Revolución y frescura para el IEAF desde el pilar de la tradición

Lola Solana, responsable de fondos ‘small caps’ en Banco Santander, ha sido nombrada presidenta de la institución en sustitución de Jorge Yzaguirre

Revolución y frescura para el IEAF desde el pilar de la tradición

Lola Solana, responsable de los fondos de small caps en Santander Asset Management, ha sido recientemente nombrada presidenta del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF), la asociación profesional, sin ánimo de lucro, fundada en 1965 que aglutina a analistas financieros y al resto de profesionales con actividad financiera vinculada al análisis. Sucede en el cargo a Jorge Yzaguirre, que deja la presidencia después de seis años en el cargo, límite establecido por los estatutos de la organización.

De familia paterna catalana y materna andaluza, Solana nació en Madrid en 1964. En el colegio destacaba por ser buena estudiante y por sus redacciones, sobre todo le gustaban las de estilo libre. En la universidad estudió Derecho, más que por vocación por seguir la senda de sus amigas. Al finalizar la carrera, aunque su intención era opositar a juez, decidió hacer antes unas prácticas en Barclays Bank como vendedora de fondos, un producto que por aquel entonces acababa de lanzarse al mercado. Era un momento de evolución y transformación en el sector, con la creación de la CNMV y el boom de la Bolsa, y en aquellas prácticas Solana se dio cuenta de que ni quería ser juez ni quería vender fondos, lo que deseaba era gestionarlos. Su oportunidad llegó con un anuncio en las páginas amarillas del periódico que rezaba: se necesita gestor.

Tras pasar unas pruebas psicotécnicas, en 1989 entró a formar parte de Banco Santander. Eso sí, para poder alcanzar su objetivo debía aprender mucha contabilidad y mucho inglés. Así, decidió tomar clases en el IE y marcharse a Estados Unidos y Londres para mejorar el idioma. Solana pasó muchos años como analista antes de comenzar a gestionar fondos de todo tipo: renta variable española, europea, planes de pensiones, de sostenibilidad… hasta llegar a las small caps. “Es lo que más me apasiona, lo más divertido, porque cada día te permite descubrir nuevas empresas de sectores diferentes”, reconoce Solana, quien afirma que su cerebro siempre está alerta porque las compañías de su cartera cambian continuamente. “Cuando crecen salen de mi alcance y debo dejar paso a otras”, señala.

Definitivamente, en Banco Santander logró alcanzar sus dos pasiones: la de gestionar pequeñas compañías y su familia. Su marido era director de métodos cuantitativos en el banco, y juntos han tenido tres hijos que han seguido sus mismos pasos. La mayor es gestora de fondos en Renta 4, el mediano es analista en Intermoney, y el pequeño estudia economía y finanzas con especialización en blockchain. “Nuestras comidas y cenas parecen comités económicos”, ríe Solana, y reconoce que siente un gran orgullo al ver cómo sus hijos han seguido sus pasos y están aportando sus conocimientos a la economía y a la sociedad, pero lo que más le importa es que sean felices y buenas personas y que recojan los valores que a ella tanto valora en el aspecto laboral y personal: integridad, sinceridad, honestidad, coherencia, la lealtad en todos los ámbitos, y la confianza, “que no se gana, se pierde”, afirma, y asegura que sacrificaría todo lo demás por ellos. “Son mi mejor obra, todo lo hago por ellos, y todo me parece poco”. No es de extrañar que quienes la conocen la califiquen de madraza, un adjetivo al que añaden los de apasionada, inquieta, leal y perseverante.

En su tiempo libre, Solana da rienda suelta también a varias aficiones. Primero, la astronomía, pero “no para ver lo más obvio, sino para descubrir, por ejemplo, nebulosas”. Le encanta perderse en lugares con poca contaminación lumínica acompañada de su telescopio. También criar canarios; llegó a tener 25 que tuvo que regalar a una amiga durante la pandemia “porque con su canto no podía teletrabajar”. Muchos de sus amigos cercanos han recibido de regalo alguno de sus canarios, a quienes llama siempre Pepe. También le gusta leer, sobre todo novela histórica y biografías, porque “para entender la vida hay que entender a los que nos precedieron”. ¿Un libro que la marcó? El hombre en busca de sentido, de Viktor E. Frankl. Pero, con lo que más disfruta, por necesidad vital y espiritual, es escribiendo. “Por las noches, cuando estoy triste o ansiosa, encuentro la paz escribiendo. Es algo terapéutico”. Su primera novela, La cruz de madera, donde recupera la historia de su familia, la escribió cuando falleció su madre. “Sentía que alguien superior me dirigía la mano y encontré la paz”. Las páginas son un canto a España, y a su defensa, porque su familia materna es de arraigo militar. Su pluma también le sirvió para amparar otros valores, como la religión, “porque la fe es una fuerza que mantiene unidas a las familias frente a las adversidades”. También encuentra su refugio en Jávea, bañándose junto a sus rocas y descubriendo el fondo del mar, a través del esnórquel.

Solana igualmente disfruta como docente. Actualmente imparte clases en el IEB, en Afi y en la Escuela de Finanzas. “Me gusta estar mucho con los jóvenes, hablar con ellos, intentar inculcarles y transmitirles el legado de lo que aprendí”, asevera, y admite que, aunque hoy se ha olvidado de mucho de lo que aprendió en los libros, sus padres y sus profesores permanecerán siempre. Quizás por esa fijación personal quiera convertir al IEAF, y a la Fundación de Estudios Financieros (FEF), institución que también está bajo su paraguas, en un centro de talento español que sea referente en Europa, sin olvidarse de Latam, que acoja a todos los jóvenes que quieran formarse y desarrollar su carrera en torno al análisis. Pero no solo financiero, porque su intención es involucrar a otros sectores de actividad de la economía española, lograr “que las empresas acudan al instituto cuando necesiten talento” y conseguir acoger a todo tipo de analistas con diferentes formaciones académicas y experiencias profesionales. “En España somos menos de 200 analistas y quiero que todos encuentren su sitio en IEAF”, dice. En definitiva, atraer a los mejores, combinando la sabiduría y el arraigo de los mayores con los más jóvenes.

 

Trabajo como gestora

Fondos. Actualmente gestiona los fondos Small Caps España y Small Caps Europa, que suman un 8,82% y un 4,68% a 10 años, tras la penalización de las caídas de este año. Además, es gestora del fondo Santander Equality Acciones, enfocado a la diversidad.

Premios. Solana ha sido galardonada con diferentes premios por su gestión y calificada como mejor gestora de renta variable en España por Citywire durante tres años consecutivos (2017, 2018, 2019). Sin olvidar otros galardones, como los otorgados por BME o Allfunds.