí se ha configurado un producto turístico con un denominador común a través de este tren. Hay 31 ciudades que configuran dicha red y dos ciudades adheridas como son Talavera de la Reina y Murcia. Y realizamos una promoción conjunta sobre todo en mercados de larga distancia, como Asia, América del Norte y del Sur, con el fin de conocer España a través del tren de alta velocidad. Se realizan bonos y el turista lo combina de la manera que más le conviene. Renfe SpainPass es un servicio de billetes dirigido a turistas extranjeros, una forma de viajar que facilita los desplazamientos, pudiendo conocer varios destinos en una sola escapada. Lo que pretendemos es fomentar el transporte por tren, y se ha demostrado que por la sostenibilidad es un producto con un gran futuro, es la movilidad del futuro, dado que es más competitivo y cómodo. Además, lo combinamos con visitas a monumentos y pernoctaciones en hoteles.

¿El tren desplazará a otros medios de locomoción?

El AVE te permite moverte cada vez ­entre más ciudades. Es uno de los sistemas de movilidad del futuro porque el tipo de energía que emplea se califica como sostenible. Según un estudio del Ministerio de Transporte, cada viaje que se traslada del vehículo privado al tren se reducen un 80% las emisiones de CO2; comparado con el avión, es mucho más competitivo y sostenible.

Pero no llega a todas las ciudades, la alta velocidad sufre cierto retraso.

Que sean muchas ciudades o pocas ciudades no tiene un consenso social, ya que hay muchísimas opiniones al respecto. El AVE no tiene por qué ser el sistema que irradie la Península Ibérica, aunque los alcaldes y alcaldesas de capitales de provincia desean estar conectados por la alta velocidad. Pero no es tan fácil. El AVE Madrid-Ourense ha tardado 16 años en construirse, ya que hay rutas complicadas, y las del norte de España son especialmente complicadas por su orografía. Con esto no estoy justificando nada. Y es evidente que hay zonas, como la antigua Vía de la Plata, en Extremadura, más abandonadas en España. Y queda cerrar el puzle de toda la cornisa cantábrica.

A Sevilla, el AVE le dio vida.

Fue una decisión estratégica y le dio posibilidades de desarrollo, conexión con el mundo de la empresa y del turismo. Ha sido un éxito. Hubo quien dijo: y por qué no se pone el AVE a Barcelona, y la verdad es que fue un acierto que el sistema radial desde Madrid no se dirigiera al norte y se corrigieran desigualdades y ofrecieran oportunidades a otros. Era una osadía romper el esquema lógico de inversiones de España hacia el sur, porque lo más lógico hubiera sido que conectara la España más desarrollada, pero apostar por Sevilla ha sido un éxito.

Viajar en AVE es caro.

Si se piensa en una familia que, por ejemplo, quiera venir a Sevilla, puede ser caro, pero existe una política de bonos que se puede aprovechar. Y ahora con la liberalización del transporte ferroviario se puede conseguir mejor precio. Sevilla cuenta con un tren de procedencia italiana, la Flecha Roja, que no es un low cost, como el que viaja de Renfe a Barcelona, y es cómodo y funcional.

Este año hay un crecimiento de turistas en España.

Este año, turísticamente hablando, para España y para el sur va a ser importante, porque vamos a recuperar el 75% del turismo e incluso podemos alcanzar el 90% del que tuvimos en 2019, a pesar del entorno de nubarrones e incertidumbre que tenemos. Tendremos que esperar a ver cómo cierra el año, y ver el comportamiento del otoño e invierno, que tendrá un crecimiento débil y unido a la inflación va a repercutir en una caída de la actividad turística. En Sevilla, por ejemplo, hemos desarrollado un turismo de congresos, de eventos, como el que recientemente celebró aquí Dior, la cumbre del turismo, la gala de los premios MTV o la próxima celebración de los premios Goya, además del crecimiento del turismo familiar. Tenemos que olvidarnos de que el verano en Sevilla no es temporada alta, no debemos tirar el verano porque sea periodo estival, porque la gente no deja de viajar a Egipto o a Vietnam. Sevilla en verano se ha reinventado, tiene hoteles adaptados con terrazas, ofrece una oferta diferente. Por ejemplo, las noches en los Jardines del Alcázar son un éxito de público y turismo. No podemos decir que en esta ciudad no ocurren cosas en verano, además de que hemos perdido el complejo de que aquí no se celebran congresos y solo se hacen en las grandes ciudades. Lo que hay que hacer es que el turismo gaste más y tengamos mayores ingresos.

¿Cómo se consigue este impacto económico?

Con una buena oferta hotelera, con una tasa turística para Andalucía como la de Baleares o Cataluña. Ese debate tiene que existir en España; mediante el turismo se pueden financiar servicios públicos y las molestias que pueda ocasionar. Hay 160 destinos europeos que tienen tasa turística y la gente no ha dejado de ir por ello. Es una manera de contribuir a la recuperación del patrimonio.

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