Un nuevo rumbo para el director de personas

Según el departamento de empleo de EEUU, se prevé un incremento en las ofertas de empleo para esta figura hasta de un 6% para la tercera década del siglo.

En un momento de cambios constantes y nuevos desafíos para las empresas –el teletrabajo, la digitalización y aplicación de la inteligencia artificial o la necesidad de ser más sostenibles– la figura del director de personas ha tomado un nuevo rumbo. Si antes los CEOs y comités de dirección entendían esta área como importante, tras la pandemia y en un estado de permacrisis han comprendido que la gestión de las personas y el talento son fundamentales y su director el embajador perfecto de la estrategia de la compañía.

No hace falta investigar mucho para encontrar pruebas del nuevo rol y la importancia que adquirirán estos embajadores del talento, ya que enseguida observaremos el auge de la demanda en el mercado de directores de personas global. Las compañías quieren mejorar su posición competitiva y atraer al mejor talento en un momento convulso como el actual. De hecho, según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE UU, se prevé un incremento en las ofertas de empleo para director de personas, en concreto, de un 6% para la tercera década del siglo.

Ahora bien, ¿son conscientes los directores de personas de su nuevo papel estratégico? Yo estoy convencido de la respuesta: sí. Además, cuentan con un nuevo aliado: la innovación y la automatización. Unas herramientas que la mayoría ya ha incorporado a sus rutinas de trabajo y que se han convertido indispensables para la captación y gestión del talento.

Pero para que este talento sea efectivo y contribuya paulatinamente al crecimiento de la empresa, los embajadores de personas deben no solo conocer sino participar en el diseño de la estrategia general de compañía. De este modo, podrán apoyar la implantación de estas líneas estratégicas y seleccionar el talento que las ejecutará y conseguirá.

Pero, para ello tendríamos que hacer la misma pregunta antes a los CEO de las compañías, porque ¿son realmente conscientes de la importancia de su director de personas como embajador de sus estrategias? Mi respuesta vuelve a ser afirmativa. Creo que la pandemia ha visibilizado esta figura clave dentro de las organizaciones y que, sin duda, el 2022 será un punto de inflexión en los departamentos de recursos humanos. Porque a partir de ahora, jugarán un papel clave y tendrán que impulsar nuevos modelos organizativos, captar y retener el talento, impulsar la sostenibilidad, pero, sobre todo, trasmitir las líneas estratégicas desde la cúspide hasta la base.

José Enrique García es Director de Equipo Humano