Operaciones

Las grandes familias surgen como bastión para rescatar las salidas a Bolsa

Los ‘family office’ están dispuestos a pagar más que los institucionales

Bernard Arnault, presidente de Grupo Agache; Amancio Ortega, fundador de Inditex; Domenico Dolce y Stefano Gabanna, fundadores de Dolce&Gabanna; Álvaro Ybarra, presidente de Onchena.
Bernard Arnault, presidente de Grupo Agache; Amancio Ortega, fundador de Inditex; Domenico Dolce y Stefano Gabanna, fundadores de Dolce&Gabanna; Álvaro Ybarra, presidente de Onchena.

No es ningún secreto. La Bolsa ya no es ese lugar de prestigio al que las empresas pugnaban por acceder. Las valoraciones que ofrecen los inversores de los mercados públicos no pueden competir con las elevadas sumas que los todopoderosos fondos de capital riesgo están dispuestos a desembolsar. Y las empresas se han lanzado de cabeza al private equity, donde además no tienen que rendir cuentas ante el mercado.

Un nuevo actor ha aparecido para tratar de contener esta sequía de estrenos bursátiles. Se trata de las grandes familias acaudaladas, que a través de sus grandes family office no solo están invirtiendo decididamente por la Bolsa sino que se reivindican como un factor clave a tener en cuenta en los procesos de salida al parqué.

Los bancos de inversión tienen claro que el secreto para que un estreno en Bolsa llegue a buen puerto es que la compañía candidata a saltar al mercado cuente el día del debut con inversores de referencia. Es lo que en el mercado se conoce como inversores ancla o cornerstone. Es decir, aquellos que durante el proceso de roadshow se comprometen a comprar importantes paquetes de acciones y servir de señuelo para otros inversores. En este papel, que tradicionalmente lo han jugado los grandes inversores en Bolsa, emergen los family offices.

“Una cosa que hemos empezado a ver el año pasado tanto en Iberia como en otras operaciones en el sur de Europa es que un número creciente de family offices, actores no tradicionales para este mercado, están participando de una manera más intensiva con órdenes importantes en este tipo de procesos”, explica Salvatore Branca, responsable de Equity Capital Markets de BNP Paribas en Iberia. “Ese es un aspecto muy interesante porque la demanda institucional está claramente afectada por temas de valoraciones y de apetito por las condiciones de mercado. Los familly offices siguen creciendo de manera significativa en materia de activos bajo gestión y tienen una perspectiva más de largo plazo”.

En los últimos años, Europa ha visto cómo algunos de sus ciudadanos más acaudalados no se conforman con dedicar sus ingentes cantidades de dinero a comprar joyas o yates. Han optado por buscar inversiones en inmuebles, deuda, Bolsa o private equity. Uno de los mayores family offices de Europa es el de la familia Arnault, dueños de LVMH. Además de sus muchas inversiones, ha puesto el ojo en invertir en Bolsa como un inversor institucional.

“Lo que puedo decir es que hay family offices de tamaño significativo que se comportan de una manera muy parecida a algunos institucionales, con muchos activos bajo gestión. Estos inversores tienen una perspectiva neutra a nivel sectorial. Y luego hay family offices que van a participar en ofertas más cercanas a su negocio principal. Hay inversores que no tienen preferencias claras en cuanto a sectores. Y otros que van a participar porque probablemente ven el proceso de salida a Bolsa como un canal para establecer una relación con la compañía”, comenta Branca, cuyo equipo acaba de ser galardonado como banco del año en ECM en Iberia por los Global Capital Awards.

Un ejemplo de esto último lo ofrecieron Domenico Dolce y Stefano Gabanna, los fundadores de Dolce&Gabanna. El año pasado invirtieron en la salida a Bolsa de la firma italiana de cosmética Interco. Una inversión que les sirvió para que la firma italiana de moda firmase un acuerdo con ellos.

En España, el principal familly office es Pontegadea, en manos del todopoderoso fundador de Inditex, Amancio Ortega. El magnate aún no ha participado en ninguna salida a Bolsa, pero sí ha ido ampliando su foco de inversión. Empezó apostando solo por inmuebles, de ahí entró en Telxius, la filial de las torres de telefonía de Telefónica, y después ha tomado un 5% en REE y se ha hecho con el 49% de un parque eólico de Repsol.

La familia española más activa en salidas a Bolsa en España ha sido la Ybarra Careaga, a través de su vehículo Onchena. Ha participado en algunas de las últimas operaciones del sector renovable, como Ecoener o Solarpack. También apostaron, en su momento, por MásMóvil antes de la opa y actualmente están presentes en Atrys Health.

Características de estos inversores

  • Valoraciones. Salvatore Branca, responsable de Equity Capital Markets de BNP Paribas en Iberia, cita dos diferencias relevantes entre las family office y los inversores institucionales en el contexto de las salidas a Bolsa. Por un lado, considera que las grandes familias acaudaladas son “menos sensibles a temas de valoraciones”, por tener una perspectiva de “más largo plazo”.
  • Volatidad. Otra de las ventajas a las que apunta Branca es que los familly offices están menos preocupados por la volatilidad del mercado “porque no necesitan generar un rendimiento en dos o tres meses, sino en un horizonte temporal de dos o tres años”.
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