Casas a medida

Las viviendas serán domóticas, adaptables e híbridas

Proyecto de Vicente Guallart en China, 'La ciudad autosuficiente'.
Proyecto de Vicente Guallart en China, 'La ciudad autosuficiente'.

Habitaremos viviendas con espacios compartidos, el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) se encargará de reducir al mínimo el consumo de energía y participaremos de estructuras de propiedad híbrida. Lo que hoy es tendencia, mañana definirá nuestras casas y la forma de relacionarnos con ellas. No solo las de obra nueva.

“El 85% de las viviendas en las que residiremos dentro de diez años ya están construidas, lo que significa que uno de los grandes retos de la tecnología domótica y el IoT es la rehabilitación”, observa Pepa Casado, cofundadora y responsable de investigación en Future-A, consultora dedicada a la aplicación de tendencias en el sector del hábitat. “La rehabilitación energética va a ser un nicho de mercado estupendo y con los fondos Next Generation va a haber dinero para ello”, conviene José Antonio González, fundador y CEO de Arquima. “Nos dedicamos a obra nueva”, explica, “pero tenemos clientes que nos piden mejoras de puentes térmicos o de control solar” en sus edificios.

Tras presentar en la feria Rebuild la casa más sostenible de Europa con su doble certificación Passivhaus Premium y 5 hojas Verde, González celebra que se empiece a avanzar hacia “la industrialización, la sostenibilidad y la descarbonización de la construcción”, que, advierte, es responsable del 40% de las emisiones de CO2. “Nosotros hacemos edificios con estructura de madera porque nos permite reducir nuestra huella de carbono y queremos llegar a ser neutros en 2050”, afirma.

Otros cambios pasarán por la flexibilidad, la autonomía o los espacios compartidos. Así, las construcciones adaptativas emplearán sistemas de construcción en seco para modificar los muros de la casa “y que el usuario pueda transformarla a lo largo del tiempo”, se racionalizará el consumo con la utilización, por ejemplo, de aguas grises en el ámbito doméstico, el IoT introducirá innovaciones como “la iluminación circadiana para adaptarla al ritmo biológico del cuerpo” y, desde la perspectiva de la sostenibilidad, los nuevos proyectos urbanísticos tenderán hacia “la creación de redes comunitarias”, avanza Pepa Casado, quien menciona modelos desarrollados en Malmö (Suecia), Viena (Austria) o Shanghái (China) y destaca el proyecto del arquitecto español Vicente Guallart de ciudad autosuficiente en el país asiático.

También en el modelo de propiedad puede hablarse de tendencias. “Sin hablar del incremento de precios y la relación con los salarios, es posible que, a futuro, las decisiones relacionadas con la vivienda se parezcan mucho más a pedir comida o un taxi”, considera Hortensia Bermejo, managing partner de BWRE Innovating Real Estate y profesora de ESIC. “Hoy buscamos flexibilidad y facilidad de cambio” y en las nuevas generaciones “veremos programas donde los usuarios tengan una participación de la sociedad propietaria del activo, pero no de la vivienda”.

Q&A inmobiliario

¿Compra o alquiler? Se valorará el uso por encima de la propiedad. Los ciclos económicos e inmobiliarios son más cortos y, ante la necesidad de tener liquidez en el corto-medio plazo, el incremento del valor no estará garantizado.

¿Obra nueva o vivienda usada? Ambas, siempre que la domótica garantice el confort y el ahorro energético. Por concienciación y por escasez de materias primas.

¿Campo o ciudad? Espacios verticales en entornos urbanos donde haya menos impacto en el paisaje y un mejor uso de los recursos.

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