Josep Santacreu: “Hay años que perdemos dinero con Muface, está infrafinanciada”

La cuenta de resultados de la compañía va a “tensionarse” por la inflación

Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros.
Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros.

Josep Santacreu (Guissona, Lleida, 1953) lleva casi 24 años al frente de DKV Seguros. En este periodo el sector ha crecido de forma sostenida, hasta convertirse en el segundo mayor ramo, solo por detrás de los seguros de coche. La compañía que dirige facturó el año pasado 793 millones de euros y ganó 45,3 millones, un 32% más. En el último mes, Santacreu (médico de profesión) ha pasado más días en Polonia que en España, con diferentes proyectos de ayuda a los refugiados ucranianos.

¿Por qué vendieron en 2021 el hospital de Denia?

Vendimos el 65% que teníamos de la compañía Marina Salud al otro socio, Ribera Salud. Llevábamos en este proyecto más de 12 años. Entre los dos socios hemos invertido más de 100 millones de euros, pero con un retorno muy limitado, a pesar del excelente servicio que hemos ofrecido. La concesión termina en 2024 y la Generalitat Valenciana ya ha anunciado que no la quiere renovar. Ya estábamos de salida.

¿Ha merecido la pena?

La sensación es agridulce. Estamos muy satisfecho con el trabajo realizado. Es uno de los hospitales con mejor tecnología de España, uno de los que tiene menores listas de espera de la Comunidad Valenciana, y un gran nivel de satisfacción entre los pacientes. Pero, por otra parte, nuestro grupo matriz [la aseguradora alemana Munich Re] tiene la percepción de que ha habido una oportunidad perdida. Al principio, fue el propio Govern quien nos animó a pujar en esta y otras concesiones y luego todo cambió.

La ideología ha pesado ­mucho...

Sí. El tema de los servicios sanitarios se mira siempre con una carga ideológica muy potente, que me parece injusta. El modelo de gestión público-privada es menos funcionarial y da a los gestores hospitalarios más flexibilidad. Para contratar profesionales, para hacer inversiones en tecnología... Cuando atendemos gente de otros países, no se creían que fuera un hospital público gratuito. Les parecía un hotel. Creo que un modelo de concesión sanitaria muy controlado puede ser mejor que la gestión directa por el Estado.

¿Su matriz percibe una cierta inseguridad jurídica en España?

La opinión global es muy positiva de la inversión en España. En los últimos 24 años, los resultados han sido estables y crecientes. Han visto que hemos superado crisis y situaciones complejas. Es verdad que sobre el tema Muface y el Hospital de Denia hay una sensación de esfuerzo inútil. En estos casos sí que se tiene una sensación parecida a lo ocurrido con la retirada de las primas a las renovables, que pilló a muchos inversores con el pie cambiado, incluido a nuestro grupo.

¿Cuál es la situación actual con Muface?

Hace poco renovamos por tres años. Nos parecía generosa la propuesta de compensación pública, pero la subida del IPC se ha comido esa mejora. Para los dos años siguientes va a ser claramente insuficiente. Y volverá a haber una brecha de financiación. El contrato acaba de arrancar, en enero, y ya tenemos que renegociarlo. Es algo agotador.

El modelo está infrafinanciado...

Así es. Cuando lo comparamos con el gasto público medio de servicios de salud. Pero también con las coberturas que hay en el sector privado. De alguna forma, desde las pólizas privadas se está financiando el déficit de Muface.

¿Por qué siguen?

Cada renovación nos planteamos si seguir o no. Hay años que perdemos dinero. Pero ganamos volumen de clientes y presencia en ciertas zonas. Muface juega un papel importante a la hora de garantizar una distribución más justa de los servicios hospitalarios privados. Si no estuviera, habría muchas ciudades pequeñas que no tendrían hospitales privados y clínicas. Muface da cobertura a más de dos millones de personas. Las tres compañías que estamos en el concierto [Adeslas y Asisa] tenemos esta visión. Debería mejorar la financiación, por una cuestión de equidad. Hay que recordar que en los últimos años han abandonado el concierto compañías como Sanitas, Mapfre, Caser o Axa.

¿Cómo les afectan las subidas de precios?

Van a tensionar mucho la cuenta de resultados este año. Hay que tener en cuenta que los precios de renovación de las pólizas de salud se fijan en el tercer trimestre, pero con la inflación en el 10% ya han quedado obsoletos. La mayoría de las renovaciones se producen en enero, así que no hay mucho margen de mejora. En cuanto a los gastos, nuestra principal partida son los pagos a médicos y hospitales, y aquí es donde vamos a ir viendo las subidas.

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