Renault da marcha atrás en Rusia

Podría ser el primer ejemplo de cómo piensa Putin tomar represalias con las empresas de "países hostiles" que se van

Coches de Renault en San Petersburgo (Rusia).
Coches de Renault en San Petersburgo (Rusia). reuters

Renault se retira de Rusia, con una abolladura de 2.200 millones en el capó. La salida, que implica una amortización casi total de su inversión en el país, da marcha atrás al cambio estratégico del presidente Luca de Meo, tras años de pérdidas y conflictos con Nissan. Pero la alternativa, permanecer en el país, era mucho más sombría. Renault habría tenido que improvisar coches sin componentes importados cruciales. Y luego habría intentado venderlos en una economía que se contraerá un 10% o más este año.

 

El grupo de 7.000 millones controla un tercio del mercado del motor ruso. Ahora tendrá que aceptar lo que decida Moscú para las tres plantas que va a cerrar: una de ellas fabrica coches con sus propias marcas; las otras dos producen la famosa marca Lada local. El presidente Vladímir Putin ha amenazado con hacerse con los activos de las empresas de “países hostiles” que amenacen con marcharse. Renault podría convertirse en el primer ejemplo de cómo piensa llevarlo a cabo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías