Rivian, el fabricante de coches eléctricos que se ha convertido en un lastre para Ford y Amazon

Ambas empresas tuvieron pérdidas en el trimestre por el desplome de esta marca

Ford vendió ocho millones de títulos de la compañía

Rivian pulsa en la foto

El fabricante de automóviles eléctricos Rivian, que apenas lleva medio año en Bolsa (se estrenó el pasado 9 de noviembre con un valor de 78 dólares por título), se ha convertido en un lastre para dos de sus principales inversores: Ford y Amazon. Su constante caída en los mercados desde el pico máximo que alcanzó en noviembre, llevó a la automovilística del óvalo a vender ocho millones de títulos de Rivian la semana pasada (lo que supone el 0,89% de las acciones en circulación de esta empresa).

La compañía había sido recibida con euforia por Wall Street en noviembre, con subidas de doble dígito en sus primeros días en Bolsa. Sin embargo, desde que alcanzase su pico máximo de cotización, cuando la acción llegó a los 172 dólares, el valor del fabricante de vehículos eléctricos no ha dejado de caer hasta llevar su acción a los 26,7 dólares, lo que supone un derrumbe del 84,5%.

Para Rivian fue especialmente duro el mes de enero, cuando Amazon, precisamente su segundo mayor inversor (posee el 17,74% de la compañía), anunció un acuerdo con Stellantis para la compra de furgonetas eléctricas. Esto fue tomado por el mercado como una señal de desconfianza hacia la capacidad de Rivian para abastecer las necesidades del gigante del comercio electrónico. Solo en enero, el valor de la compañía se redujo casi a la mitad, con una caída del 48%.

Una pickup de Rivian frente a un centro de la marca.
Una pickup de Rivian frente a un centro de la marca. Getty Images

Tras conocerse dicho acuerdo entre Amazon y Stellantis, y ante el castigo que estaban sufriendo las acciones de Rivian, desde el gigante del comercio electrónico aclararon en enero que siempre supieron que necesitarían “varios proveedores de camionetas de reparto eléctricas” para satisfacer su demanda. Todo esto ha supuesto que la propia Amazon entrase en pérdidas en el primer trimestre de este año, con unos números rojos de 3.800 millones de dólares (unos 3.648,7 millones de euros al cambio actual). Ford, por su parte, que tiene el 10,5% de Rivian, perdió entre enero y marzo 3.110 millones de dólares (2.986,2 millones de euros).

Contexto internacional

La compañía ha decepcionado a los inversores por su incapacidad para cumplir con sus objetivos de producción. En marzo, la empresa se vio obligada a anunciar un recorte del 50% de su producción anual hasta las 25.000 unidades, frente a las 50.000 previstas inicialmente. El contexto internacional, con una crisis de microchips que aún continúa y el encarecimiento de las materias primas por la guerra en Ucrania, ha jugado en contra del fabricante de vehículo eléctricos, que trata de asegurar los chips necesarios para fabricar sus pickups R1T, las SUV R1S y las furgonetas de reparto para Amazon.

“Seguimos enfocados en aumentar la producción a lo largo de 2022. Creemos que las restricciones de la cadena de suministro seguirán siendo el factor limitante de nuestra producción”, afirmó Rivian en una carta a sus accionistas la semana pasada en la que sufrió una gran volatilidad en Bolsa. La compañía, que llegó a valer más de 153.000 millones de dólares, marcó la semana pasada su menor valor histórico con 18.554 millones de dólares (unos 17.765 millones de euros).

Actualmente, Rivian solo tiene una planta de producción en Illinois (EE UU) y planea abrir otra en el estado de Georgia, para la que necesita invertir unos 5.000 millones de dólares (4.800 millones de euros al cambio actual).

Una portavoz de la compañía automovilística indicó que el fabricante de vehículos eléctricos tenía como objetivo abrir esa planta a fines de 2024, pero Rivian aseguró el miércoles que estaba considerando una fecha de lanzamiento en 2025, según recoge Reuters. La compañía asegura tener suficiente efectivo disponible para abrir la planta en Georgia.

Normas
Entra en El País para participar