Así es Edition, el último hotel de lujo de Madrid

Pertenece al grupo Marriott International y ocupa el edificio del Monte de Piedad

Con 200 habitaciones y suites, dispone de una piscina ‘infinity’, un restaurante mexicano y otro peruano

Así es Edition, el último hotel de lujo de Madrid

Arquitectura, cultura refinada, arte, historia, lujo, atención y bienestar. Conceptos que están detrás de la última apertura hotelera de lujo de la capital: The Madrid Edition. Se trata del segundo hotel que la marca más exclusiva de Marriott International abre en España, tras la apertura de The Barcelona Edition en 2018.

La marca hotelera se distingue por un diseño cuidado e innovador, a la vez que una atención personalizada por parte del equipo, que confiere a este resort urbano un estilo propio, acorde con la visión del diseñador Ian Schrager; la refinada elegancia, pureza y simplicidad del arquitecto británico John Pawson, y el arte, el espíritu y la originalidad del artista afincado en París François Champsaur.

Escalera espiral de la entrada del hotel.
Escalera espiral de la entrada del hotel.

El edificio, que albergó el Monte de Piedad, se erige en la plaza de las Descalzas con vistas al monasterio real del siglo XVI. De líneas limpias y modernas, únicamente está embellecido por un pórtico barroco del siglo XVIII, diseñado por el arquitecto español Pedro de Ribera, y que fue rescatado de una antigua edificación cercana. Desde esta puerta se accede a uno de los restaurantes de autor del hotel, Jerónimo, cuya oferta gastronómica firma el chef mexicano Enrique Olvera, donde se puede tomar platos como el famoso guacamole o los tacos de cochinita pibil.
Mientras, la entrada principal del hotel, situada a la vuelta de esquina, presenta una explosión de vegetación y una marquesina de cobre que conduce a un espacio revestido de madera oscura presidido por la espectacular y escultural escalera espiral que serpentea con fluidez hasta el vestíbulo de la planta baja superior.

La piscina está situada en la cuarta planta.
La piscina está situada en la cuarta planta.

Pero la verdadera esencia de la firma hotelera se encuentra en el lobby: bajo un techo ondulado, se encuentra el que pretende ser un punto de encuentro social en Madrid. Los muebles están hechos a medida, como el sofá en forma de U, rodeados por estantes con piezas únicas de diseño, donde destacan los sofás y sillones de Jean Michel Frank, los taburetes de bronce reciclado de Maison Intègre, las sillas recubiertas de cuerda de Christian Astuguevieille y una elegante mesa de billar que el diseñador Emmanuel Levet Stenne esculpió a partir de una única losa de mármol blanco mate. Detrás de la barra de cobre festoneada hecha a mano hay un botellero enjaulado retro, envuelto por una luz cálida e indirecta.

El hotel dispone de 200 habitaciones y suites (a partir de 700 euros la noche), de líneas depuradas y decoración sorprendente, ya que, según Schrager, “esto no es solo un hotel, es mucho más que un lugar para dormir, es un microcosmos de todo lo mejor que ofrece Madrid”.

Un rincón del restaurante peruano Oroya.
Un rincón del restaurante peruano Oroya.

Tal vez por ello tengan un espacio para el ocio nocturno, reservado en la planta inferior, y cuya apertura está prevista para finales de 2022. En esa misma planta se encuentra el gimnasio y el spa, un espacio íntimo revestido de madera oscura y adornado con antiguos candelabros barrocos, con cinco cabinas, baño de vapor privado, junto a una carta de tratamientos con productos de la marca española Natura Bissé.

La cuarta planta, ahora que las altas temperaturas azotan la ciudad, es un oasis con vistas a los costumbristas tejados de la ciudad, con una piscina infinity y una de las puestas de sol más bellas de la capital. Aquí se encuentra Oroya, el restaurante dirigido por el cocinero peruano Diego Muñoz, que cuenta con un espacio acristalado y una terraza, donde se sirve pisco sour y platos para compartir como ceviches, papa rellena o el ha-kao sobre caldo de parihuela.

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