La oferta de Hamm por Continental marca el último hurra del petróleo

Estar fuera de la Bolsa es lo más conveniente para los que siguen apostando por los combustibles fósiles

Harold Hamm, CEO de Continental Resources.
Harold Hamm, CEO de Continental Resources. reuters

El último hurra del petróleo no estaría completo sin que Harold Hamm plantara su bandera. El pionero del shale quiere comprar el 17% restante de Continental Resources que aún no posee su familia, valorando la empresa en unos 25.000 millones de dólares. La pequeña prima –y las perspectivas del crudo a medio plazo– significa que puede ser un gran beneficiario de los pozos bombeantes de efectivo a medida que el futuro de los combustibles fósiles se desvanece.

 

Al describir su oferta en una carta a los empleados, Hamm dijo que los mercados privados son un lugar mejor para firmas como Continental, y hay algo de razón. Con Biden y otros reprendiendo a los ejecutivos de la industria, va a ser difícil para una cotizada ganar dinero y mantenerse fuera de los focos a la vez.

A ello contribuye que las matemáticas de la operación favorezcan sólidamente a Hamm. Según Refinitiv, se espera que Continental genere 5.000 millones de beneficio operativo neto en 2023. Eso significa que los minoritarios, con su 17%, tienen derecho a unos 670 millones de beneficios después de impuestos, suponiendo de forma conservadora que paguen un impuesto del 21%. Eso da un retorno del 15%, según el precio que paga Hamm.

Es posible que tenga que subir su oferta. Continental cotizaba el martes a 74 dólares, por encima de los 70 propuestos. Además, la prima es un mísero 9% respecto al cierre del viernes. Aunque no hay garantía de que el petróleo siga alto, la rentabilidad es casi el doble del coste de capital de Continental, según Morningstar, lo que deja mucho margen de maniobra. Además, los inversores de grandes petroleras como Chevron y Exxon están animándolas a devolver efectivo, en vez de invertirlo. Eso favorece la subida de los precios del crudo y beneficia a firmas como Continental.

Las exploradoras y productoras deberían de acuñar más de 830.000 millones en flujo de caja libre este año, un 70% más que en 2021, según Rystad Energy, incluso suponiendo que el crudo baje. Hamm y sus pares no van a querer que inversores o autoridades les dicten qué hacer con ese dinero. La mejor forma de tener libertad es fuera de la Bolsa.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías