Los objetivos de H&M son poco realistas

Se enfrenta a un boicot en China y a la regulación europea de sostenibilidad

Helena Helmersson, CEO de H&M.
Helena Helmersson, CEO de H&M. REUTERS

Las elevadas ambiciones de H&M parecen poco realistas. El jueves anunció 27 millones de euros de ebit trimestral, un 73% por debajo de las previsiones de los analistas. Las ahora cerradas tiendas de Rusia aportaron el 4% de sus ingresos en 2021. La acción cayó un 10% tras la noticia.

 

La guerra y la pandemia son solo una parte de las razones por las que a la firma le costará alcanzar su objetivo de duplicar las ventas para 2030. Está lidiando con un boicot chino después de que la empresa planteara su preo­cupación por el supuesto uso de mano de obra forzada uigur en la producción de algodón. China es uno de los mercados de mayor crecimiento de H&M, a una tasa del 12% antes del Covid.

La preocupación por la sostenibilidad también es un lastre. El miércoles, la UE presentó propuestas para una nueva ley que exigiría que la ropa, los muebles y los dispositivos tecnológicos sean duraderos y fáciles de reparar, lo que podría perjudicar a la moda rápida. La compañía sueca podría tener que cambiar pronto sus objetivos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías