Política monteria

El BCE llamará Mecanismo de Protección de la Transmisión al arma contra las primas de riesgo

En la cita de junio la herramienta antifragmentación se abordó de pasada

La presidenta del BCE, Christine Lagarde y el presidente de la Fed, Jerome Powell
La presidenta del BCE, Christine Lagarde y el presidente de la Fed, Jerome Powell EFE

El mecanismo antifragmentación que prepara el BCE ya tiene nombre. Según han avanzado varias fuentes a la agencia Bloomberg la nueva herramienta se denominará Mecanismo de Protección de la Transmisión, según si bien el nombre no es definitivo. El objetivo de este mecanismo es evitar desviaciones en las primas de riesgo de los estados miembros que supongan un riesgo para la estabilidad financiera y la transmisión de la política monetaria, como sucedió en 2012.

Su anuncio a mediados de junio sirvió para calmar los nervios en el mercado de deuda, especialmente el periférico. Aunque en las últimas semanas todas las miradas han estado puestas en el programa, en la reunión del 9 de junio se abordó de pasada. Esto ayudaría a entender por qué Christine Lagarde apenas aportó detalles en su comparecencia ante los medios y convocó una reunión de urgencia seis días después del revuelo que vivía el mercado. Ahora está pendiente su aprobación. Los inversores pusieron en precio el anuncio de los detalles para el próximo 21 de julio. Una previsión que aún no es firme.

Si bien las conversaciones han seguido su curso, todavía quedan flecos pendientes de definir. Los funcionarios del BCE confían en que las reticencias mostradas por algunos de los países miembros se puedan superar, indica Bloomberg. A principios de esta semana el vicepresidente Luis de Guindos señaló que espera que se llegue a un acuerdo.

Uno de los más críticos con la medida ha sido el presidente del Bundesbank. En sintonía con lo apuntado en la reunión anterior, Joachim Nagel, ha señalado en las últimas jornadas que es prácticamente imposible decidir si un diferencial de rentabilidad está justificado o no. "Sería fatal que los gobiernos dieran por hecho que el eurosistema estará en última instancia dispuesto a garantizar unas condiciones de financiación favorables para los Estados miembros", añadió.

Según Bloomberg, entre los temas que más discusión están generando están las eventuales condiciones que se exigirán a los países que hagan uso de la medida. Han surgido ya algunas voces críticas que temen que este programa antifragmentación contrarreste las subidas de tipos.

Francois Villeroy, miembro del consejo de gobierno del BCE, ha reiterado que diseñar un mecanismo para combatir cualquier desviación injustificada en los mercados de deuda de la zona es esencial para que la institución pueda mantener la inflación bajo control. "Transmitir la política monetaria de forma correcta es parte de nuestro mandato. Trabajar en un mecanismo que evita la fragmentación del mercado es un deber del consejo de gobierno y no una preocupación por acomodar a ningún estado en particular", sentenció.

En la reunión del mes pasado las discusiones de los funcionarios giraron en torno a la subida de los tipos. Según recogen las actas la idea que subyace de las conversaciones sobre política monetaria es la necesidad de actuar de forma más agresiva a lo inicialmente previsto. Los miembros del consejo dejaron constancia de que el lema de subidas graduales no significa que las actuaciones sean lentas.

Los riesgos para la perspectiva de inflación se vieron "principalmente al alza" y algunos formuladores argumentaron que los criterios para el aumento de los tipos se habían cumplido ya hacía tiempo. Según se desprende de las actas, muchos de los participantes sugirieron que el retraso en la normalización monetaria debería compensarse mediante la implementación de un repunte mayor en julio y unas subidas más continuadas en el tercer trimestre.

Aunque Lagarde adelantó un alza de 25 puntos básicos para este mes, los miembros más agresivos consideran que esta subida es insuficiente. "Varios miembros expresaron una preferencia por mantener la puerta abierta para una mayor alza en la reunión de julio", recogen las minutas. Semanas después de que Guindos señalara que en septiembre el BCE podría subir los tipos en otros 25 puntos, ahora parece más probable que a la vuelta del verano el alza alcance los 50 puntos básicos.

Normas
Entra en El País para participar