Zona euro

El BCE reclama a la industria de fondos que eleve su liquidez al 7,57%

Cree que es el colchón óptimo para prevenir crisis de mercado

El nivel de la industria es sensiblemente inferior

Liquidez fondos pulsa en la foto

El BCE sigue tomando nota de las lecciones que dejó la crisis de la pandemia. Las turbulencias financieras de la primavera de 2020 dejaron claro el poder de los fondos de inversión de multiplicar las pérdidas: los rembolsos masivos causaron problemas de liquidez que impactaron en los precios de los activos. Así, la liquidez de los vehículos de inversión y de los activos en los que se posicionan es clave para que las sacudidas del mercado no se amplifiquen en exceso.

La volatilidad del momento actual de mercado no es comparable a la de la primavera de 2020 y pese a las turbulencias, no han surgido problemas de liquidez como los de entonces. La excepción está siendo por ahora el mercado de criptodivisas, donde sí ha habido ya plataformas que han interrumpido las retiradas de dinero e incluso han acabado en bancarrota, como es el caso de Celsius.

Los reguladores siguen de cerca la liquidez del mercado de fondos y aunque no hay señales de alarma, los colchones de estos productos de inversión deberían ser notablemente superiores a los actuales, según el BCE. La institución acaba de publicar un informe sobre la cuestión en el que establece que el colchón de liquidez deseable para la industria de fondos de la zona euro es del 7,57%. Ese nivel “es alrededor de cuatro veces la liquidez media de las carteras de fondos de inversión, sobre las que calibramos nuestro modelo”, explica el BCE en un documento.

El supervisor insiste en que un colchón macroprudencial de liquidez puede contribuir a atenuar las ventas de bonos. Y confirma que las retiradas de capital en los fondos de inversión tiene un “significativo y persistente efecto adverso en la economía”. Así, para atender esos reembolsos, las gestoras se ven forzadas a vender activos en un mercado cada vez menos líquido, un movimiento que resulta especialmente sensible en la deuda soberana. Más aún en un momento en que el BCE ha tenido que diseñar un instrumento específico para evitar el repunte desordenado de las primas de riesgo.

El BCE pretende incidir así en la poderosa industria de los fondos de inversión, cuyo patrimonio se ha disparado en los últimos años en gran medida gracias a la inyección de liquidez del propio banco central y que ahora se ha convertido en un poderoso actor del sistema financiero, clave también en el proceso de transmisión de la política monetaria. “La regulación contiene con éxito la amplificación de los shocks financieros y limita sus efectos macroeconómicos adversos en un escenario parecido al episodio de marzo de 2020”, añade la institución que preside Christine Lagarde.

La inquietud del BCE por la liquidez de la industria de fondos de la zona euro ha tenido eco en las medidas de los reguladores de mercado nacionales y europeo, que han ido reclamando mejoras al sector a raiz de las turbulencias financieras de la primavera del año de la pandemia. En España, la CNMV ha reclamado a los fondos que se deshagan de las posiciones más ilíquidas y que no acumulen posiciones con liquidez reducida, que en ocasiones el sector malvende para afrontar las peticiones de reembolsos, contribuyendo a distorsionar aún más los precios de mercado.

En todo caso, la tendencia es de reducción del peso en las carteras de los activos sin liquidez, que ha caído de forma consistente desde el máximo del 9% de 2008 hasta un nivel que ronda el 1%. La liquidez es de hecho uno de los grandes atractivos de los fondos frente a otros productos de inversión. El pago del reembolso al partícipe debe materializarse por parte de la gestora en el plazo máximo de 72 horas.

 

Colchón en máximos de 2001

Gestores. Julio resultó ser un buen mes para los mercados financieros, en cuya recta final los gestores de fondos pudieron poner a funcionar parte de la liquidez que habían acumulado hasta entonces. De hecho, la encuesta de gestores de Bank of America, que mostró un fuerte pesimismo entre los inversores, revela que las posiciones de liquidez de los fondos de inversión a nivel global habían subido al 6,1% desde el 5,6% anterior, lo que supone alcanzar máximos desde octubre de 2001. Las posiciones largas en liquidez eran además la cuarta apuesta más común entre los inversores, por detrás de la apuesta por el alza del dólar, de las materias primas y de los activos sostenibles.

Menor en Europa. Esa liquidez en las carteras es inferior en Europa respecto al nivel global, según muestra la encuenta realizada solo entre gestores de fondos europeos. En este caso, la liquidez de julio era del 5,6%, frente al 5% del mes anterior.

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