Aerolíneas

IAG reemplazará 140 aviones en cinco años en busca de operaciones más eficientes

El grupo sostiene que en Europa podrían abrir 30 plantas de SAF en ocho años si se produce el apoyo necesario

El consejero delegado de IAG, Luis Gallego.
El consejero delegado de IAG, Luis Gallego.

La progresiva recuperación del shock generado por la pandemia, con todo el sector aéreo intentando embridar el endeudamiento contraído para sobrevivir, va a dejar margen a IAG para apostar fuerte por la descarbonización y la eficiencia energética. El consejero delegado del holding de aerolíneas, Luis Gallego, participa esta mañana en el foro Global Mobility Call que se celebra en Madrid y trae mensajes que hablan de ese objetivo. Destaca la renovación de 140 aviones entre las distintas compañías del grupo en los próximos cinco años. Al cierre de 2021, el holding contaba con 531 aviones y su antigüedad media era de 10,6 años.

La flota entrante sería hasta un 40% más eficiente en consumo de combustible que los aviones que van a ser sustituidos. Una de las palancas para este cambio es el pedido a Boeing de 50 B737, más 100 opciones, para operaciones de corto radio.

Además de la inversión en flota, IAG ha acometido medidas como la instalación de asientos más ligeros en sus aviones o sustituir los vehículos en pista, como son las jardineras y los tractores de remolque, migrando a vehículos eléctricos. Con estas iniciativas y la compra de aviones, la mejora anual en emisiones ha sido del 1,6% entre 2011 y 2019. Y lo que viene es la apuesta por combustibles sostenibles (SAF).

Gallego va a destacar la experiencia de British Airways o de Iberia en el uso de esta alternativa al combustible de origen fósil. La británica operó el primer vuelo a América impulsado en un 35% por SAF, e Iberia lo ha utilizado en el inicio de este mes, mezclado al 2%, para sus vuelos a Estados Unidos. El compromiso de IAG es la compra de 1.000 toneladas al año para 2030.

El presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, participó ayer en el mismo foro, donde urgió apoyo de los Gobiernos a un incremento en la producción de SAF: “La demanda existe, pero falta suministro”, dijo el ejecutivo, “con las medidas oportunas creemos que en Europa se podrían construir 30 plantas de producción de SAF en los próximos ocho años”. La salida al mercado del combustible sostenible de esas refinerías reconvertidas o de nuevas instalaciones podría evitar siete millones de toneladas de CO2 al año en 2030.

Acuerdos e inversión

La alianza con petroleras y startups del sector energético se ha convertido en prioridad para IAG. Repsol, Cepsa, Total, BP o Lanzajet están entre los aliados del grupo, al igual que Phillips 66 para el uso de desechos de comida en la elaboración de combustibles, y Velocys para la utilización de residuos municipales.

La compañía que lidera Luis Gallego ha comprometido 865 millones entre compras e inversiones para el desarrollo del SAF. En IAG ven realista que el 60% de su consumo de combustible sea sostenible en 2050.

La otra vía para lograr una aviación sostenible es la del hidrógeno. IAG está invirtiendo en ZeroAvia, firma que proyecta aviones eléctricos impulsados por hidrógeno y que espera tener un avión comercial de 180 plazas dentro de diez años. Sus emisiones son un 90% inferiores a las de las actuales turbinas.

Gallego va a realizar esta mañana un llamamiento a la colaboración entre industrias para llevar a buen puerto este tipo de experiencias; también pedirá apoyo a las Administraciones en busca de políticas que incentiven el avance. Al respecto, Sánchez-Prieto señaló ayer que “la prohibición de vuelos cortos no resolvería el problema del clima y desincentivaría a los fabricantes a avanzar en un desarrollo de aviones que comienza por los de menor alcance”.

El presidente de Iberia pidió que no se demonice a la aviación, especialmente en un país periférico de Europa y cuyo PIB depende en más del 12% del turismo. “El sector es causante de un 2,7% de las emisiones, menos que la carretera o el transporte marítimo, y está comprometido con la descarbonización. La demanda sigue pidiendo transporte aéreo”.

Nuevas palancas para una aviación más sostenible

Captura de CO2. El CEO de IAG, Luis Gallego, cree que ni el SAF ni el hidrógeno podrán lograr en solitario la descarbonización del transporte aéreo. Ante esta seguridad, la empresa trabaja en asociaciones para investigar la toma de CO2 directamente de la atmósfera, separar el carbono, licuarlo y enterrarlo o meterlo bajo el mar. Incluso ese CO2 podría volver a convertirse en combustible.

Rutas más directas. La aplicación de la estrategia de Cielo Único Europeo ahorraría entre un 8% y un 10% de las emisiones de CO2 del sector aéreo. Existe la tecnología, pero el presidente de Iberia no es optimista respecto a su implantación: “La guerra de Ucrania y el consiguiente cierre de espacios aéreos parece motivar un mayor soberanismo de cada uno de los países sobre sus cielos”.

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