Jefes en serie

La evolución de una gran líder

El personaje de Miranda en ‘Anatomía de Grey’ es muy perfeccionista y rígido

Pasa de ejercer de dictadora sin sentimientos a un papel más maternal y protector para la generación más joven

La actriz Chandra Wilson, en su papel de Miranda Bailey en Anatomía de Grey.
La actriz Chandra Wilson, en su papel de Miranda Bailey en Anatomía de Grey. GETTY

Siempre es interesante analizar personajes televisivos porque en su ficción se reproducen con fidelidad los modelos reales de interacción social. Hoy hablaremos de Miranda Bailey (Chandra Wilson), de la exitosa serie Anatomía de Grey, el drama de referencia en el entorno médico-hospitalario más longevo de la televisión, con más de 17 años en antena.

El hospital es una organización con un ambiente laboral único, con una alta presión debido a la incertidumbre de las urgencias inesperadas, con requerimientos de dedicación muy intensa en horarios intempestivos, así como con una alta responsabilidad al poner en juego vidas humanas. Por eso, es el caldo de cultivo idóneo para ver florecer un estilo autoritario como el de Miranda, que arranca la serie como residente de cirugía.

Sus compañeros e internos la llaman La Nazi por su firmeza, su tenacidad y obsesión por los objetivos. Se caracteriza por su peculiar personalidad y difícil trato, su actitud tajante y la pasión por su oficio. Entre tanto, ella afronta el reto de gestionar el estrés, la autoexigencia y el afán de control, que le llega a provocar ataques de ansiedad e incluso de corazón. Es muy perfeccionista y rígida en el cumplimiento de las reglas, le gusta establecer elevados estándares tanto para ella como para sus compañeros de trabajo y persigue la excelencia.

De dictadora a ejemplo

Miranda suele estar siempre a la altura de las circunstancias y cumple con sus obligaciones con una coherencia envidiable. Puede resultar temible ejerciendo su autoridad, pero sus tendencias de comportamiento son claras y consistentes, y todos sabemos que sigue las reglas y trabaja arduamente para garantizar que su trabajo y el de su equipo se complete con los más altos estándares de calidad siendo extremadamente efectiva.

Detrás de una fachada estricta y rígida, nos encontramos con una mujer vulnerable, sensible, entregada, comprometida e inspiradora que lucha en el día a día gestionando sus debilidades. Su frialdad y distancia contrasta con su capacidad de proporcionar apoyo y asesoramiento cuando sus subordinados más lo necesitan, así como con su defensa cuando estos se enfrentan a conflictos o problemas.

Si hay un personaje cuya evolución mejor refleja esta serie es el de Miranda, que pasa de ejercer de dictadora sin sentimientos a un papel más maternal y protector para la generación más joven. En las primeras temporadas su disciplina es prácticamente militar, carente de inteligencia emocional, pero luego deriva progresivamente a un rol más humano, con características que la legitiman como líder y la convierten en un personaje inspirador y capaz de conseguir un gran número de seguidores.

Trabajo en equipo

Miranda Bailey es ahora una líder peculiar que enamora, nos emociona y nos divierte, a pesar de sus carencias y áreas de mejora en inteligencia emocional, paciencia, escucha, empatía, flexibilidad, autocontrol, sensibilidad o el dominio de las relaciones. Es capaz de delegar excepcionalmente bien, está dispuesta a tomar decisiones difíciles cuando es necesario y es una organizadora muy eficaz, que se esfuerza por alcanzar sus objetivos utilizando todas las personas y recursos disponibles en los que confía plenamente. Es una líder que reconoce la fortaleza de cada miembro del equipo –así como la del grupo en su conjunto–, motivándoles para que puedan dar lo máximo haciendo aflorar sus ideas, aunque su impaciencia la lleve, a veces, a la frustración con los demás por no estar a la altura de sus propios ideales y estándares.

También espera que la fidelidad y la ética de trabajo sean recíprocas en su equipo de trabajo; tiene la reputación de ser una persona inflexible, pero no porque sea caprichosamente obstinada, sino porque cree que estos valores son los que hacen que la organización funcione. Por esto, sus compañeros tienen en alta estima la claridad de su asesoramiento; siempre se ofrece como líder en momentos difíciles, analizando las cosas hasta el último detalle. Nunca abandona una tarea solo porque se haya vuelto difícil, defendiendo sin descanso sus ideas y principios, así como las de su equipo.

En definitiva, Miranda Bailey tiene claro que la mejor y más rápida forma de tener éxito es ayudando a los demás a alcanzarlo. En la 13ª temporada se convierte en la primera jefa de cirugía mujer en el hospital, lo que la convierte en un referente para las nuevas generaciones, ofreciendo seguridad y ayuda a los miembros de su equipo, contribuyendo a su desarrollo técnico y competencial, y cultivando su empatía, con la que consigue ilusionar y hacer soñar a todos los que la rodean. Y por supuesto, a todos los espectadores que seguimos y seguiremos disfrutándola.

Joan Riera es profesor de Innovación y Emprendimiento de Esade

La vida dentro de un hospital

Estrenada en la cadena ABC el 27 de marzo de 2005, Anatomía de Grey es el drama médico-hospitalario más longevo en antena, con 18 temporadas ininterrumpidas hasta la fecha. La producción toma el nombre de un libro de texto clásico de anatomía de 1858 escrito por el doctor británico Henry Gray y narra cómo distintos cirujanos internos, residentes y especialistas del Seattle Grace se convierten en médicos experimentados al tiempo que mantienen estrechos vínculos personales y sentimentales.

Muchos han sido los personajes que han acompañado a la protagonista, la doctora Meredith Grey (Ellen Pompeo) a lo largo de los años, pero pocos han estado a su lado durante todo ese tiempo, 401 episodios hasta la fecha. Este es el caso de la doctora Miranda Bailey (Chandra Wilson) y del doctor Richard Webber (James Pickens Jr.). Otros, en cambio abandonaron la serie para convertirse en rol principal de otras series derivadas de esta. Tal fue el caso de la doctora Addison Montgomery (Kate Walsh), que abandonó el ejercicio de la medicina en el Seattle Grace para hacerse cargo de una clínica privada en el spin off Sin cita previa, también en ABC, entre 2007 y 2013 (seis temporadas).

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