El crecimiento de las ‘big tech’ se enfrenta a un doble impacto

Los ingresos de Google o Microsoft se resienten de la inflación, mientras el coste de la mano de obra aumenta

Sede de  Microsoft en Issy-les-Moulineaux, cerca de París.
Sede de Microsoft en Issy-les-Moulineaux, cerca de París. REUTERS

Se suele pensar que empresas como Procter & Gamble son vulnerables a los problemas de inflación debido a los altos costes asociados a la fabricación de productos. Pero en este entorno, las empresas tecnológicas también están empezando a quedar expuestas, ya que los dólares de sus clientes no llegan tan lejos. Junto con el aumento del coste de la mano de obra, empresas como Alphabet, matriz de Google, y Microsoft podrían sufrir un doble impacto de inflación.

 

Los precios están aumentando a un ritmo más rápido de lo que lo han hecho en 40 años, algo que General Electric señaló el martes como un problema. Aunque Alphabet no fabrica turbinas, sus resultados, presentados por la tarde, también mostraron grietas. Los ingresos aumentaron un 23% en el primer trimestre de 2022 en comparación con los de hace un año, pero no alcanzaron las estimaciones de los analistas y el crecimiento reflejó el ritmo más lento en unos dos años.

El crecimiento de la publicidad en YouTube se redujo significativamente con respecto al cuarto trimestre y al primer trimestre de hace un año. Las acciones bajaron alrededor de un 4% en las operaciones posteriores al mercado.

El mismo día, Microsoft superó ligeramente las estimaciones de ingresos gracias a la fortaleza de los servicios en la nube, pero su unidad Xbox solo creció un 4%. Esta división, que vende tanto consolas como juegos, obtiene una parte de su dinero de las suscripciones.

Las empresas tecnológicas son susceptibles de que sus clientes sientan el pellizco. La semana pasada, Snap incumplió las estimaciones de ingresos y advirtió de que la inflación podría perjudicar las ventas de publicidad este año. Netflix informó de su primer descenso en el número de suscriptores en más de una década y dijo que esperaba perder aún más este trimestre.

Eso no sería un problema tan grande si pudieran arrojar nuevos recursos –es decir, empleados– al asunto. El problema es que el coste de la mano de obra también está aumentando.

En febrero, Amazon duplicó con creces su salario base anual para los trabajadores corporativos y tecnológicos, hasta los 350.000 dólares. La remuneración de un ingeniero de software de nivel inicial en Google es de unos 200.000 dólares, mientras que la de Microsoft ronda los 170.000, según el portal de empleo Glassdoor.

El aumento de los costes laborales solo va a empeorar. La tasa de desem­pleo para las ocupaciones tecnológicas fue del 1,3% en marzo, según datos de la organización sin ánimo de lucro CompTIA, frente al ritmo general del 3,6%.

El panorama ha provocado que los inversores se resientan respecto a sus habituales favoritos tecnológicos. Antes de presentar sus resultados el martes, Alphabet había perdido más de 300.000 millones de dólares en valor de mercado en lo que va de año, mientras que Microsoft ha borrado unos 400.000 millones. Sin nuevos negocios que vender ni gente que los venda, las grandes tecnológicas están perdiendo su brillo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías