Previsiones

La inflación se disparará al 8% si Rusia cierra por completo el grifo de energía a Europa

El BCE maneja un escenario adverso en el que la guerra se extiende a 2023, causando una contracción económica ese año del 1,7% en la zona euro

BCE pulsa en la foto

El BCE ya ha ajustado con intensidad sus previsiones de crecimiento e inflación respecto a marzo, a la vista de que el conflicto en Ucrania se ha agravado y de que su impacto en las materias primas está consolidando el alza de precios, que se ha trasladado más allá de la energía y también alcanza con claridad al sector servicios.

Las nuevas previsiones apuntan a un crecimiento este año del 2,8%, frente al 3,7% de marzo, y a un IPC del 6,8%, desde el 5,1% pronosticado en marzo. Pero la institución que preside Christine Lagarde también maneja un escenario más negativo, en el que la guerra en Ucrania se prolongue durante el año próximo y en el que la zona euro sufra un corte completo del suministro de energía procedente de Rusia.

En tal escenario, los precios se dispararían este año en la zona euro el 8%; aún mantendrían un aumento del 6,4% en 2023 y solo se relajarían en 2024, al 1,9%, ya casi en el objetivo del 2% de estabilidad de precios a la que aspira el BCE. En cuanto al crecimiento, el alza del PIB se rebajaría en tal escenario adverso al 1,3% este año. La economía de la zona euro se contarería el 1,7% en 2023 y sí rebotaría el 3% en 2024.

Este escenario adverso descuenta un corte total de las exportaciones rusas de energía a la zona euro desde el tercer trimestre de 2022, dando paso al racionamiento del gas, a un alza significativa del precio de las materias primas, a una reducción del comercio y al agravamiento de los problemas de suministro a nivel global.

Christine Lagarde ha reconocido en rueda de prensa que la situación de la economía de la zona euro se ha deteriorado, aunque sin riesgo de recesión. Así, ha destacado que si bien hay poderosos factores en contra, como el alza de precios y la elevada incertidumbre geopolítica, también los hay positivos, como el repunte de los sectores de salud y turismo.

En su escenario base, el IPC del segundo trimestre de este año en la zona euro alcanzará el 7,3%, para moderarse al 6,4% durante el tercer trimestre y al 4,7% en el cuarto. Lagarde ha reconocido que buena parte del alza de precios está causada por la energía aunque ha destacado cómo la inflación está calando en el conjunto de la economía. "No es solo la energía. Estaremos muy atentos a los salarios y a los efectos de segunda ronda, aunque no vemos una espiral inflacionista", ha asegurado.

Normas
Entra en El País para participar