Tecnología

Evering forja el anillo único (para pagar en las tiendas y abrir las puertas)

Mitsubishi y la también japonesa Itochu se suman a una inyección de capital en la empresa, que usa tecnología NFC. La francesa Thales, detrás del chip y del sistema operativo

Evering forja el anillo único (para pagar en las tiendas y abrir las puertas)

Un anillo que sirve de billetera y de llave a la vez es la próxima apuesta de empresas tan respetables de Japón como la rama financiera de Mitsubishi o como la centenaria corporación Itochu. Acompañadas por otros inversores, y según un informe de la agencia Bloomberg, acaban de inyectar 1.000 millones de yenes (un poco más de 8 millones de euros) en la también japonesa Evering, que por unos 145 euros (20.000 yenes) vende los anillos, buenos para pagar en el supermercado y para cerrar la puerta del coche.

Evering a su vez es propiedad de la empresa japonesa de salud y belleza MTG, que ha cerrado un acuerdo con Visa para permitir que sus anillos, negros y hechos de zirconio, se usen como herramientas de pago gracias a la tecnología de comunicación NFC.

Para pagar basta con pasar sobre un datáfono el anillo, vinculado a una tarjeta de crédito. El dispositivo es a prueba de agua y no necesita recarga. Se puede consultar su historial de pagos a través de una aplicación en el teléfono inteligente.

MTG, que salió a Bolsa en 2018, planea hacer un spin-off de Evering en cuestión de meses. Según el presidente de MTG, Yoshihito Ohta, Evering podría llegar a una valoración de mercado de 100.000 millones de yenes (unos 725 millones de euros), muy por encima de los 60.400 millones de yenes (unos 440 millones de euros) en que MTG estaba valorada a finales de mayo. “Tiene riesgo, pero no creo que haya otro negocio con mayor potencial que este”, dijo Ohta en una entrevista citada por Bloomberg.

La tecnológica francesa Thales está detrás del chip y del sistema operativo que hacen funcionar al anillo de Evering. Según el blog especializado Smart Ring News, el anillo solo se ofrece a clientes con tarjeta de crédito en Japón, y no funciona para tarjetas de débito. “A diferencia del método tradicional para pasar las tarjetas, el de Evering puede funcionar sin escribir un número PIN (...). Como en la mayoría de los pagos basados en NFC, hay un límite de hasta 120.000 yenes (unos 870 euros) por mes”, escribieron.

Otros anillos con tecnología para pagar son los británicos McLear y K-Ring, el finlandés Laks Pay y el alemán Pagopace.

La pandemia del Covid-19 ha hecho avanzar a los sistemas de pago que no requieren de un contacto físico. En sus tiendas a la calle, Amazon está desarrollando una tecnología que permite pagar mediante el escaneo de la palma de la mano. En China ya se está usando el reconocimiento facial en algunos pagos.

Pero la utilidad de los anillos inteligentes va más allá de los pagos. La finlandesa Oura es conocida por un anillo que mide las pulsaciones, la temperatura y el sueño de sus usuarios, entre otros indicadores de salud. En el mercado de los dispositivos vestibles para la salud (los llamados wearables, en inglés), el reloj inteligente de Apple y la pulsera de Fitbit son dos de los principales jugadores.

Apple ha añadido recientemente a su reloj la capacidad de hacer electrocardiogramas. Según un informe que la revista The Economist publicó en mayo, los dispositivos vestibles y la inteligencia artificial van a revolucionar la atención sanitaria: en el diagnóstico temprano, en el tratamiento personalizado y en la gestión de enfermedades crónica

El floreciente mercado de los ‘vestibles’

Contraseñas seguras. Los anillos también pueden servir para evitar el robo de contraseñas y el fatigoso doble factor de autenticación. El anillo Token, que también funciona con NFC, ha sido diseñado para acreditar que la persona que lo usa es quien dice ser. Y si alguien roba el anillo no le va a servir de mucho, porque solo se activa con un escaneo previo de la huella digital.

Aplicaciones para la salud. Se estima que en 2021 uno de cada cuatro estadounidenses ya tenía un seguidor de actividad (como la pulsera Fitbit) o un reloj inteligente. Entre los dos tipos de dispositivos, ese año se gastaron 29.000 millones de dólares en todo el mundo (más de la mitad de lo que se gastó en productos para hacer deporte).

Apple supera a Suiza. Según The Economist, Apple vendió más relojes en 2019 que toda la industria relojera suiza junta. Se espera que entre todas las marcas se vendan 400 millones de relojes inteligentes al año en 2026 (en 2020 se vendieron 200 millones).

Relojes y pulseras gratis. En Estados Unidos algunas aseguradoras médicas han comenzado a regalar a sus clientes pulseras de actividad y relojes inteligentes, por sus contrastados beneficios para la salud. De acuerdo con una investigación llevada a cabo en Dinamarca, el uso de dispositivos de salud vestibles hace que la gente camine 800 metros más por día, haga 49 minutos más de ejercicio intenso por semana, y cometa 10 minutos menos de sedentarismo diario.

Normas
Entra en El País para participar