AuraQuantic, una sola batuta para orquestar los procesos empresariales

El software de la tecnológica valenciana facilita a compañías como ElPozo, Balfegó, CAF o Ibercaja la coordinación de tareas y empleados

Atún rojo trazabilidad
El código QR desarrollado por AuraQuantic permite comprobar la ruta seguida por el atún rojo desde su captura hasta que llega al plato.

No es habitual que una empresa tecnológica busque la longevidad, rechace ofertas de inversión externa o compras por parte de grandes del sector, y apueste todo a un solo producto. AuraQuantic no está al nivel de Microsoft o Apple –ni quiere estarlo–, pero cumple este 2022 la friolera de 20 años desarrollando un sistema bautizado con su mismo nombre.

En palabras de Pablo Trilles, consejero delegado de esta tecnológica ubicada en Gandía (Valencia), la solución que desarrollan actúa como “orquestador” de una compañía. “Se pone encima de toda la organización y coordina personas, trabajos, procesos… Ha de ir conectando todo para asegurarse de que funciona según se ha diseñado”, detalla.

Usarlo no conlleva unos conocimientos informáticos avanzados, por lo que cualquier directivo puede configurarlo a su gusto. Es este uno de los puntos fuertes de AuraQuantic: “Es una tecnología no code [sin código]. Permite implantar tecnologías muy complejas en digitalización y automatización de procesos. Está pensada para tareas sencillas, pero también muy sofisticadas”, complementa Olivia Trilles, hermana de Pablo y responsable de las áreas de investigación tecnológica, análisis y experiencia de cliente.

Pablo Trilles
Pablo Trilles, consejero delegado de AuraQuantic.

Durante dos décadas se han dedicado a impulsar, actualizar y desarrollar nuevas funcionalidades para este todo en uno, basado en la metodología business process management (BPM). Voluntad que no tiene visos de parar, ya que, como avisa su consejero delegado, actualmente trabajan en implantar nuevas características, entre otras mejoras.

Historia

En 2002, Aura Difusión SL (nombre original de la empresa) fue creada por el padre de Pablo y Olivia, el ingeniero industrial Juan José Trilles, con un solo objetivo: devolver sus trabajos a los empleados de su anterior aventura empresarial, Dimoni Software, despedidos tras la venta de esta, en el año 2000, a un holding holandés, a pesar de acordarse antes de la operación que no dejarían en la calle a nadie de la plantilla.

La cifra

100 socios distribuyen la solución de software de AuraQuantic por más de 50 países. Los distribuidores han permitido a la compañía tecnológica española asentarse en los mercados latinoamericano y de Oriente Medio, donde cuentan con una fuerte presencia. Los ingresos del extranjero aportan el 60% del total de la facturación de la multinacional, mientras que el otro 40% se genera en España. Para 2023 esperan equilibrar la balanza nacional.

Quizá esa es una de las principales razones que impregnan el carácter familiar de la tecnológica. “El corazón de todo son las personas”, zanja Trilles. Lo que se traduce en el “cuidado” de los 120 empleados que conforman la plantilla, para los que preparan un entorno de trabajo “en el que estén a gusto” y en el que puedan desarrollar al máximo sus capacidades.

Este efecto dominó provoca, a su vez, que la empatía se transmita al trato con los usuarios, otro de los pilares de la compañía. El CEO cree que esta unión de tecnología puntera y un servi­cio de atención al cliente “cercano y familiar” son el secreto de su éxito.

AuraQuantic cerró 2021 con un volumen de facturación superior a los 7,9 millones de euros, un 40% más que el ejercicio anterior. En 2020 registraron una caída del 1,7% por la pandemia, hasta los 5,63 millones. Salvo 2020, el crecimiento ha sido sostenido, indica. No ha sido un camino de rosas: costó hasta llegar al break even, pero la empresa presenta beneficios (1,5 millones netos el año pasado) y está “totalmente asentada”. Para este año prevén la misma tendencia, creciendo a un ritmo de entre el 15% y el 20%, pese a la coyuntura internacional.

Más que influir, la inflación causada por la guerra en Ucrania, la falta de materias primas en el sector o la crisis originada por el Covid, han ralentizado los planes previstos. Seguramente, el desembarco en los mercados del norte de Europa tendrá que esperar hasta un momento más propicio, menos dependiente de los vaivenes económicos que golpean a EE UU y Europa. Pero lo que está claro es que su posición robusta en América Latina y Oriente Medio continuará.

