Acabar con el desperdicio alimentario

La tecnología puede optimizar los pedidos de la hostelería

España es el país con más establecimientos gastronómicos del mundo, concretamente 277.539, pero también es uno de los países con más desperdicio alimentario por habitante. En 2020 se desperdiciaron 1.364 millones de kilos de alimento. Nuestro canal horeca necesita dar un paso más hacia la sostenibilidad, y buscar en la digitalización soluciones a estas cifras alarmantes.

 

¿Se puede determinar la cantidad de producto que necesitan los establecimientos para evitar el desperdicio?

¿Somos conscientes de las horas invertidas en gestionar pedidos entre proveedores y restaurantes?

¿Se puede optimizar el sistema de pedidos mediante un software?

La respuesta es el foodtech: un ecosistema tecnológico para mejorar la cadena de distribución en España.

Sin duda, el foodtech tiene un largo camino que recorrer aquí. Puede convertirnos en una referencia para otros países, porque aquí hay cultura gastronómica, hay materia prima, hay una necesidad más que evidente que cubrir, y todo eso nos lleva a una clave de futuro: un canal horeca 100% digital y una meta de desperdicio cero en restauración en 2026.

El foodtech, entre otras soluciones, economiza el tiempo, contribuye a la concisión de los pedidos, suprime el papeleo y los trámites excesivos que se pierden por el camino. Y todo en un país que tiene a su hostelería anclada en el trato de tú a tú. Aplicando el tech data en el sector horeca, podemos dar alas a muchas empresas que necesitan soluciones para economizar recursos, que requieren datos para saber, ser eficientes, tomar decisiones acertadas. Que precisan de herramientas para hacer crecer sus negocios.

Los pedidos de alimentos y bebidas son una fuente de información clave para estructurar escandallos, equipos de cocina, menús y contenidos para los clientes.

Hay muchas cosas relacionadas con el sector horeca de las que podemos presumir como país, y una de ellas es la gastronomía, que forma parte de nuestro ADN, y que convierte la comida en algo más que en un placer: en un hecho cultural, económico y social, en un motor generador de riqueza. Es aquí cuando no solo hablamos del producto, sino de restauración, en su sentido más global: potente, atrevida y disruptiva. Con un público local y extranjero dispuesto a exprimirla al máximo.

España es el país donde se conjugan el amor por la gastronomía y un gran volumen de empresas de alimentación y bebidas con proyección internacional.

Un restaurante en España puede pedir a más de 15 proveedores, mientras que, en países como Estados Unidos o Alemania, ese número puede ser inferior a 3. Aquí tenemos hasta 10 variedades de tomates que van del huerto a nuestro plato en muchos restaurantes de España. Somos ricos en materia prima, y aún más ricos en cultura gastronómica, en excelencia, en talento culinario y ahora, cada vez más, en herramientas tecnológicas.

El futuro del canal horeca necesita de la apuesta digital para seguir siendo un motor de país, comprometido, generador de empleo y más que nunca, sostenible.

Oriol Reull Domínguez es general manager de Choco España