David Ardura: “La oportunidad en bonos es de las que se presentan una vez en la vida”

El gestor ha logrado esquivar las grandes caídas con su fondo de deuda a corto plazo

David Ardura, director de inversiones de Finaccess Value.
David Ardura, director de inversiones de Finaccess Value.

David Ardura (Madrid, 1974) lleva casi 25 años dedicado a la inversión. La mayor parte de su trayectoria en Gesconsult, y desde hace poco más de un año como director de inversiones de Finaccess Value, una agencia de valores controlada por varias familias mexicanas herederas del imperio de la cerveza Grupo Modelo (fabricante de Coronita). Su especialidad es la renta fija, pero ahora gestiona también un fondo mixto con otros dos clásicos del sector, Lola Jaquotot y Alfonso de Gregorio.

¿Cuándo cree que se moderará la inflación?

Si tenemos en cuenta los factores de demanda, ya vemos que se están poco a poco desvaneciendo: el impulso fiscal pospandemia, el ahorro embalsado... En cuanto a los de oferta, hay un efecto base que no se va a poder mantener. Es muy improbable que el petróleo vaya a subir tanto como subió el año pasado, salvo que haya una reescalada bélica. Así que vemos la inflación moderándose en la segunda mitad del año.

¿Pero la economía se va a de­sacelerar?

Desgraciadamente, sí. Vemos que el enfriamiento económico será el gran tema de conversación de los mercados en el segundo semestre. La ralentización económica ya se empieza a observar en algunos indicadores adelantados, como el índice de sentimiento empresarial IFO, que está ya al mismo nivel que cuando estalló la pandemia. La inflación alta va a empezar a erosionar los márgenes empresariales, y habrá revisión a la baja de expectativas de beneficios.

¿Habrá recesión?

En EE UU creemos que sí. En un plazo de 6 a 12 meses. En Europa dependerá del BCE. Aquí el gran dilema es si una subida de tipos disparará las primas de riesgo en Italia o España. En general, una demanda a la baja y unas políticas monetarias más restrictivas parecen una receta clara para acabar en recesión. En 2023 habrá un enfriamiento económico muy importante. La Fed está apostando claramente por enfriar la economía para evitar que la inflación se instale en el torrente sanguíneo, y no creemos que le importe mandar a la economía de EE UU a una recesión.

¿Cómo han gestionado las carteras en los últimos meses?

Desde que lanzamos los fondos en diciembre estábamos muy prudentes, sobre todo invirtiendo en renta fija a plazos muy cortos, sobre todo en pagarés. Eso ha hecho que hayamos podido esquivar bastante bien las caídas. Nuestro fondo de renta fija a corto plazo ha caído solo un 0,7% en el año, y en parte es por los costes fijos de arranque del vehículo. Ahora, vamos asumiendo algo más de riesgo, incorporando algo de deuda soberana de Estados Unidos y algo de deuda corporativa.

David Ardura: “La oportunidad en bonos es de las que se presentan una vez en la vida”

¿Qué pueden hacer los inversores conservadores después de unos meses tan difíciles?

Las fuertes caídas en las valoraciones de los bonos hacen que la oportunidad de inversión en renta fija es de las que se producen una vez en la vida. Hay precios muy atractivos. Aunque cuesta convencer a los clientes, después de haber vivido el peor trimestre de la historia en inversión en bonos. Con todo, creemos que hay que ser cautos. Hemos empezado con bonos del Tesoro de EE UU. Cuando se vaya deteriorando el entorno macroeconómico veremos grandes oportunidades para comprar deuda corporativa. En Europa empezaremos en unos meses a incluir las cédulas, e incluso algo de bono alemán.

¿Cómo les puede afectar la evolución del dólar?

Hacer predicciones con la divisa es muy osado. Pero lo que vemos es que la Fed tiene muy claro su programa de subidas de tipos, mientras que el BCE va por detrás y va a poder contemporizar más, para ver qué pasa con la guerra o con los bonos periféricos. En este escenario, nos parece que la divisa fuerte, el dólar, lo va a tener mejor. Es cierto que el dólar se ha revalorizado mucho. Pero vemos que podemos invertir directamente en bonos del tesoro de Estados Unidos sin cubrir el riesgo de divisa. Hasta ahora, en el fondo mixto el hecho de tener la cartera en dólares ha sido la mayor aportación de rentabilidad. Ha sido una cobertura natural.

¿Ve señales preocupantes en deuda corporativa?

Sí, nos alarmaron especialmente los anuncios de la semana pasada de Walmart y Target, dos cadenas de supermercados de Estados Unidos. Ya no pueden trasladar las subidas de costes a sus clientes, y empiezan a revisar a la baja sus expectativas de beneficio.

¿Qué compañías buscan para invertir?

Buscamos empresas que sean líderes en sus segmentos y que tengan capacidad para trasladar el incremento de precios. Buscamos compañías de calidad, con balances saneados, a las que no afecta casi la subida de tipos. Curiosamente, muchas de las cotizadas con estas características tampoco lo están haciendo bien en Bolsa.

¿Priorizan la calidad?

Sí. Sabemos que implica pagar una prima extra, pero no nos importa. Estamos viendo a compañías tecnológicas con una fuerte capacidad de generación de flujos libres de caja, con posiciones de mercado muy sólidas, y que están cotizando con unos múltiplos similares a los que tenían al inicio de la pandemia. Nos parece una buena oportunidad de compra. La calidad siempre tiene una prima, que hay que pagar. Pero ahora puedes comprar Alphabet a 20 veces beneficio, un precio atractivo para una compañía con la posición de dominio que tiene. Es el precio que se pagaba en marzo de 2020. En el caso de Meta, se pagaba a 18 veces beneficio, y ahora está a 16 veces. Estamos en múltiplos como los que había en lo peor de la pandemia.

¿Da prioridad a algún sector en concreto?

En un entorno de inflación al alza y crecimiento sostenido, como el que hemos vivido, hay sectores que lo han hecho muy bien. El de la energía, materias primas, el bancario. Pero nosotros vemos que estamos entrando en una nueva fase, con inflación más baja y crecimiento más moderado. Además, tienen precios más estresados. Nosotros nos sentimos cómodos en compañías de calidad, que lo han hecho mal en los últimos meses, y que tienen negocios sólidos. Un buen ejemplo son las grandes tecnológicas o Inditex. La clave va a ser comprar compañías a buenos precios. Ahora vemos oportunidades atractivas.

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