Previsiones

Mercados. Del total de ingresos (estimados en 7,9 millones de euros), alrededor del 60% son internacionales: las regiones de América Latina y Oriente Medio se han convertido en las principales bazas, con Colombia como mayor cliente extranjero y con la previsión de cerrar proyectos de gran envergadura en países como India. Tampoco se descuida España, el restante 40% de la facturación. Para el mercado nacional hay previsión de apostar por más branding y engrosar la cartera de clientes nacionales.

Crecimiento. La tecnológica prevé mantener un incremento de ventas de entre el 15% y el 20% anual en los años sucesivos. Hecho que también se reflejará en la plantilla: confían en aumentar los empleados en servicios de soporte en infraestructura cloud (nube).

Alrededor del 60% de los ingresos del grupo (unos 5,6 millones) proviene del extranjero. El otro 40% (2,2 millones) se genera a nivel nacional, cuestión que su CEO quiere armonizar. “Lo que queremos es, en España, tener más visibilidad y conseguir más clientes”, aprovechando su capital 100% español y su carácter de tecnológica de referencia, aunque poco conocida en el país.

Al mismo tiempo continúan cerrando grandes proyectos con clientes internacionales, porque la esencia de la empresa es mantener un crecimiento orgánico “basado en la explotación del negocio”. De momento, están en proceso de cerrar un “gran proyecto” en India, que esperan anunciar a “principios de 2023”. Pero Colombia es, afirman, el país extranjero donde más facturan, entre el sector público y el privado.

Gran parte del mérito en estos resultados lo comparten con sus socios distribuidores. Son en torno a un centenar por todo el planeta y les han permitido alcanzar una presencia notable en América Latina, entrar en países europeos como Alemania, Francia, Países Bajos o Reino Unido, y en Oriente Medio (Omán y Emiratos Árabes Unidos), sin olvidar Japón, donde suministran su solución al gigante Nissan.

Cartera de clientes

Gracias a su versatilidad, el software no entiende de sectores: su cartera de clientes se acerca a las 400 empresas, por ejemplo, del sector alimentación (El Pozo, supermercados Dia en España o la colombiana Alquería), en el que Trilles se detiene para hablar del proyecto de trazabilidad del atún rojo del Grup Balfegó. En él se miden todos los datos, desde la captura hasta que el pescado se sirve en el plato, y que el comensal puede revisar escaneando un código QR.

Están también el ferroviario (CAF), el automovilístico (TI Automotive y la división española de Toyota), el bancario (Ibercaja) o el asegurador (Instituto Nacional de Seguros de Costa Rica). Además de entes públicos como la Empresa Nacional de Petróleo de Chile o el Oman Water and Wastewater Services Company, del Ministerio del Agua de Omán.

Servicios personalizados y apuesta por la investigación

Olivia Trilles
Olivia Trilles, responsable de investigación tecnológica, análisis y experiencia de cliente.

Acompañar y empatizar son las cualidades que definen al departamento de experiencia de cliente de AuraQuantic, según su responsable, Olivia Trilles. Este se basa, sobre todo, en una atención total hacia el cliente. “Sus problemas son los nuestros, nos volcamos para solventarlos, y vamos más allá: les ofrecemos servicios como la gestión del cambio, con la que no ganamos nada, pero queremos que su experiencia sea buena”, asegura.

Este es uno de los departamentos que tiene una mayor presencia en el esquema de la compañía, ya que su fin es el servicio a las empresas. Servir de guía para que descubran “por dónde tienen que ir o qué tienen que hacer”.

Inspirada en el soft­ware as a service (SaaS o software como servicio), el de AuraQuantic ofrece una licencia “asequible y muy fácil” de conseguir, cobrando de manera individual a cada usuario en función del número de módulos que escoja.

Como responsable también de la parte de investigación y desarrollo, Trilles estima que hasta un 40% de las inversiones se destinan a nuevas tecnologías, de tal forma que la herramienta no quede desactualizada. Sí que percibió una necesidad de “investigar el mercado”, y para ello hacen uso de sus socios, que les permiten tener un input de primera mano sobre lo que sucede en los mercados en los que están ubicados sus clientes.

A su vez, ese conocimiento se lo hacen llegar a las empresas que les han contratado. Cabe la posibilidad de que, por ejemplo, a El Pozo le interese conocer algún tipo de tecnología basada en el internet de las cosas que sea relevante para su negocio. “Si nosotros recabamos esa información, ¿por qué no compartirla con nuestros clientes?”, evidencia Trilles.

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