Orange y MásMóvil defenderán ante Bruselas que la fusión no afectará a la competencia

Remitirán el expediente de la transacción a la Comisión Europea en el mes de septiembre

Creen que en España hay decenas de operadoras, al contrario que en otros países europeos

Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil.
Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil.

Orange y MásMóvil anunciaron el pasado sábado su acuerdo definitivo para fusionar sus negocios en España, en una transacción valorada en 18.600 millones de euros, y que creará un operador líder en clientes en telefonía móvil y banda ancha fija. Ahora, el próximo reto es obtener la aprobación de las autoridades de competencia, presumiblemente de la Comisión Europea (CE).

El principal argumento de ambos socios se centrará en que la fusión no supondrá una reducción del número de operadores móviles de red de cuatro a tres, utilizado por Bruselas en los últimos años para frenar transacciones que, en opinión de los representantes comunitarios, penalizaban la competencia. Ese fue el caso de la venta de Telefónica O2 a Hutchison, en la primavera de 2016.

En principio, la intención de Orange y MásMóvil es mandar el expediente de la operación a la Comisión Europea en septiembre, y aprovechar el mes de agosto, periodo de menor actividad administrativa, para introducir todas las modificaciones establecidas en los acuerdos finales. El grupo francés parece haber sido prudente al dar un plazo para obtener la aprobación de más de un año, hasta la segunda mitad de 2023, “, como muy tarde”, porque el análisis de la transacción será en profundidad y, con toda probabilidad, se verá en segunda fase.

Fuentes del sector no descartan que la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) pida a Bruselas que se le envíe el expediente, pero, en su opinión, lo más probable es que la CE diga no, dado el impacto europeo de la fusión, al ser Orange un actor principal en el Viejo Continente. Se repetiría, en cierta forma, lo ocurrido con la opa de Orange sobre Jazztel en 2015. Ahora bien, entre los actores españoles no se vería mal que la CNMC dijera algo y emitiera su propio informe, porque conoce bien este mercado.

En cualquier caso, Orange y MásMóvil van a defender que la transacción no penalizará a la competencia en España; no supondrá una reducción del número de operadores de red de cuatro a tres, porque en el mercado hay numerosos operadores, tanto de red, especialmente en la banda ancha fija, clave por la implantación de las tarifas convergentes fijo-móvil.En su opinión, en España hay decenas de operadoras, algo que no ocurre en otros países europeos.

En la parte fija hay compañías con redes como Telefónica, Orange, Vodafone, MásMóvil, Adamo, Lyntia, Avatel o MacQuarie entre otras. En su opinión, hay una competencia que no existía con anterioridad, en 2015, cuando se obligó a Orange a vender 700.000 accesos (comprados por MásMóvil), dentro de los remedies para recibir autorización en la opa a Jazztel.

Otras fuentes del sector añaden que están los operadores sin red que son los más agresivos en precios en el mercado español.

Precios

Lo cierto es que Orange y MásMóvil deberán ser capaces de explicar a Bruselas la realidad del mercado español, y que la competencia y los precios no se verán afectados. Fuentes del sector apuntan que, desde que se anunció el inicio de las negociaciones, a principios de marzo, han continuado apareciendo agresivas tarifas por parte de compañías como Digi, Lowi (filial de Vodafone) o Finetwork, mientras que Telefónica o Vodafone han renovado sus tarifas o han cambiado su esquema tarifario, como es el caso de Telefónica con el lanzamiento de MiMovistar, que permite a los clientes una mayor elección en torno a los contenidos televisivos.

De igual forma, Orange y MásMóvil han defendido en los últimos meses que su fusión aumentará la competencia en el ámbito mayorista al contar con una red de fibra de 17 millones de hogares; también aumentará la competencia en el segmento de los contenidos premium puesto que surgirá un operador con capacidad financiera suficiente para poder adquirirlos, y habrá más competencia en el ámbito de las empresas, área que ha estado liderada históricamente por Telefónica.

Otras fuentes del sector creen que Bruselas debe tener en cuenta la actual situación del mercado, que acumula una tendencia deflacionista de más de 10 años, como consecuencia de la fuerte competencia, y mientras las operadoras han continuado invirtiendo en el despliegue de fibra y móvil 4G y 5G. “El resultado de esa inversión se vio durante la pandemia, cuando la red en España no tuvo ningún problema, frente a Alemania, Francia o Reino Unido, que sí los tuvieron, y se pudo mantener la actividad económica”, explican. En este sentido, Orange ha destacado en los últimos años que ha destinado a capex un 20% de los ingresos.

