Una gran apuesta para conducir la industria española del motor al futuro

La futura gigafactoría de baterías para ve­hículos eléctricos que el grupo Volkswagen construirá en Sagunto, Valencia, cuyo acto de presentación contó ayer con la presencia del presidente de la compañía, Herbert Diess, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otras autoridades del Gobierno central y autonómico, constituye la pieza central de un proyecto de inversión histórico para la industria española del automóvil, cuyo objetivo es impulsar la fabricación del coche eléctrico. La apuesta de VW, que movilizará 10.000 millones de euros en total, asigna 3.000 millones a la planta del grupo en Martorell (Barcelona), 1.000 para la factoría que posee en Landaben, Pamplona, otros 3.000 para la gigafactoría valenciana y los 3.000 restantes, que serán aportados por un total de 62 empresas, para el Perte que han impulsado el consorcio alemán y sus socios. Los planes de VW para España son ambiciosos e incluyen fabricar a partir de 2025 unos 500.000 coches eléctricos en la planta de Martorell y otros centenares de miles en la de Pamplona.

La elección de Sagunto para instalar su segunda mayor fábrica de baterías en Europa constituye una decisión altamente estratégica para VW por el potencial logístico de la localidad, la buena localización de la fábrica y la alta calidad de las infraestructuras, lo que asegurará una rápida distribución de las baterías hasta las factorías del grupo en Martorell y Pamplona, y beneficiará también a la planta que Ford posee en Almussafes, dada la alianza que Volkswagen y el grupo estadounidense mantienen para el desarrollo de coches eléctricos. El Perte que lidera VW inyectará, además, recursos hasta en 11 comunidades autónomas y entre sus más de 60 empresas asociadas figuran muchas pequeñas y medianas compañías.

Como recalcó ayer el presidente de VW, el objetivo del grupo alemán, respaldado por el Ejecutivo español, es convertir España en un hub europeo de la movilidad eléctrica. Tanto la construcción de la gigafactoría de Sagunto como la puesta en marcha del Perte son hitos estratégicos para Seat y su matriz VW, pero también para el conjunto del sector del automóvil en España, inmerso en una crisis desatada por la irrupción de la pandemia, agravada por el desabastecimiento de materias primas y atenazada por la exigente hoja de ruta medioambiental que ha de asumir la industria. En ese contexto, la fábrica de Sagunto constituye una gran apuesta para que España pueda aspirar a fabricar al menos no solo una parte sustancial de los 1,6 millones de vehículos eléctricos que tiene como objetivo para 2030, sino también a competir en la carrera europea por liderar la industria del coche eléctrico, que constituye el futuro indiscutible del sector.