Entre los argumentos para recibir el visto bueno, Orange y MásMóvil defienden la necesidad de su matrimonio porque no compiten solo con sus rivales directos entre las telecos, sino también con agentes que nacieron digitales, es decir, con los grandes OTT. El propio Jean-Francoise Fallacher, CEO de Orange España, manifestó en el reciente summit de la patronal DigitalES que, para hacer frente a ese nuevo entorno competitivo, “resulta fundamental tener el tamaño óptimo”.

Condiciones

En estas circunstancias, las compañías pedirán a Competencia la aprobación sin remedies o con unas condiciones leves. De establecerse unos remedies fuertes, con la venta de activos de relevancia, se correría el riesgo de que se generen, de nuevo, fuertes competidores, respaldados por fondos de inversión, con una estrategia de ganar cuota de mercado con nuevas guerras de precios.

En el Gobierno español hay un cierto convencimiento de que la transacción se va a realizar. En una entrevista con Cinco Días, la pasada semana, el secretario de estado de Telecomunicaciones, Roberto Sánchez, destacó que es “una operación de alto impacto que posiblemente conllevará a revisiones regulatorias”.

Sánchez indicó que, de momento, es impredecible saber si los remedies que puedan derivar de esa operación servirán para consolidar a otro de los operadores entrantes. “Algunos lo están haciendo muy bien, como Adamo o Avatel, dijo el secretario de Estado, quien añadió que esta consolidación no va a ir en detrimento de la competencia. “Los ciudadanos seguiremos disfrutando de unos servicios competitivos”, afirmó.

Los cambios regulatorios también se extenderán al propio mercado español. A finales de marzo, la presidenta de la CNMC, Cani Fernández, afirmó que la autoridad reguladora revisaría la regulación de Telefónica si surgiese algún otro operador mayoritario fruto de alguna fusión, en alusión a la operación planteada por Orange y MásMóvil.

Fuentes del sector señalan que, como Telefónica deja de ser el operador líder por clientes en áreas como la telefonía móvil o la banda ancha fija, el enfoque de la CNMC y la propia regulación deberán cambiar, porque, en su opinión, ya no tiene sentido que la compañía siga siendo regulada como operadora dominante.

Nacimiento de un operador líder en clientes de móvil y banda ancha fija

Usuarios. Orange y MásMóvil crearán un operador, participado al 50%, que liderará mercados claves en España como la banda ancha fija o la telefonía móvil. Así, dará servicio a 7,1 millones de clientes de banda ancha, de los que 5,8 millones son convergentes, 24,8 millones de clientes de móvil y casi 1,5 millones de clientes de TV.

Valor. La transacción está valorada en 18.600 millones de euros, 7.800 millones para Orange España y 10.900 millones para MásMóvil. La cifra está por debajo de los 19.600 millones establecidos en marzo, tras el anuncio del inicio de las negociaciones en exclusiva. El valor empresa de Orange España se fija en 7.800 millones de euros, 7,2 veces el EBITDAaL de 2022, y el de MásMóvil, que incluye la adquisición de Euskaltel, en 10.900 millones, 8,7 veces el EBITDAaL de 2022. Orange España llegaba al acuerdo sin apenas deuda, mientras que MásMóvil, como consecuencia de la estrategia de adquisiciones realizada en los últimos años, tenía una deuda cercana a 7.000 millones de euros.

Sinergias. Con la operación se generará un potencial de sinergias superior a los 450 millones de euros anuales, a partir del cuarto año después del cierre. De ellas, 230 millones corresponden a sinergias de red, al incluir oportunidades de despliegue conjunto, racionalización de emplazamientos móviles, venta de espectro, optimización de contratos mayoristas y de transmisión, junto a otros ahorros de costes indirectos; y otros 160 millones a ventas, marketing y atención al cliente.

Dividendos. La transacción está soportada por un paquete de deuda de 6.600 millones de euros sin recurso al accionista, que financiará, entre otras cosas, un pago de 5.850 millones de euros a los accionistas del Grupo Orange y MásMóvil, que está controlada por KKR, Cinven y Providence, además de un grupo de inversores españoles como Inveready, José Eulalio Poza y la familia Ybarra Careaga, además de empleados y ejecutivos de la teleco, entre los que destaca su CEO, Meinrad Spenger. El grupo Orange percibirá 4.200 millones, y los accionistas de MásMóvil, en torno a 1.650 millones.

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